William Glass

Alguien golpeó al cajero del banco, William Glass, mucho después de su muerte



Es extraño que un miembro de la fuerza policial cometa un asesinato. Es aún más extraño cuando ese oficial de policía es un participante activo de la investigación del asesinato cometido.



Ahora venga conmigo, en otro tiempo y a la distancia, al pueblo de Newtownstewart, en el Condado de Tyrone, Irlanda, en el año 1871. El hombre a cargo de servir y proteger a la comunidad, era el Inspector Thomas Montgomery de la Fuerza Policial Real Irlandesa. El Inspector Montgomery era un hombre grande, con hombros anchos y unos penetrantes ojos negros. Él y su mujer vivían en un hotel porque el inspector, ahora a los treinta y pico, y con 10 años de servicio, era candidato para ser promovido a un nuevo cargo. Mientras tanto, él era uno de los hombres más visibles y más importantes del distrito.



Debajo de la fachada de respetabilidad, acechaba una gran nube. El inspector hacía de cuando en cuando, algunas malas inversiones.



Luego de absorber algunas pérdidas pesadas habló con algunos miembros selectos de la comunidad para que le dieran dinero y así hacer otras inversiones. Estas transacciones también fallaron. Para aliviar la presión de los reembolsos, el inspector distribuía los dividendos, los cuales decía falsamente que eran ganancias de las inversiones de sus amigos. El dinero para pagar estos intereses se fue acabando.



El Inspector Montgomery tuvo que encarar la ruina y la exposición. Para 1871, era un hombre desesperado.



COMO A UN HÉROE



Montgomery tenía un amplio círculo de amigos, uno de ellos era el cajero del banco, William Glass, quien vivía en el mismo hotel que los Montgomery. Glass, un joven atractivo, estaba estudiando para convertirse en oficial de policía. Él, obviamente, veía al Inspector Montgomery como a un héroe.



Como en todas las pequeñas comunidades, todo el mundo sabe lo que está haciendo el otro. Desde su lugar de privilegio, el inspector sabía más que el resto. Por ejemplo, él sabía que el gerente del banco, el Sr. Gratton, vivía con su mujer y sus hijos en cuartos adjuntos al banco. Él también sabía, que la Sra. Gratton y sus hijos pasaban los veranos cerca del mar. Él estaba al tanto de que el Sr. Gratton visitaba las sucursales de las oficinas los jueves, dejando a William Glass solo dentro del banco. El Inspector Montgomery generalmente pasaba los jueves por el banco, y bebía una taza de té con su amigo. Es difícil señalar exactamente cuándo el Inspector Montgomery planeó asesinar a Glass y robar el pequeño banco, pero él lo planeó, estúpida e ilógicamente.



El jueves 28 de junio de 1871, Thomas Montgomery entró en el banco de dos ambientes, cargando un pesado gancho. La cruel arma estaba escondida dentro de su abrigo, el cual colgaba sobre su brazo.



Cinco minutos después de las tres, una mujer que pasaba por el banco vio que la puerta estaba entreabierta. La cara de un hombre se asomó, luego la puerta se cerró rápidamente.



La mujer pensó que era un poco extraño, pero no le prestó mucha atención. Una hora más tarde, a las cuatro, Emma McBride, una criada temporaria de los Gratton, apareció para trabajar. Emma quedó absorta al ver un caudal de sangre corriendo por debajo de la puerta hasta la vivienda del gerente del banco. Salió corriendo del edificio, al grito de "asesinato sangriento".



PULPA SANGRIENTA



Rápidamente, el Inspector Thomas Montgomery, llegó a la escena. Glass, estaba tirado de forma grotesca, despatarrado en el piso. Su cabeza era una pulpa sangrienta. Alguien le había golpeado varias veces en la cabeza mucho después de su muerte, lo cual habría ocurrido cuando el primer golpe pesado lo asestó. La sangre se había desparramado sobre el piso y las paredes, incluso en la caja de seguridad, la cual había sido asaltada. Un pequeño grupo de pueblerinos, se juntó rápidamente. Estaban consternados cuando el inspector anunció que William Glass obviamente se había suicidado.



Inicialmente, Montgomery trató de convencer a los buenos ciudadanos de Newtownstewart, de sus teorías. Buscó detalladamente en la habitación del hombre muerto, una nota suicida. Los locales no se lo creyeron. Los rumores comenzaron a circular rápidamente, de que el inspector estaba tratando el asesinato como un suicidio. Montgomery se vio forzado a llamar a su superior, el Inspector Purcell de Omagh.



