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El voto latino vuelve a inclinar la balanza política en Texas tras primarias demócratas

La fuerte participación de votantes hispanos en las recientes primarias del Partido Demócrata en Texas ha reactivado la competencia política en un estado clave para el panorama electoral de Estados Unidos. Los resultados ponen en duda los cálculos del Partido Republicano, que confiaba en consolidar sus avances entre el electorado latino tras redibujar los distritos electorales el año pasado.

En cinco condados rurales del sur de Texas —Zapata, Kenedy, Jim Hogg, Reeves y Dimmit— acudieron a votar más personas en la primaria demócrata que las que respaldaron a la vicepresidenta Kamala Harris en las elecciones presidenciales de 2024. Este giro resulta significativo en una región históricamente dominada por votantes hispanos y considerada durante más de un siglo uno de los bastiones más sólidos del Partido Demócrata.

Durante los últimos ciclos electorales, sin embargo, el apoyo latino al partido había mostrado señales de desgaste. El sur de Texas registró un desplazamiento hacia el Partido Republicano, impulsado en gran medida por el crecimiento del respaldo a Donald Trump entre votantes hispanos. Un ejemplo emblemático es el condado de Zapata, donde Trump pasó de obtener el 33 % de los votos en 2016 al 61 % en 2024, una transformación que encendió alertas a nivel nacional sobre la aparente fragilidad del vínculo histórico entre los demócratas y el electorado latino.

Sin embargo, los resultados de las primarias celebradas esta semana sugieren que ese desplazamiento podría estar revirtiéndose. Analistas políticos y candidatos demócratas coinciden en que el malestar con algunas políticas de la actual administración, sumado a preocupaciones económicas como la inflación y el impacto de los aranceles, además de una política migratoria percibida como demasiado estricta, han movilizado nuevamente a este electorado.

La participación también influyó en la primaria demócrata para el Senado estatal, donde el legislador James Talarico se impuso con claridad frente a Jasmine Crockett. Talarico logró una ventaja de aproximadamente 22 puntos en los condados de mayoría latina, muy por encima de los tres puntos de diferencia registrados en el resto del estado.

Otro protagonista de la jornada fue el cantante de música tejana Bobby Pulido, quien resultó ganador en su primaria demócrata en uno de los distritos del sur de Texas. Pulido destacó que la participación demuestra que el electorado latino no es pasivo en las primarias, como durante años se había asumido. Según el candidato, cuando las familias sienten que el “sueño americano” no se está cumpliendo para ellas, reaccionan políticamente y hacen oír su voz.

El resurgimiento del voto demócrata complica además la estrategia republicana basada en el rediseño de los distritos electorales. Los nuevos mapas buscaban asegurar hasta cinco escaños adicionales en la Cámara de Representantes aprovechando el avance del partido entre votantes latinos. Pero los datos de participación recientes sugieren que esas ganancias podrían ser menores a lo previsto.

Un ejemplo es el Distrito 35, redibujado para unir zonas de San Antonio y Austin con mayoría hispana y facilitar una victoria republicana en 2026. A pesar de que Trump ganó ese distrito por diez puntos en 2024, la primaria demócrata de esta semana atrajo a 7.500 votantes más que la republicana, lo que introduce incertidumbre sobre el resultado futuro.

Aun así, los demócratas reconocen que el repunte podría responder más al rechazo hacia el presidente que a un entusiasmo renovado por el partido. Además, el trabajo de organización política en condados rurales extensos sigue siendo limitado.

El panorama también dependerá de los candidatos republicanos que compitan en los próximos meses. El senador John Cornyn ha demostrado capacidad para atraer votantes latinos en el pasado y podría resultar un rival más competitivo que el fiscal general Ken Paxton si logra imponerse en la segunda vuelta republicana.

Por ahora, lo que parecía una tendencia consolidada hacia el Partido Republicano entre los votantes latinos del sur de Texas se ha convertido nuevamente en una incógnita. Los resultados de las primarias confirman que este electorado sigue siendo decisivo y, sobre todo, profundamente volátil en un estado clave para el futuro político del país.

Fuentes varias