¿Vale 130 Millones de Dólares Cristiano Ronaldo?

DALTO COMENTA

¿Vale realmente los 100 millones de dólares el pase del jugador portugués Cristiano Ronaldo?..., creo que sí…, porque nos da algo de alegría e ilusión en estos azarosos años de ficción que vivimos; en el 2009 ya puede pasar cualquier cosa y de verdad están pasando, desde la gripe porcina o VH1 N1, la muerte de Michael Jackson, los cientos de muertos en China, la caída del Airlines en el Atlántico o el golpe de estado en Honduras; y en medio de todo esa exorbitante suma de dinero pagada a un jugador de futbol, quizá el mejor del momento, por el Real Madrid español, especialista en fabricar sueños; pero… ¿tanto billete puede justificar esa transacción?...si la hambruna sigue en el mundo, si la desigualdad se acrecienta cada vez más y el agua se acaba y el calentamiento global nos agobia, cómo puede el hombre fuerte del Madrid obsesionarse por Ronaldo y Kaká y querer formar la escuadra más poderosa del mundo, como los antiguos estrategas de guerra, utilizando cualquier recurso válido, blindar su equipo con los mejores del planeta y salir a la batalla para conquistar la Champion League, la UEFA, la Copa del Rey, el Mundial de clubes y cualquier otro torneo que se invente, quizá también sea la oportunidad imperdible de juntar como nunca a astros como los mencionados y creer que juntos pueden fabricar las más fantásticas jugadas o incluso convertir las piedras en oro, o más bien diríamos el balón en diamantes o piedras preciosas.

Los Ronaldo, Kaká, E’to, Messi o Henry, pueden entonces conmocionar este planeta y sacudir las arcas de cualquier institución o remecer incluso presupuestos e intereses de naciones enteras, es solo “fútbol”, o como dirían los Rolling Stones, es solo “rock and roll”, pero me gusta, es solo fútbol, es solo un balón y es solo un gol; Cristiano Ronaldo el hasta hace un mes jugador del Manchester inglés, se va siempre por las puntas, desborda y como jalando un galeón arrasa con todo el enemigo en un segundo, es de roble y acero, casi supersónico, difícil alcanzarlo, es explosivo, como un toro de lidia enfurecido y con la capacidad suficiente para frenarse y danzar, no es Pelé ni Maradona pero es la pieza fundamental para cualquier equipo, es el misil dispuesto a destruir, vale los 130 millones por ese pique fugaz y poderoso y el disparo a mil por hora, otros seguro valen más, pero es pues según el cristal con que se mire; Kaká por ejemplo pareciera que jugara siempre con su ángel de la guarda o su buen sino al costado, porque casi todo lo puede o todo le sale, como un gimnasta en medio de férreas defensas, no es el mejor pero inventa jugadas, siempre sale airoso, tiene en sus genes cien años de gloria brasileña y 5 copas mundiales, la marca carioca de dejar siempre la pelota en los ángulos más difíciles del arco y trazar vectores inigualables en la trayectoria del balón a las redes con la camiseta de Brasil, del Milan y ahora del Real; el fútbol sigue siendo pasión de multitudes y sigue llenando estadios, seguimos pensando que el grass y el balón son cómplices de mil y una aventuras, que hay algo de magia en esa parcela universal, el fútbol da para mucho más, cumple los sueños, es que es inverosímil y puede inventarse una jugada en cualquier momento, es como el trazo de un artista que al plasmar el lienzo se emociona aún al no saber qué saldrá en su pintura, si no recordemos nomás ahora último el instinto de Tévez o el africano E’to, cuando saben que el puntero va a desbordar, ya dibujaron la jugada en el cielo, están completamente convencidos que pasarán por su franja así les cueste la vida, los punteros van siempre por los flancos, como si fuese una orden del general Napoleón, es su misión, deben llegar a la esquina y centrar, ahí acaba la orden, centrar el balón es como cubrir del enemigo en una guerra, es cuestión de vida o muerte, y el centro delantero sabe que así será, nacieron para ello, meter la pelota en el arco es su vida, y esperar el balón es su virtud, comprimir toda su humanidad y sacrificar su sangre en pos del balón y empujarla adentro a costa inclusive de tibias y peronés es la culminación de esa sinfonía.

Si es que Cristiano Ronaldo logra resumir lo imprevisible e inédito de Messi, la agudeza y explosión de Ribery, la elegancia de Thierry Henry, la fuerza y contundencia de Drogba, el amague inverosímil de Robinho o la intuición y certeza de Anelka, vale los 130 millones, y pueden ser 200 o 500, pues no tiene precio el agregar un poco de historia e ilusión a la vida, sorprender nuevamente a la afición y crear un nuevo trazo en el campo de juego, este fútbol paga mucho más que las siniestras guerras e intolerancias que arrasan el mundo y cuestan 100 veces más que los 130 millones de dólares de Ronaldo.

Daniel Torreblanca
dalto1961@yahoo.es

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