Salud

Expertos trabajan en nuevas estrategias para prevenir el hígado graso asociado a trastornos metabólicos

Salud. Especialistas en gastroenterología y hepatología buscan reforzar las estrategias de prevención frente a la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, conocida como MASLD, una condición caracterizada por la acumulación de grasa en el hígado y estrechamente relacionada con problemas como obesidad, diabetes tipo 2 y alteraciones del colesterol.

El tema ha cobrado mayor relevancia ante el crecimiento de los trastornos metabólicos en distintos países y el aumento de pacientes que desarrollan enfermedad hepática sin presentar inicialmente síntomas evidentes.

Expertos reunidos recientemente en Odisha, India, analizaron la elaboración de directrices nacionales destinadas a mejorar la prevención, detección temprana y manejo de MASLD, con especial énfasis en la identificación de personas con mayor riesgo de desarrollar daño progresivo en el hígado.

Uno de los principales desafíos de esta enfermedad es que puede avanzar silenciosamente durante años. En sus primeras etapas, muchas personas desconocen que tienen acumulación de grasa hepática y solo reciben el diagnóstico durante estudios médicos realizados por otras razones.

Cuando la condición progresa, puede presentarse inflamación y fibrosis, es decir, formación de tejido cicatricial en el hígado. En los casos más graves, el daño puede evolucionar hacia cirrosis y aumentar el riesgo de otras complicaciones hepáticas.

Los especialistas destacan que factores como el sobrepeso, la obesidad abdominal, la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y los niveles elevados de colesterol o triglicéridos están estrechamente relacionados con la aparición de MASLD.

Por esta razón, las nuevas estrategias de prevención se concentran principalmente en controlar los factores metabólicos antes de que provoquen daños importantes en el hígado.

Mantener un peso saludable, realizar actividad física regularmente y adoptar una alimentación equilibrada son algunas de las medidas que habitualmente forman parte de las recomendaciones para disminuir el riesgo de acumulación excesiva de grasa hepática.

Los especialistas también consideran fundamental mejorar la detección temprana entre pacientes con diabetes, obesidad u otros trastornos metabólicos, ya que estos grupos presentan una mayor probabilidad de desarrollar enfermedad hepática.

Otro de los objetivos es aumentar el conocimiento de la población sobre una enfermedad que puede permanecer inadvertida durante mucho tiempo. Los médicos advierten que sentirse bien no significa necesariamente que el hígado esté libre de alteraciones.

La evolución del llamado hígado graso metabólico se ha convertido así en una creciente preocupación de salud pública. El aumento mundial de la obesidad y la diabetes podría incrementar también el número de personas con enfermedad hepática crónica durante los próximos años.

Las iniciativas para establecer nuevas directrices buscan actuar antes de que aparezcan complicaciones irreversibles, promoviendo una combinación de prevención, diagnóstico oportuno, cambios en el estilo de vida y seguimiento médico de las personas consideradas de mayor riesgo.

Fuentes varias

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