“The Legend of Georgia McBride” en Theaterworks de Hartford. Escribe: Bessy Reyna


  1. Tucker Smith (Eddie), Nik Alexander (Rexy), Austin Thomas (Casey) y Jamison Stern (Miss Tracy) en el camerino del bar. -Foto cortesía de TheaterWorks-


El dramaturgo Matthew López continúa cosechando éxitos teatrales con las obras suyas que han sido producidas en Hartford. Empezando por The Whipping Man, en Hartford Stage, la que pronto se convirtió en una de las obras más producidas en los teatros del país. En el 2014 López presentó Reverberation  y en el 2015, Somewhere, ambas producidas en Hartford Stage. Ahora, otro teatro en Hartford reconoce el talento de este dramaturgo al seleccionar su obra, The Legend of Georgia McBride como parte de la temporada de este año.

Cada una de las obras de López tiene una temática distinta: La esclavitud en The Whipping Man; el deseo de convertirse en estrella del escenario en Somewhere; la soledad al terminar una relación en Reverberation. Todas tienen en común una gran intensidad emocional, cambios de terrenos existenciales.

Con The Legend of Georgia McBride su nueva obra, él nos lleva a un mundo completamente distinto en la persona del joven Casey, (brillantemente interpretada por el actor Austin Thomas), el que trabaja en un bar de tercera categoría en Panamá City, Florida, tratando de imitar a Elvis Presley en el escenario. Cuando Eddie, (J. Tucker Smith) el dueño del bar lo despide, Casey y su esposa Jo (Samaria Nixon-Fleming) no tienen dinero ni siquiera para pagar el alquiler, y ella está embarazada.

Pero todo no está perdido en la vida del joven matrimonio. Eddie le ofrece trabajo como cantinero pero un día se presenta Tracy Mills, (el inigualable actor Jamison Stern) vestido de mujer y listo para que Eddie le deje trabajar en el bar creando un show de drag queens. Eddie, desesperado porque el bar no tiene mucha clientela, así que deja que Tracy, y su acompañante Rexy (Nik Alexander) a que presenten un show. Pero resulta que la noche en que debe abrir su espectáculo Rexy está muy borracha. Para salvar el show, Tracy se ingenia para vestir a Casey de mujer y le enseña un par de gestos, como hacer “lip sync” le pone una película y un vestido, y lo pone en el escenario para que cante como si él también formara parte del grupo de drag queens. Es difícil explicar con palabras todas la peripecias que le ocurren a los personajes, pero si puedo decir que tenía tiempo de no reírme tanto viendo una obra teatral, sobre todo cuando Casey sale al escenario a cantar vestido de mujer por primera vez.

Las actuaciones son de primera, particularmente Austin Thomas quien poco a poco se va transformando en un verdadero cantante, en una popular drag queen y toma el nombre de Georgia McBride al adquirir esta nueva personalidad. Pero no todo le resultará bien, ya que su esposa no tiene idea que este es el trabajo que él tiene ahora y con el que al fin pueden tener algo de dinero. Un día ella se presenta de sorpresa en el bar y queda espantada y tan desilusionada de que su marido esté vestido de mujer y forme parte de ese grupo, que lo bota del apartamento cuando él regresa a casa esa noche.

López utiliza la reacción del personaje de Jo para hacernos ver cómo somos capaces de juzgar a una persona tan rápidamente solo porque creemos que está haciendo algo que no le corresponde a su género, o que es algo inmoral. De repente Casey se encuentra sin apoyo, sin trabajo porque se peleó con Tracy y sin un lugar dónde vivir. Pero, una vez más es al verse en la necesidad de tener otra cantante para continuar su espectáculo, la que hace que Tracy le ofrezca trabajo nuevamente a Casey. Y es así como el público asistente a esta obra en TheaterWorks, puede disfrutar del talento de Georgia McBride al convertirse en una estupenda y popular representante de drag, con un espectáculo que llena al bar de clientes y salva a Eddie de irse a la bancarrota.

