VENEZUELA: La crisis; ayuda humanitaria: Necesidad y estrategia

Tras el éxito de Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela, al lograr el apoyo de Europa a la operación de cambio de régimen, el próximo frente del asalto al poder pasará por la llegada de ayuda humanitaria de EE.UU.

En una operación logística diseñada por la Administración de Donald Trump, un convoy de camiones lleno de alimentos y medicamentos llegará en los próximos días a la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta. Otro convoy se acercará después a la frontera brasileña donde intentará entrar por el municipio de Paracaima, en medio de las montañas cuadradas de la Gran Sabana.

Proporcionada por la agencia de ayuda al desarrollo Usaid, un importante elemento de la política exterior estadounidense en América Latina durante la Guerra Fría, la ayuda tiene una fuerte carga simbólica.

Envasada en cajas estampadas con la bandera de las barras y estrellas, su principal objetivo, según la Administración Trump y el mismo Guaidó, es fomentar una rebelión en las fuerzas armadas venezolanas.

Maduro arremetió contra los países europeos que han reconocido a Guaidó. Calificó a Pedro Sánchez, el presidente de Gobierno español, como un “pelele” al servicio de Donald Trump.

En referencia al plan estadounidense de mandar ayuda humanitaria, dijo: “A Venezuela no puede hacérsele una propuesta falsa de ayuda humanitaria, ¡No somos mendigos!”.

No deja de ser arriesgado el plan de usar el envío de la ayuda humanitaria estadounidense como una palanca para incitar una rebelión en las fuerzas armadas. Hará falta la colaboración de ONGs como Cáritas y la Cruz Roja. Pero Dominik Stillhart, del comité internacional de la Cruz Roja, advirtió este lunes que es difícil proporcionar ayuda humanitaria sin contar con la autorización del Gobierno de Maduro.

La grave crisis de desabastecimiento de alimentos, y aún más grave, de medicamentos, es la gran baza de Guaidó en su pulso con Maduro.

Guaidó dijo el sábado que hasta 300.000 personas corren riesgo de morir inmediatamente en Venezuela y que ellos deben ser los que reciban la ayuda estadounidense.

El régimen de Maduro no reconce la existencia de una crisis humanitaria, largamente documentada por los medios de comunicación. Si no se logra fomentar una rebelión militar contra Maduro, la estrategia de provocar un rápido cambio de régimen caerá en saco roto.

Quedará únicamente el embargo petrolero que, al provocar la intensificación drástica de la crisis de desabastecimiento, provocará una crisis humanitaria que nadie podrá cuestionar y podría provocar tal malestar que hasta los barrios populares chavistas se levantarían contra Maduro.

Pero esto sería un largo proceso agónico.
FUENTE: Clarín de Argentina
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