Lionel Messi se despidió de Argentina con un gol, una emotiva ceremonia y el reconocimiento de todo un país
El capitán de la Selección Argentina puso fin a 21 años de trayectoria con la Albiceleste en una noche histórica en el estadio Monumental de Buenos Aires. Con un gol de penal y dos asistencias, Lionel Messi fue protagonista de la victoria por 3-0 ante Benín, en una despedida cargada de emociones, homenajes y recuerdos.
El fútbol argentino vivió una de sus jornadas más emotivas el martes 6 de octubre de 2026, cuando Lionel Messi disputó su último partido con la camiseta de la Selección Argentina. Ante un estadio Monumental completamente lleno, el histórico número 10 cerró una etapa de 21 años que lo convirtió en uno de los máximos símbolos deportivos de su país.
La Albiceleste derrotó por 3-0 a Benín en un encuentro amistoso correspondiente al cierre de la Fecha FIFA. Sin embargo, el resultado deportivo quedó en segundo plano frente a la despedida de un futbolista que marcó a varias generaciones de aficionados.
Desde antes del inicio del encuentro, el ambiente estuvo cargado de sentimientos. Messi ingresó al campo acompañado de sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro, mientras su esposa Antonela Roccuzzo y su madre Celia Cuccittini siguieron la ceremonia desde uno de los palcos del estadio.
Durante la interpretación del himno nacional argentino, tanto Messi como el entrenador Lionel Scaloni se mostraron visiblemente conmovidos, conscientes del significado histórico de aquella jornada.
Uno de los momentos más especiales ocurrió cuando el reloj marcó los diez minutos de juego. El partido se detuvo para rendir homenaje al capitán argentino, mientras miles de aficionados se pusieron de pie para ovacionarlo.
Sus compañeros y los futbolistas de Benín también participaron del reconocimiento, acompañado por fuegos artificiales y una enorme camiseta argentina con el número 10 desplegada sobre el campo.
En lo estrictamente futbolístico, Messi volvió a demostrar su calidad y liderazgo. Después de un primer tiempo sin goles, Argentina abrió el marcador a los 48 minutos gracias a Nicolás Otamendi, quien también disputaba su último encuentro internacional. El defensor conectó de volea un tiro de esquina ejecutado por Messi desde el sector izquierdo.
A los 61 minutos llegó el segundo tanto argentino, cuando Nico Paz aprovechó una combinación con el capitán y definió con un potente remate de zurda junto al poste derecho.
La emoción alcanzó su punto máximo a los 71 minutos, cuando Argentina recibió un penal. Messi tomó la pelota y, con un remate cruzado, convirtió el tercer gol del encuentro y el número 126 de su trayectoria con la Selección.
El capitán todavía tuvo oportunidades de ampliar el marcador, incluyendo una jugada individual que terminó con el balón estrellándose contra un poste y un tiro libre en los minutos finales que pasó por encima del travesaño.
Con esta actuación, Messi cerró su carrera internacional con cifras extraordinarias: 208 partidos disputados, 126 goles y 69 asistencias, registros que reflejan su influencia en la historia del fútbol argentino.
Sin embargo, los números no fueron suficientes para describir la intensidad emocional de la despedida.
Después del encuentro, Messi reconoció que abandonar la Selección representaba uno de los momentos más difíciles de su vida deportiva.
“No volver va a ser muy doloroso para mí”, expresó el futbolista durante un discurso en el que agradeció el respaldo de sus compañeros, familiares y aficionados.
También confesó su deseo de continuar vistiendo la camiseta argentina. “No quiero irme. No quiero dejar la cancha”, manifestó, evidenciando el profundo vínculo que mantuvo durante más de dos décadas con la Albiceleste.
El capitán recordó especialmente a su padre, recientemente fallecido según el relato de la jornada, y destacó la importancia de compartir ese momento con sus hijos, quienes pudieron presenciar el cierre de una etapa histórica.
La ceremonia posterior al encuentro incluyó un espectáculo de drones que iluminó el cielo de Buenos Aires y una presentación musical de la reconocida cantante argentina Soledad Pastorutti.
La artista interpretó “Brindis”, una canción que años atrás había emocionado a Diego Armando Maradona y que esta vez acompañó la despedida de Messi.
La elección del tema representó una conexión simbólica entre dos de las figuras más importantes del fútbol argentino. Maradona y Messi, protagonistas de épocas diferentes, compartieron el peso histórico de llevar el número 10 y representar las ilusiones de millones de argentinos.
La despedida también permitió recordar el largo camino recorrido por Messi con la Selección. Durante años enfrentó cuestionamientos por las finales perdidas y la ausencia de títulos internacionales, hasta que logró transformar esa historia con una sucesión de conquistas.
La Copa América de 2021, la Finalissima de 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América de 2024 consolidaron su legado y terminaron por convertirlo en uno de los futbolistas más queridos de Argentina.
Su trayectoria también estuvo marcada por el respaldo de una generación de aficionados que creció acompañando sus actuaciones. Muchos de quienes lo vieron debutar siendo adolescentes llegaron a esta despedida convertidos en adultos y padres de familia.
Aunque su participación con la Selección Argentina llegó a su final, Messi continuará vinculado al fútbol profesional a través de su carrera en la Major League Soccer (MLS), donde seguirá defendiendo los colores del Inter Miami.
La noche del Monumental no representó solamente la despedida de un jugador extraordinario, sino también el cierre de una época que transformó para siempre la historia del fútbol argentino.
Entre lágrimas, aplausos y el sonido de “Brindis”, Lionel Messi recibió el reconocimiento de un país que durante más de dos décadas celebró sus goles, sufrió sus derrotas y finalmente compartió sus mayores triunfos.
Fuentes varias

