Tecnovisión

Apple evalúa a Intel como nuevo aliado para fabricar chips de entrada en futuros iPad y MacBook Air

Apple podría volver a colaborar con Intel, pero no como antes. Cuatro años después de abandonar la arquitectura x86 para dar paso a Apple Silicon, la compañía estaría considerando a Intel como fabricante de los chips de gama básica de la próxima generación M, según el reconocido analista Ming-Chi Kuo. La movida no alteraría el diseño ni el rendimiento de los procesadores, pues Apple mantendría el control absoluto de la arquitectura ARM y de toda la ingeniería de sus componentes.

De acuerdo con los reportes, la posible asociación comenzaría alrededor de 2027 y se enfocaría en los chips menos complejos —como los futuros M6 o M7 “de entrada”— que integran dispositivos como el MacBook Air, el iPad Air o incluso el iPad Pro. La intención es diversificar la cadena de suministro, reducir riesgos y disminuir la dependencia casi total que actualmente tiene Apple de TSMC, la empresa taiwanesa responsable de fabricar sus procesadores más avanzados.

Este movimiento también respondería a las presiones de la administración estadounidense, que desde el gobierno de Donald Trump ha impulsado políticas industriales para fortalecer la producción de tecnología “made in USA”. Que Intel fabrique parte de los chips Apple en territorio estadounidense alinearía a la compañía con esta estrategia nacional y le permitiría una mayor estabilidad ante eventuales problemas globales de abastecimiento.

Los chips de entrada resultan ideales para poner a prueba esta alianza: demandan procesos de manufactura menos sofisticados, reducen costos y no comprometen la cadena de valor de los productos estrella. Mientras tanto, TSMC seguiría a cargo de los chips Pro, Max y Ultra, además de liderar los desarrollos más avanzados, como los componentes de 2 nanómetros que se esperan para la línea iPhone 18 Pro y el futuro iPhone plegable.

Apple impulsa la IA con el lanzamiento del chip M5

En paralelo a estas filtraciones, Apple presentó oficialmente su nuevo chip M5, destinado a los MacBook Pro y iPad Pro de última generación. Fabricado en 3 nanómetros de tercera generación, el M5 ofrece un salto considerable en potencia gráfica y capacidades de inteligencia artificial, marcando una diferencia notable respecto a su antecesor, el M4.

La compañía asegura que el M5 representa la mayor mejora histórica en rendimiento por vatio dentro de la familia M. Su CPU de diez núcleos —seis para eficiencia y cuatro de alto rendimiento— mejora hasta en 15% el desempeño multihilo, optimizando tareas exigentes como edición de medios, renderizado o videojuegos.

El mayor avance se encuentra en su Neural Engine de 16 núcleos, ahora mucho más capaz de ejecutar modelos de IA generativa y procesamiento de datos en tiempo real sin depender de la nube. Gracias a sus aceleradores neuronales integrados, funciones como reconocimiento de imágenes, traducción instantánea o generación de contenido multimedia se ejecutan de forma más rápida y eficiente.

Con su estrategia de diversificación y con el impulso de hardware optimizado para IA, Apple apunta a una nueva etapa donde la fabricación inteligente y la potencia local serán fundamentales para su ecosistema.

Fuentes varias