A Purcell no le tomó demasiado tiempo establecer que Glass era un joven feliz y extrovertido que estudiaba duramente para pasar los exámenes exigidos por la Fuerza Policial Real Irlandesa. Él estaba entusiasmado con su futuro y nunca había estado deprimido o desalentado. Purcell desestimó el suicidio, a horas de su llegada.



Mientras que hacía preguntas a los ciudadanos, Purcell encontró a un doctor que reveló que él había tenido una interesante discusión con el Inspector Montgomery. El inspector le había preguntado a cerca de cuál era la parte más vulnerable de la cabeza de un hombre a un golpe severo. En el momento, parecía una pregunta lógica de un oficial de policía. Ahora, el doctor se preguntaba si la conversación tenía una interpretación más siniestra.



Un alguacil le dijo a Purcell que Montgomery le había mencionado que a veces se preguntaba por qué nadie golpeaba a Glass en la cabeza y huía con algunos miles de libras. Montgomery sugirió que el trabajo sería muy sencillo.



Purcell continuó acumulando evidencia circunstancial. No era difícil. Montgomery fue visto entrando al banco y luego había sido visto atendiendo a sus labores alrededor del pueblo. Fue firmemente establecido que él estaba en el banco cuando Glass fue asesinado.



Como no podía dar cuenta de este momento preciso, fue arrestado e inculpado con el asesinato de su buen amigo.



El hecho de que el Inspector Montgomery, el oficial de policía, ahora enfrentaba juicio por asesinato, era el tema de discusión en toda Irlanda.



Existían muy pocas dudas a cerca de la culpabilidad de Montgomery, aunque la fiscalía se encontró con un contratiempo cuando el juez que presidía, dijo que la evidencia perteneciente a las dificultades financieras de Montgomery, no era admisible. Así y todo, él estaba en el banco al momento del asesinato y había discutido cuán fácil sería deshacerse del cajero. El gancho usado para golpear a Glass fue encontrado en una madera cercana, y se había rastreado hasta Montgomery.



La defensa tenía una tarea aparentemente imposible. Los hechos controvertidos, los cuales saldrían a la luz 21 años más tarde para salvar al acusado de asesinato con hacha, Lizzi Borden, eran presentados ahora al jurado. ¿Cómo pudo matar Montgomery a Glass de un modo tan sangriento, luego salir a una calle transitada sin que nadie notara una gota de sangre en su persona? ¿Cómo podría cargar un gancho de 10 kilos y $ 8.000 en notas del banco y oro? La defensoría aseguró que toda la ropa de Montgomery había sido registrada. La fiscalía no había presentado sus ropas como evidencia porque no pudieron encontrar rastros de sangre en ellas. Tres miembros del jurado estuvieron de acuerdo en que había dudas razonables y fallaron en condenarlo.



En marzo de 1873, el Inspector Montgomery enfrentó el juicio por segunda vez. Sus asuntos financieros fueron admitidos como pruebas. Aún así, el jurado no se puso de acuerdo.



EL CRIMEN DEL SIGLO



El junio siguiente, Montgomery enfrentó un juicio por tercera vez. El caso de Montgomery ahora, era visto como el crimen del siglo de Irlanda. Esta vez el abogado de la fiscalía quitó las dudas de las mentes de los miembros del jurado. Neil, un hombre con los mismos atributos físicos que Montgomery, fue llamado como testigo. Él usaba las mismas ropas que el Inspector Montgomery vestía el día del crimen. Él cargaba su abrigo en el doblez del brazo. Su mano cargaba el gran gancho que se usó para matar a Glass. Su mano estaba sangrienta, pero fue escondida. De cada bolsillo de su traje, sacó oro y notas hasta que puso sobre la mesa la cantidad exacta de dinero faltante del banco. Su otra mano estaba sangrienta también, pero había sido metida profundamente en su bolsillo. Neil probó sin duda que no habría presentado ningún problema para Montgomery llegar a su casa de forma inconspicua.



El Inspector Thomas Montgomery fue encontrado culpable. Cuando se le preguntó si tenía algo para decir, asombró a los que estaban en la corte, al confesar desde la celda de los prisioneros. En un intento por salvar su vida, contó dramáticamente sus desesperada necesidad de dinero. Dijo haber estado enfermo y haber actuado varias veces de forma incontrolable.



El juez no pudo creerle. El Inspector Montgomery fue sentenciado a la pena de muerte. Unas pocas semanas más tarde, él resolvió el único misterio restante, sobre su ropa, la cual debería haber estado manchada con sangre cuando salió del banco. La solución era simple. La había limpiado con una esponja que había llevado con él cuando abandonó el banco.



En un lindo día de Agosto de 1873, Thomas Montgomery fue colgado por el asesinato de su joven amigo, William Glass.



Max Haines
El Vocero Hispano

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