Condenan a 14 años de prisión al exalcalde de Wuhan que gestionó el primer brote de COVID-19
Zhou Xianwang, quien estuvo al frente de Wuhan durante el inicio de la pandemia, fue declarado culpable de recibir sobornos por más de nueve millones de dólares. La justicia china también le impuso una millonaria multa por delitos de corrupción cometidos durante más de dos décadas.
La justicia de China condenó a 14 años de prisión al exalcalde de Wuhan, Zhou Xianwang, quien dirigía esa ciudad cuando se detectaron los primeros casos conocidos de COVID-19 a finales de 2019. El exfuncionario fue declarado culpable de aceptar sobornos durante su trayectoria política, según informaron medios estatales chinos.
La sentencia fue emitida por el Tribunal Popular Intermedio de Shangqiu, en la provincia de Henan, que también ordenó el pago de una multa de cinco millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 747.000 dólares.
De acuerdo con la agencia oficial de noticias Xinhua, Zhou recibió dinero y bienes por un valor aproximado de 60,5 millones de yuanes, unos 9,04 millones de dólares, a cambio de favorecer a empresas y particulares mediante decisiones administrativas y contratos gubernamentales.
Más de dos décadas de actos de corrupción
Según la investigación judicial, entre 2003 y 2025 el exalcalde aprovechó diferentes cargos públicos que desempeñó en la provincia de Hubei para beneficiar a determinadas organizaciones y personas.
Los favores incluían la adjudicación de proyectos, autorizaciones administrativas, gestiones empresariales y otras decisiones relacionadas con el funcionamiento de instituciones públicas.
El tribunal explicó que la condena fue relativamente moderada debido a que Zhou confesó sus delitos, mostró arrepentimiento, colaboró con las investigaciones y devolvió parte de las ganancias obtenidas ilegalmente.
Además, proporcionó información sobre otros sobornos que las autoridades desconocían, lo que fue considerado un factor atenuante durante el proceso judicial.
Su papel durante el inicio de la pandemia
Zhou Xianwang adquirió notoriedad internacional cuando ocupaba la alcaldía de Wuhan, ciudad considerada el epicentro del primer brote conocido del coronavirus que posteriormente se extendió por todo el mundo.
En febrero de 2020, durante los primeros meses de la emergencia sanitaria, el entonces alcalde reconoció públicamente que las autoridades locales habían demorado la divulgación de información sobre la propagación del virus.
En aquella oportunidad, explicó que su administración necesitaba obtener autorización de instancias superiores del Gobierno chino antes de comunicar determinados datos a la población.
Sus declaraciones generaron cuestionamientos sobre la transparencia y la rapidez con la que las autoridades respondieron a los primeros casos de la enfermedad.
A pesar de las críticas por la gestión inicial de la crisis sanitaria, Zhou permaneció como alcalde hasta principios de 2021, mientras otros funcionarios locales fueron destituidos por su actuación durante las primeras semanas de la pandemia.
Es importante señalar que la condena actual corresponde a delitos de corrupción y no a su gestión sanitaria durante el brote de COVID-19.
Investigación iniciada en 2024
El exalcalde, quien también ejerció como vicepresidente de un órgano consultivo de la provincia de Hubei, fue puesto bajo investigación en julio de 2024 por presuntas violaciones graves de la disciplina y la legislación china.
Este tipo de investigaciones forma parte de los mecanismos utilizados por las autoridades del país para perseguir delitos relacionados con el abuso de poder, enriquecimiento ilícito y sobornos dentro de la administración pública.
El juicio contra Zhou se celebró el pasado 9 de julio y culminó con la sentencia de prisión y la sanción económica.
China mantiene su campaña contra la corrupción
La condena se enmarca en la amplia campaña anticorrupción impulsada por el presidente chino Xi Jinping desde su llegada al poder en 2012.
Durante los últimos años, esta iniciativa ha alcanzado a numerosos funcionarios de distintos niveles del Gobierno, dirigentes del Partido Comunista de China y ejecutivos de grandes empresas estatales.
Las autoridades chinas presentan estas acciones como parte de sus esfuerzos para fortalecer la disciplina institucional y combatir el uso indebido de recursos públicos.
Sin embargo, algunos analistas internacionales consideran que la campaña también podría haber sido utilizada para debilitar a determinados adversarios políticos dentro de las estructuras de poder.
La sentencia contra Zhou Xianwang vuelve a colocar en la atención internacional a uno de los funcionarios que tuvo responsabilidades directas durante los primeros meses de la pandemia, aunque esta vez por hechos de corrupción cometidos a lo largo de su carrera política.
Fuentes varias

