Guillermo del Toro reivindicó el valor del arte y advirtió sobre los riesgos de su menosprecio
Guillermo del Toro lanzó un contundente mensaje en defensa del arte y la creatividad durante la ceremonia de los Variety’s 10 Directors to Watch and Creative Impact Awards, realizada en el marco del Palm Springs International Film Festival. Al recibir el reconocimiento a la dirección por su trabajo en Frankenstein, el cineasta mexicano advirtió que desvalorizar el arte es “siempre un preludio al fascismo”.
El director fue homenajeado por la ambiciosa adaptación del clásico literario, estrenada en Netflix el 17 de octubre de 2025, con un elenco encabezado por Jacob Elordi, Oscar Isaac y Mia Goth. Sin embargo, Del Toro utilizó el escenario no solo para celebrar su película, sino para reflexionar sobre el papel del arte en un contexto global que, según afirmó, atraviesa una peligrosa etapa de simplificación, deshumanización y desprecio por la creatividad.
“Sean amables, involúcrense, crean en su arte. Cuando la gente les dice que el arte no es importante, eso siempre es un preludio del fascismo”, expresó ante un auditorio colmado de cineastas emergentes. También cuestionó la idea de que la tecnología pueda reemplazar el valor creativo humano: “Cuando les dicen que una maldita aplicación puede hacer arte, pregúntense: si no importa, ¿por qué lo quieren tanto?”.
Para Del Toro, el ataque al arte responde al intento de degradar aquello que nos vuelve “un poco mejores, un poco más humanos”. En esa línea, defendió su histórica fascinación por los monstruos, figuras centrales en su filmografía, a las que considera herramientas narrativas fundamentales para explorar miedos, contradicciones y violencias del mundo real.
“No son solo criaturas fantásticas”, señaló, al recordar la experiencia “casi religiosa” que vivió al ver por primera vez Frankenstein (1931), de James Whale. En ese contexto, destacó la presencia de Sara Karloff, hija de Boris Karloff, quien encarnó al icónico monstruo en la versión original. Según el director, aquella película fue decisiva en su vocación y en su forma de entender el cine como un espacio de asombro, emoción y reflexión ética.
“Hay momentos en los que el mundo se vuelve tan complicado que solo puede explicarse a través del poder de los monstruos. Estamos viviendo un tiempo así ahora mismo”, afirmó.
Del Toro también se refirió a la ambición creativa y a la relación inevitable entre éxito y fracaso. A su entender, aspirar a grandes ideas implica aceptar la incertidumbre como parte del proceso. “No se trata del tamaño de la pantalla, sino del tamaño de la idea. La ambición incluye el fracaso; están uno al lado del otro”, explicó, recurriendo a una metáfora humorística para resumir su filosofía creativa.
Con su discurso, el realizador reafirmó su postura en defensa del arte como una fuerza esencial para comprender la realidad y resistir los procesos de deshumanización contemporáneos.
Fuentes varias

