Home Opinion ¡Salud! … con vino de nuestra tierra. Por: Armando Zarazú

¡Salud! … con vino de nuestra tierra. Por: Armando Zarazú

Desde tiempos muy antiguos el vino ha sido un fiel compañero del hombre en su diario vivir. Originario del antiguo Egipto, es mencionado en la Biblia como una forma de realzar las actividades sociales, recordemos las Bodas de Caná o la escena de la última cena, en todas ellas este elemento líquido ocupa un lugar significativo. Igualmente, en la antigua Grecia se le tenía mucho aprecio y era utilizado en sus ritos religiosos, funerarios y fiestas regulares. Los romanos se encargaron de popularizarla en Europa y a crear variedades de uva utilizando técnicas de injerto para mejorar el producto final. Además, como el vino se había convertido en parte importante de la sociedad romana, esta le dedicó un dios, “Baco”, conocido por su amor y afecto a lo que, algunos llaman, “buena vida”.

A todo esto, es necesario decir que el vino es una bebida alcohólica que tiene como materia prima a la uva, cuyo zumo o jugo es fermentado hasta conseguir el preciado producto que tiene popularidad mundial, lo cual hace que su producción sea en todo el planeta, destacándose unos países más que otros en su calidad y comercialización.

A nuestra Latinoamérica el vino llegó de la mano de los conquistadores españoles. Hernán Cortés es el personaje al que se le atribuye el haber llevado las primeras vides a México, de donde muy pronto se expandió al Virreinato del Perú y de allí a Chile y muy posiblemente al Virreinato de la Plata, lo que hoy es Argentina. Esta súbita popularidad del vino no fue del agrado de la Corona Española, la que prohibió la creación de nuevas plantaciones en sus nuevos dominios; con excepción de la Congregación Religiosa de los Jesuitas, los cuales la necesitaban para la celebración de la Eucaristía.

El vino latinoamericano es muy cotizado… en sus respectivos países, mientras que a nivel mundial es muy poco conocido, salvo los vinos chilenos y argentinos, los cuales son muy apreciados por los conocedores. El apogeo de la industria vinícola chilena, tal como se la conoce ahora, empieza a poco mas de la mitad del siglo pasado, creciendo rápidamente por la calidad de su producto, hasta convertirse en la primera exportadora de vino sudamericano y cuarta a nivel mundial. Ahora bien, es necesario mencionar dos cualidades muy necesarias en este rubro comercial que explican el éxito del vino chileno, una calidad excelente y constante, y precios asequibles al bolsillo del comprador.

Indudablemente que Argentina es un país vinero por excelencia, al punto que el vino es la bebida nacional y tiene su día para celebrarlo, el 24 de noviembre. Este producto es tradicional en la mesa argentina, consecuencia innegable de la influencia migratoria italiana. La indiscutible calidad del vino argentino ha hecho que vaya ganando terreno en el mercado internacional. La provincia de Mendoza es la que tiene el sesenta y cinco por ciento de la producción vinícola argentina, y la que domina totalmente la exportación al mercado extranjero.

Mientras tanto, los demás países latinoamericanos también tienen producción vinícola, dirigida casi en su totalidad al mercado interno. Son pocos los que se han aventurado a tratar de llevar sus productos al mercado extranjero. Son grandes las dificultades que afrontan, el difícil y caro trabajo de mercadotecnia para promover su producto y, que, por alguna razón, su producción no tiene la misma recepción que los ya mencionados vinos chilenos y argentinos.

Armando Zarazú (azarazu@aol.com)

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