Tecnovisión

OpenAI bajo escrutinio: denuncian presuntas irregularidades fiscales ante el IRS

El Midas Project acusa a la empresa creadora de ChatGPT de conflictos de interés y posible uso indebido de fondos benéficos

OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, enfrenta una nueva controversia tras ser denunciada ante el Servicio de Impuestos Internos (IRS) de Estados Unidos por supuestas infracciones fiscales. La acusación fue presentada por The Midas Project, una organización sin fines de lucro dedicada a la supervisión ética del desarrollo de inteligencia artificial.

Según la denuncia, OpenAI habría incurrido en prácticas que podrían poner en riesgo su estatus como organización exenta de impuestos. El foco de la controversia gira en torno al CEO Sam Altman, quien ocupa simultáneamente roles en la estructura sin fines de lucro y en las operaciones comerciales con fines de lucro de la empresa. Esta doble función, según los denunciantes, plantea conflictos de interés que violarían las normas federales.

“Sam Altman podría recibir participaciones accionariales en la entidad con fines de lucro, lo que representaría un beneficio económico personal a costa de la misión original sin fines de lucro”, sostiene el informe. El Midas Project también advierte que varios miembros de la junta directiva tienen vínculos financieros directos con empresas beneficiadas por el trabajo de OpenAI.

Entre los casos citados figuran Bret Taylor, presidente de la junta y cofundador de Sierra AI —una firma que revende modelos de OpenAI—; Adam D’Angelo, fundador de Quora, empresa cliente de OpenAI; y Adebayo Ogunlesi, cuya firma posee centros de datos que se benefician del crecimiento de la inteligencia artificial.

OpenAI, fundada en 2015 por Elon Musk, Sam Altman y otros, nació como una organización sin fines de lucro con la misión de garantizar que la inteligencia artificial avanzada beneficie a toda la humanidad. No obstante, desde 2024 ha habido señales de un posible cambio de rumbo. En noviembre de ese año, se conoció que OpenAI había iniciado conversaciones con reguladores para una posible reestructuración como entidad con fines de lucro, aunque en mayo de 2025 reafirmó su compromiso con su estructura original.

La tensión se ha agudizado con la participación del propio Elon Musk, quien inicialmente apoyó la transformación comercial, pero luego presentó dos demandas contra la compañía en 2024, acusándola de desviarse de su misión original. En febrero, Musk y un grupo de inversionistas ofrecieron 97.400 millones de dólares para adquirir la empresa, oferta que fue rechazada por la junta y por Altman.

En su declaración pública, el Midas Project advirtió que “la competencia por desarrollar sistemas de IA cada vez más poderosos no debe comprometer el interés público” y pidió al IRS una investigación exhaustiva para salvaguardar los principios fundacionales de OpenAI.

Hasta el momento, OpenAI no ha emitido comentarios oficiales sobre la denuncia.

Fuentes varias