Una obra revolucionaria que aún nos conmueve

La obra teatral “A Raisin in the Sun” escrita por la dramaturga Afro-Americana Lorraine Hansberry, fue estrenada en el 1959 y su impacto fue tal, que se considera que con la misma, Hansberry revolucionó lo que se conocía como la estructura y temática del teatro Norteamericano. Nacida en Chicago en el 1930, de padres que lucharon por los derechos civiles de los Afro-Americanos, Hansberry utiliza las experiencias de su propia familia como víctima de la discriminación racial y las re-crea con gran habilidad dramática en esta importante obra.

La producción del Hartford Stage, cuenta con un gran elenco en el que sobresalen la joven actriz Cristal Noelle en el papel de Beneatha Younger y Billie Eugene Jones como su hermano Walter Lee Younger. Estos dos personajes son los antagonistas que Hansberry utiliza para demostrar la tensión que existe en la familia por su falta de recursos económicos y para explorar los temas de la condición de constante humillación en la que vivían muchos Afro-Norteamericanos en los años 50.

Lo que Hansberry logró con esa obra es extraordinario. Nunca pensé al asistir a la misma que muchas de las escenas, en un apartamento en un área pobre en la ciudad de Chicago en USA, me harían recordar mi propia vida en un apartamento en la ciudad de Panamá. Esta obra transciende límites culturales. Al igual que mi padre, el personaje de Walter Lee Younger, sueña con superarse económicamente para ayudar a su familia. Es un ideal que nunca logran alcanzar. El personaje de la joven estudiante universitaria Beneatha Younger, lucha por encontrar su identidad dentro de una cultura machista. El niño Travis Younger, (el simpático actor Khaleef Pemberton) es el único cuya inocencia lo salva de poder comprender el horror de la situación familiar. La actriz Lynda Gravátt en el papel de Lena, es la matriarca de una familia que se está deshaciendo a diario, y la que solo esperan que les llegue un cheque de $10,000, como pago del seguro por la muerte de su esposo. El estudiante de Nigeria Joseph Asagai, (el actor Warner Miller) tratando de comprender a la sociedad Norteamericana se pregunta, “¿Qué tipo de sociedad es esta donde los sueños de superación depende de un cheque en pago por la muerte?”

El talento de esta dramaturga fue también llevado a la pantalla en la película del mismo nombre en la que actuó Sydney Portier como Walter Lee. Sin embargo, la versión cinematográfica fue “saneada” por Hollywood para que no fuera ofensiva al público blanco y no tiene el mismo impacto de crítica social que la obra teatral.

Lorraine Hansberry murió de cancer en el 1963. Es triste que un talento haya sido cortado cuando estaba en la cumbre de su creación artística. Mas triste aún, que el país perdiera una voz tan importante como la de ella. Hansberry dedicó su vida para luchar contra el racismo en USA. Pero si perder esa voz es triste es aún mas triste, que cuando vemos “A Raisin In The Sun” y aceptar que muchos de los estereotipos sociales y el racismo de los años 50 todavía existen en el 2006.

El título de la obra “A Raisin In The Sun” fue tomado de una línea de un poema

de Langston Hughes, el cual enmarca a la perfección la lucha de la familia Younger. Hughes escribió “What happens to a dream deferred?/ Does it dry up/Like a raisin in the sun?” (Qué ocurre cuando los sueños no se realizan?/ Se secan/como una pasa dejada al sol?).

La obra, dirigida por Seret Scott, cuenta con un vestuario creado por Linda Cho, diseño de iluminación de Marcus Doshi, sets de Scout Bradley, y sonido de Ray Nardelly y Joshua Horvath. La obra se presenta en Hartford Stage hasta el 19 de Marzo y los boletos cuestan de $22 a $62. El Hartford Stage ofrece boletos especiales para las personas que no pueden pagar el costo total de boletos. Para mayor información llamen al o visiten: www.hartfordstage.org Esta es una producción que vale la pena verla.
Bessy Reyna
www.bessyreyna.com

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