Una veintena de adolescentes de un instituto en EE.UU. pactó sus embarazos

Washington, 19 jun (EFE).- El repentino aumento de embarazos en un instituto de EE.UU. alertó a los directores del centro, que descubrieron que 17 estudiantes de no más de 16 años pactaron quedar embarazadas para criar a sus niños juntas.

La revista Time publica hoy un informe sobre este curioso caso, que ha llamado la atención en los medios estadounidenses, en el que asegura que la mayoría de los embarazos que se han producido en el Gloucester High School, situado en Gloucester, un pueblo pesquero de Massachusetts, fueron deseados.

Según Time, casi la mitad de las jóvenes confesó haber hecho un pacto para quedar en embarazo y criar a sus hijos juntas, y señala que "ninguna de las niñas tiene más de 16 años".

El director del instituto, Joseph Sullivan, que confesó su estupor al conocer el hecho, dijo que las jóvenes estaban tan deseosas de alcanzar su objetivo que, según contó a Time, han descubierto que el padre de uno de los bebés es un "sin techo", de 24 años.

Normalmente, el instituto tiene alrededor de cuatro embarazos por cada año escolar, pero de un tiempo a esta parte los servicios médicos de la escuela detectaron un aumento considerable de los embarazos.

Time informa que el responsable del centro médico del instituto, el doctor Brian Orr, y la jefa de enfermería, Kim Daly, empezaron a investigar las causas después de que un número inusual de niñas acudiera a la clínica de la escuela para realizarse las pruebas de embarazo y algunas varias veces.

Desde el centro médico dan asesoramiento contra embarazos no deseados de forma confidencial y distribuyen anticonceptivos, pero según contó Sullivan a la revista, "algunas niñas se quedaban tristes cuando el test les decía que no estaban embarazadas".

Ninguna de las menores ni sus padres quisieron dar testimonio a la revista, que también recoge las apreciaciones de Amanda Irlanda, una joven de 18 años, que tuvo un hijo durante su primer año de universidad.

Irlanda señala que las niñas buscan quedarse embarazadas para "tener a alguien a quien amar incondicionalmente", pero "trato de explicarles que es difícil sentirse amado cuando un niño está gritando para ser alimentado a las 3 de la madrugada".

La cuestión de cómo afrontar la situación ha dividido a este pueblo, de 30.000 habitantes y gran tradición católica.

El superintendente del instituto, Christopher Farmer, apuntó que una de las causas del hecho puede ser la situación de decenas de familias que subsistían de la industria pesquera y han perdido su trabajo y por tanto gran parte de los medios de la comunidad.

"Las familias están rotas", señaló, "muchos de nuestros jóvenes están creciendo sin rumbo".

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