Home Opinion La pandemia y la nueva “normalidad” en las escuelas

La pandemia y la nueva “normalidad” en las escuelas

Luego haber permanecido cerradas desde inicios de marzo de este 2020, las escuelas de Connecticut entraron a las tradicionales vacaciones de verano, las que transcurrieron en medio de la intranquilidad y temor causados por el virus COVID-19. Como el tiempo no se detiene, el mes de setiembre llegó rápido y los centros educativos comenzaron a abrir sus puertas manteniendo estrictas medidas de seguridad. Es de entender que el ambiente festivo que caracteriza a la inauguración de un nuevo año escolar no se vivió este año. Existían y existen nuevas reglas de comportamiento dentro del local escolar, afuera y en el transporte, dando prioridad a la salud de los educandos a como diera lugar.
Como es por todos sabido, la pandemia está atacando con más fuerza al país entero y nuestro Estado no ha sido la excepción. Continuamente hemos visto cómo han ido surgiendo nuevos casos en los diferentes pueblos, los cuales han comenzado a inquietar a nuestras autoridades. De igual forma, los centros educativos, que en su mayoría habían empezado el año escolar ofreciendo algunas alternativas que incluían clases en persona, poco a poco han tenido que retroceder y hacer frente a la realidad, dando clases a distancia, a través de la computadora.
Es de entender que no hay nada mejor que las clases en persona, la interacción entre educador y educando es fundamental para un óptimo desarrollo del proceso educativo. Lamentablemente, dadas las circunstancias, no queda otra opción. El lado positivo de esta nueva realidad educativa es que, esta vez, los sistemas educativos están mejor preparados que al inicio de la pandemia. Ahora bien, la educación a distancia también tiene sus puntos flojos, en los cuales algunos padres, lejos de ser la solución son el problema. Veamos, muchos estudiantes son renuentes a enfocar la cámara sobre ellos, por lo general estas apuntan al techo o simplemente la tienen apagada, y hacen cualquier cosa menos seguir la clase que se va dando. Algunos padres, lejos de hacer que los hijos cumplan con la regla de prender la cámara, no hacen nada o simplemente dejan esa responsabilidad a sus hijos. La educación no solo es responsabilidad de los maestros, sino también lo es de los padres.
Mientras tanto, sigamos las reglas básicas para protegernos y proteger a nuestros semejantes del COVID-19: Usar máscara continuamente, en Connecticut es obligatorio o mandatorio hacerlo cuando se asiste a locales públicos. Lavarse continuamente las manos con jabón y agua por los menos 20 segundos y si esto no es posible, utilizar desinfectante o “sanitizer” que tenga 60 por ciento de alcohol como mínimo. No tocarse los ojos, nariz y boca si no se ha lavado antes las manos. Evitar contacto con personas que se hayan infectado. Permanecer en casa si tuvo la mala suerte de infectarse. Trate de limpiar y desinfectar objetos y superficies que sean tocados y usados frecuentemente.
Volviendo a las escuelas, si bien se ha evitado la aglomeración y con ello, el contacto con posibles contagiados, eso no significa que, de una u otra manera, el virus llegue a los centros educativos y afecte, no solo a los niños sino también a los maestros y a todos los que tienen que ver con el desarrollo cognitivo de nuestra juventud.

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