Una temporada mágica para CCSU

Central CT State University llega al Campeonato Nacional de Baloncesto Universitario

Para una Universidad de sólo 11,000 estudiantes, donde más del 75% de los alumnos residen fuera de sus instalaciones, el llenar el Gimnasio Detrick en un día miércoles por la noche no es cosa fácil. Pero ese miércoles 7 de Marzo no fue una noche común.

Mas de 3,200 personas llenaron la casa de los “Blue Devils” de Central para presenciar lo que terminaría siendo

un partido histórico para CCSU y el pueblo de New Britain.

Vayamos al final del Año 2006 y con qué nos encontramos; un equipo de Central con un récord de 3 victorias y 9 derrotas, y con una moral mas baja que las temperaturas heladas de New England. Luego de derrotas consecutivas de local frente a Harvard, LaSalle y Vermont el conjunto de Howie Dickenman se perfilaba al comienzo de la Conferencia Noroeste (NEC) de la peor manera posible.

El camino de Central hacia la tierra codiciada de los NCAA’s, será muy difícil repetir. Desde un comienzo, Dickenman tuvo que aceptar la realidad de que sólo tendría 9 jugadores a su disposición, 3 de ellos quienes vieron poca acción durante la temporada. Quizás lo más impresionante fue cómo salieron victoriosos noche tras noche, con equipos que en la mayoría de los casos los superaban en tamaño.

En la mira nacional, nombres como el de Javier Mojica, Obie Nwadike o Tristan Blackwood, son desconocidos hasta para el fanático más seguidor del baloncesto universitario. La situación en New Britain es muy diferente. Estudiantes a igual que residentes del pueblo han adoptado a estos muchachos como figuras simbólicas de un pueblo modesto en el pequeño estado de Connecticut.

Mojica, tiene una historia tan peculiar e inspiracional, que el resumirla en un párrafo sería injusto. Nwadike, el corazón y espíritu del equipo, lideró la conferencia, promediando casi 11 rebotes. Sus 10.9 rebotes por partido en la temporada, lo colocan como el tercer mejor récord en la nación, algo increíble cuando se toma en cuenta que Nwadike es tiene una estatura de 6’4” (aunque en realidad es mas cercano a los 6’2”). Blackwood por su parte, ha tenido una temporada excelente. Líder en el equipo con 17.3 partido, el nativo de Ontario, Canadá, ha sido un terror para las defensas contrarias. Con una habilidad especial para frenar en seco y lanzar triples, Blackwood, fue elegido al equipo ideal de la Conferencia.

Quizás el punto clave en la temporada vino a fines de Enero, cuando el conjunto de Monmouth hizo su viaje anual a New Britain. Central ya venía mejorando su campaña, con tres victorias corridas, pero fue esta victoria (49-46) frente a sus archí-rivales de New Jersey que cementó el camino que Central tendría en frente. CCSU terminó el partido anotando 13 de los últimos 14 puntos, y mantuvo a Monmouth sin ninguna canasta durante ese segmento. A continuación vendrían victorias frente a St. Francis, Quinnipiac, Long Island; en total Central acumularía 12 triunfos antes de sufrir su próxima derrota. Para eso entonces, el enfoque del equipo ya era sólo uno. Lo que se haría realidad en la gran final frente a Sacred Heart.

La fecha clave: Marzo 7 del 2007, el Lugar: Detrick Gymnasium. Con las entradas ya agotadas hacía dos días, el equipo de Central Connecticut no podía encontrarse en una mejor posición. Jugando de local y con el apoyo total de sus fans, la final del NEC sería el broche final de una temporada mágica para CCSU, que con 9 jugadores superó totalmente todas sus expectativas. 74-70 en favor a Central muestra el marcador final, pero las emociones del partido son difíciles de expresar en un papel. En la vida hay momentos como la boda de uno, o el nacimiento de un hijo, que dejan a los acontecimientos deportivos en su lugar. Pero eso sí, cada uno de los 3,200 fans que llenaron el estadio en esa noche, vibraron de una celebración que será recordada al menos como el punto culminante de una campaña histórica.

Javier Mojica: Logró sus sueños con esfuerzo propio

El alero de los Blue Devils de Central se irá de la Universidad luego de este semestre hecho todo un ídolo, pero esta fortuna no siempre le han acompañado en su vida.

Desde la corta edad de 10 años, cuando tuvo que rescatar a su madre, quien tuvo un intento de suicidarse, Mojica supo que las cosas en adelante no serían nada fácíl.

Proveniente de una familia modesta, Javier “Mojo” Mojica, mostró su talento para ganarse un puesto en el plantel de Central 4 años atrás. Sin ninguna beca a su nombre, Mojica ganó la admiración de su técnico y de los aficionados con la energía que demuestra en la cancha de principio a final de cada partido. Este esfuerzo fue recompensado este año cuando recibió el premio al mejor jugador de la Conferencia MVP. Mojica, nos deja un gran mensaje, con esfuerzo y sacrificio se puede todo.

Bruno Alatrista
msc_warrior@yahoo.com

Acerca del Autor