Katie Zacharia: la nueva portavoz de Trump enfrenta polémica por sus credenciales como abogada
WASHINGTON. — El nombramiento de Katie Zacharia como nueva secretaria de prensa de la Casa Blanca ha generado controversia en Estados Unidos, luego de que surgieran cuestionamientos sobre sus credenciales profesionales como abogada y su desempeño durante su primera conferencia de prensa.
Zacharia, de 41 años y nacida en California, fue designada el pasado 9 de octubre por el presidente Donald Trump para reemplazar a Karoline Leavitt, quien había anunciado su salida de la administración en agosto.
Trump celebró el nombramiento a través de su plataforma Truth Social, destacando la lealtad de Zacharia al movimiento conservador MAGA y su participación en campañas republicanas.
La nueva portavoz se define como una “californiana de nacimiento y conservadora de toda la vida”. Su trayectoria política comenzó en 2006, cuando realizó una pasantía en el Comité Nacional Republicano durante la presidencia de George W. Bush.
Graduada de la Facultad de Derecho de la Universidad de Pepperdine en 2011, Zacharia desarrolló posteriormente una carrera como estratega política y comentarista en medios como Fox News, CNN, Newsmax y One America News.
También ocupó cargos vinculados a comunicaciones en el Departamento de Seguridad Nacional y en Trump Media & Technology Group, empresa responsable de la plataforma Truth Social.
Una primera conferencia de prensa cuestionada
Su debut como portavoz de la Casa Blanca estuvo marcado por momentos de nerviosismo. Durante su primera conferencia de prensa, Zacharia leyó sus declaraciones durante varios segundos sin levantar la mirada y terminó abruptamente el encuentro después de responder preguntas de un reducido grupo de periodistas.
Sin embargo, la principal controversia surgió cuando fue interrogada sobre su habilitación profesional para ejercer la abogacía en Estados Unidos.
Al preguntársele en qué estado había aprobado el examen del Colegio de Abogados, respondió: “Cuando me mudé a China”, una declaración que generó nuevas dudas sobre sus credenciales.
Posteriormente, Zacharia explicó que había interpretado incorrectamente la pregunta debido al ruido del helicóptero presidencial Marine One y que pensó que le consultaban dónde había trabajado después de graduarse.
Según The Wall Street Journal, Zacharia se presentó al examen del Colegio de Abogados de California, pero no logró aprobarlo.
Denuncia y cuestionamientos legales
La organización Campaign for Accountability presentó una denuncia ante el Colegio de Abogados de California solicitando investigar si Zacharia se había presentado públicamente como una profesional autorizada para ejercer la abogacía sin contar con la licencia correspondiente.
Aunque la Universidad de Pepperdine confirmó que obtuvo su título en Derecho, en Estados Unidos completar estos estudios no significa automáticamente estar habilitado para ejercer la profesión.
Zacharia defendió su experiencia profesional asegurando que trabajó en transacciones internacionales con las credenciales apropiadas.
Por su parte, el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, respaldó su nombramiento y afirmó que está especialmente cualificada para informar al pueblo estadounidense.
Su experiencia profesional en China
Entre 2011 y 2013, Zacharia residió en Pekín, donde, según su perfil profesional, trabajó como asociada en el bufete Zhong Lun.
La portavoz también aseguró haber participado en trabajos de asesoría jurídica relacionados con la Corporación Financiera Internacional y el Banco Mundial.
No obstante, las normas chinas establecen que únicamente los ciudadanos chinos pueden obtener una licencia local para ejercer la abogacía, aunque profesionales extranjeros pueden desempeñar otras funciones dentro de firmas jurídicas.
La controversia ha colocado a Zacharia bajo un intenso escrutinio público apenas unos días después de asumir uno de los cargos de comunicación más importantes del gobierno estadounidense.
Mientras la Casa Blanca defiende su experiencia y capacidad profesional, las dudas sobre su habilitación legal continúan alimentando el debate sobre las credenciales de los funcionarios designados por la administración Trump.
Fuentes varias