Si una comedia puede hacernos reír y llorar, casi al mismo tiempo, por el panorama emocional por el que atraviesa una pareja de esposos, y los otros personajes, esta obra lo logra de una manera intensa pero a la vez de gran sensibilidad. La escena en que Casey/Georgia le explica a su esposa porque continúa trabajando como drag queen y lo que ha logrado reconocer sobre su propia personalidad, su lado “femenino” el que no sabía que tenía, es de un gran impacto emocional.

The Legend of Georgia McBride es una obra distinta, con una temática poco común (La Cage o Victor/Victoria, me vienen a la mente). En el desarrollo de la trama, López utiliza canciones que son comunes en el repertorio de shows de drag queens los que copian e imitan a cantantes conocidas. Georgia, pretende cantar canciones de Edith Piaf, y luego como cantantes del estilo de Dolly Parton. Mientras que Tracy es una Judy Garland perfecta hasta con el sombrero y vestido corto, que llevó ella cantando durante el concierto en Carnegie Hall. La transformación de Casey a “Georgia” es algo digno de admirar, y no me sorprendería que fuera nominado para el premio de mejor actor de esta temporada.

Otro actor que lleva el éxito de la obra bajo sus hombros es Jamison Stern, quien en el papel de Miss Tracy Mills, nos va enseñando sobre la vida y los problemas que tienen que confrontar los artistas de espectáculos de drag. Stern, trabajó también en un papel semejante en la obra “La Cage”  en Goodspeed. El actor Nik Alexander tiene un doble papel: como Jason, el dueño del apartamento donde viven Casey y Jo y también como la cantante Rexy. Un papel difícil ya que tiene que aparecer borracha en varias escenas.

Sin embargo, en una de las  escenas mas serias y muy dramática es Rexy quien nos enseña sobre el peligro constante con el que viven ellas, y el momento cuando describe cómo fue atacada por un grupo de hombres afuera de un bar, y como le rompieron la cara y la dejaron por muerta. Es, en escenas como estas, las que López utiliza para hacer resaltar momentos en que el odio y los ataques a las personas que creemos están exhibiendo conductas fuera de lo “normal” tienen que vivir sus vidas. El actor J. Tucker Smith, como Eddie el dueño del bar, va utilizando camisas cada vez de mejor calidad para dejarnos ver como su negocio esta dejándole más dinero. De una ropa que pareciera muy vieja cuando lo vemos al principio, hasta un saco en el final, es otra forma en la que la obra va llevando el mensaje del éxito que está teniendo Tracy y su grupo.

The Legend of Georgia McBride brillantemente dirigida por Rob Ruggiero, quien es director artístico de TheaterWorks Hartford, y quien mantiene a sus personajes siempre dentro de sus papeles sin aspavientos. Esta es una obra digna de verse, no solo por la trama poco común, sino también porque hay que admirar el talento artístico de los actores y el equipo técnico: el diseño escenográfico de Paul Tate dePoo III, el que utiliza un telón para encubrir las escenas del camerino, y la facilidad con que este diseño le permite pasar de una escena a otra, incluyendo el apartamento de Casey y Jo. La iluminación de John Lasiter; el sistema de sonido de Ed Chapman (sin el cual la obra no podría lograr este gran éxito); y las pelucas diseñadas por Mark Adam Rampmeyer, las cuales son tan importantes como el vestuario de las cantantes diseñado por Leon Dobkowski. Esta es una experiencia teatral que vale la pena tener. La noche en que asistí el teatro estaba lleno por completo, y el caluroso aplauso del público el que se puso de pie en honor de los actores, fue muy bien merecido.

The Legend of Georgia McBride se presenta en TheaterWorks Hartford, 233 Pearl St. Hartford. Debido al éxito de la obra, la misma ha sido extendida hasta el 29 de Abril. Para mas información visiten www.theaterworkshartford.org o llamen al 860-527-7838.

* Bessy Reyna, es miembro de CT Critics’ Circle, la Asociación de Críticos Teatrales de Connecticut.
Bessy Reyna
bessy_reyna@hotmail.com
www.bessyreyna.com

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