Home Opinion OPINION: Conspiración continental

OPINION: Conspiración continental

62

En las últimas semanas, Latinoamérica se ha visto sumida en un gran caos del que ya se puede considerar, es una conspiración internacional de la izquierda regional, que comenzó en el Foro de San Paulo, Brasil hace más de dos décadas, con un plan preciso de implantar el comunismo en el continente, cueste lo que cueste. Básicamente comenzó en Cuba cuando Fidel Castro dijo que la revolución nunca estaría completa hasta que plantase su bandera en el continente americano.

Ignacio Lula en Brasil y luego Hugo Chávez en Venezuela le proporcionaron el apoyo político y económico para lograrlo. Castro y Chávez ya han muerto, pero no su ideología.

Una serie de denuncias plenamente documentadas por parte de gobiernos e individuos particulares, así como la presencia de agentes venezolanos, cubanos y guerrilleros colombianos en todas las asonadas que en un mes afectaron seriamente la paz y la economía de Ecuador, Bolivia, Chile y Colombia son pruebas fehacientes de esta gran conspiración.

Súmanse a esto la intervención de los gobiernos socialistas de México (López Obrador) y el recién elegido de Argentina (Alberto Fernández) que prestan ayuda política, logística y mediática a los conspiradores. Y lo peor los dos lo hacen a plena luz del día, no lo niegan, defendieron a capa y espada la versión de un “golpe de estado” contra Evo Morales en Bolivia, hoy callan tácitamente su complicidad ante las pruebas que demuestran que Evo Morales cometió fraude electoral e intentó sitiar la capital boliviana por hambre y terror, además de dinamitar las instalaciones energéticas estratégicas del país. Ambos presidentes están en contacto directo con Cuba y Venezuela, viajando a la Habana y respaldando a Nicolás Maduro, dictador venezolano.

Al cierre de esta edición, Bolivia ofrece una conferencia con pruebas y datos recabados que establecen que el objetivo de esta conspiración, no era solamente contra Bolivia sino contra toda Latinoamérica. También el expresidente boliviano Jorge Quiroga emplazó a las agencias de derechos humanos por tomar tácitamente partido por Evo Morales: “Ojalá tengan la hidalguía Paulo Abrao y los señores de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, de asumir su responsabilidad por el silencio cómplice que guardaron cuando nunca en la historia de la humanidad un presidente ha buscado un cuarto mandato”, dijo.

Las masivas, largas y vandálicas marchas en Ecuador, Chile y Colombia son realizadas por ciudadanos que reclaman algo justo, pero que han sido aglutinados por activistas del Socialismo del siglo 21 (los líderes invisibles de las “espontáneas” marchas). Estas marchas han sido tan coordinadas que en menos de un mes “incendiaron las praderas”.

Caupolicán Ovalles cineasta venezolano realizó este año un documental Crónicas de un genocidio” que expone desde la raíz esta estrategia comunista. Explica el Caracazo de Chávez como un genocidio sui generis que a corto, mediano y largo plazo descarta a los que no están con el régimen mediante la prisión, la ejecución, el hambre, el desprestigio y el exilio de millones de personas y los extrapola a lo que se busca en octubre 2019 con el Quitazo, Santiagazo y Bogotazo.

Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura, reafirma los justos reclamos, pero advierte de la intervención venezolana de Maduro en las manifestaciones y en el intento de respaldar a Morales pese al fraude. También alude al peligro para la democracia continental de los gobiernos populistas de López en México y Fernández en Argentina.

Luis Almagro, Secretario General de la OEA, que destapó el fraude de Evo Morales, añadió que la presencia de Cuba y Venezuela en la desintegración de la democracia en América Latina es innegable.

El nuevo gobierno boliviano ha sido reconocido por la OEA, la ONU, la Comunidad Europea, Rusia, China, Estados Unidos y otros países y se espera que estos mismos, pese a que alguno de ellos choquen con ideologías parecidas, reconozcan esta intervención cubano–venezolana en el continente y la interrumpan para el bien de la región.

Pablo D. Perleche – pablodperleche@aol.com

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here