EE. UU. ataca de nuevo a Irán pese a avances en negociaciones de paz
Estados Unidos volvió a atacar posiciones en Irán este martes 26 de mayo de 2026, en medio de un escenario de alta tensión en Medio Oriente y pese a los recientes avances anunciados en las negociaciones para poner fin al conflicto.
De acuerdo con la información difundida, los ataques estadounidenses se habrían registrado en la provincia sureña de Hormozgán, donde Washington habría apuntado contra instalaciones de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que supuestamente intentaban colocar minas. El Mando Central de Estados Unidos, conocido como Centcom, señaló que la operación estuvo dirigida contra objetivos militares vinculados a la capacidad ofensiva iraní.
El Gobierno de Irán acusó a Estados Unidos de violar el alto el fuego vigente desde el 8 de abril y calificó los ataques como una muestra de “mala fe” por parte de Washington, especialmente porque se producen en plena negociación sobre un posible acuerdo de paz. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní condenó las acciones y afirmó que constituyen una violación de la Carta de las Naciones Unidas y del cese al fuego acordado.
Teherán también denunció supuestos actos de “piratería marítima” contra embarcaciones comerciales iraníes, en el marco del cerco naval impuesto por Estados Unidos sobre buques y puertos iraníes desde el 13 de abril. Las autoridades iraníes advirtieron que Washington será responsable de las consecuencias derivadas de estos ataques y aseguraron que la República Islámica “no los dejará sin respuesta”.
La nueva ofensiva representa un duro golpe a las expectativas de paz que habían surgido en los últimos días. El presidente Donald Trump había sugerido durante el fin de semana que un acuerdo podría estar cerca. Sin embargo, el anuncio de Israel de intensificar sus operaciones en Líbano y el nuevo ataque estadounidense contra Irán complican aún más el panorama diplomático.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, afirmó en una declaración difundida por la televisión estatal que Estados Unidos está perdiendo influencia en la región y que sus bases en el golfo Pérsico ya no cuentan con la seguridad de antes. Según Jamenei, los países del Golfo “no servirán más de escudo” para las bases norteamericanas.
La tensión regional también ha impactado los mercados internacionales. El precio del petróleo Brent subió más de un 2 %, alcanzando los 98 dólares, tras conocerse los ataques de Estados Unidos contra Irán. Al mismo tiempo, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto “de una forma u otra”, una declaración que refleja la preocupación por una posible interrupción del tránsito petrolero en una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
China, por su parte, pidió respetar el alto el fuego y evitar una mayor escalada militar. Mientras tanto, los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron haber derribado un dron estadounidense que habría ingresado en su espacio aéreo.
En paralelo, Israel aseguró haber bombardeado más de un centenar de objetivos en el este y sur del Líbano, ampliando el frente de conflicto. Además, Irán ejecutó a un hombre acusado de colaborar con el Mosad israelí, en otro episodio que refleja el agravamiento de las tensiones internas y externas del régimen islámico.
La guerra en Medio Oriente entra así en una nueva fase de incertidumbre, con acusaciones cruzadas, operaciones militares simultáneas y un proceso de negociación que, pese a los avances recientes, vuelve a quedar en riesgo.
Fuentes varias

