TEATRO: Musical “Wicked” triunfa en Bushnell de Hartford

Esta es la cuarta vez que la obra teatral “Wicked” se presenta en el Bushnell Center for the Performing Arts y al igual que en las temporadas anteriores, continúa deleitando a niños y adultos, los que el Jueves 6 de Noviembre ocuparon cada asiento de este hermoso teatro. A pesar de que había una lluvia que duró el día entero, y de que el tráfico en la ciudad parecía estar estancado, las centenares de personas que tenían boletos para esa noche lucharon contra “viento y marea” o lluvia y tráfico para llegar antes de que se iniciara la obra. Confieso que a mí me tomó una hora, conquistar una distancia de solo 15 millas.

¿Por qué es que la obra “Wicked” tan popular con los amantes del teatro? Me imagino que parte de su encanto, es que nos recuerda al cuento infantil “El Mago de Oz” (The Wizard of Oz) escrito por L. Frank Baum, y la que fue llevada al cine con la gran cantante Judy Garland en 1939.

Pero “Wicked” la novela y el musical, transforman la idea original y exploran la posibilidad de que la bruja del Oeste (la mala del cuento) la que es verde y en el cuento se derrite cuando le tiran agua, se convirtió en malvada porque debido a su color, siempre fue rechazada por todas las personas del reino. Su hermana, la que es muy hermosa, es la preferida de su familia. Con gran maestría, el escritor Gregory Maguire, en 1995, escribió el libro titulado “Wicked: The Lives and Times of the Wicked Witch of the West”.

La famosa Dorothy (Garland en la película) con sus zapatos rojos brillantes no aparece en la obra teatral, por el contrario, la tensión está creada por el conflicto entre la “bruja buena”, Glinda la que en este musical está interpretada por la cantante Kara Lindsay, y la “bruja del Oeste”, Elphaba, igualmente interpretada en forma magistral por la cantante Laurel Harris, la cual se transforma desde una adolescente tímida y rechazada por sus compañeros de escuela, los que gritan al verla, y se burlan de ella, a una mujer que tiene un gran corazón y trata de salvar a los animales que el gran Mago de Oz ha prohibido que hablen, o que enseñen en las escuelas.

Lo interesante de esta adaptación o transformación de cuento infantil a novela y ahora a obra musical, creada con un libreto de Winnie Holzman y música y letra de Stephen Schwartz, es que no solo las dos brujas se hacen amigas al final, sino que también el Mago toma responsabilidad por sus actos dictatoriales y decide cambiar con los residentes de la Ciudad Esmeralda.

Mientras veía esta obra no dejaba de pensar en todos los estudiantes quienes son asediados en las escuelas de este país, porque son distintos, o no quieren pertenecer a ciertos grupos o ciertos deportes. Hay una trama secundaria durante toda esta obra, en la que el mensaje es que tenemos que respetar las diferencias raciales y otras, ya que el hecho de que Elphaba sea verde no debe ser razón suficiente para que ella sea rechazada por todos los que la ven.

La obra dura dos horas y media con un intermedio de 15 minutos y la trama va desarrollándose con más de 20 canciones, interpretadas a veces por el coro, a veces por personajes como Madame Morrible (Kathy Fitzgerald) o el Gran Mago de Oz (Gene Waygandt); ambos con gran presencia en el escenario y estupendas voces.

Algo que me llamó la atención la primera vez que vi esta obra en el 2011, cuando se presentó en Bushnell Center for the Performing Arts en Hartford, fue lo maravilloso y creativo de la escenografía. Por ejemplo, la primera vez que vemos a Glinda, ella baja lentamente del techo del escenario vestida elegantemente y sentada en un aro de metal, lo que crea una ilusión de estar flotando en el aire.

La escenografía cambia con muchas de las escenas y diseñadas por Eugene Lee dan gran realce a los números musicales, donde los bailarines entran y salen, suben y bajan de cada rincón del escenario. Hay que notar la gran variedad de vestuario creados por Susan Hilferty, los que dan una identidad específica a cada uno de los personajes sin hacerlos lucir ridículos en ningún momento. Hasta los monos tienen elegancia en esta producción. Mi vestuario favorito es el de la escena de una fiesta en la escuela donde los estudiantes asisten a un baile y cantan “Dancing through life”, cada uno con un vestido mas fuera de lo común, que el otro.

La producción tiene su propia orquesta dirigida por el maestro P. Jason Yarcho y los miembros de este grupo son acompañados además por nueve músicos residentes en las ciudades donde se presenta esta obra.

Wicked se convirtió en una de las favoritas del público desde su estreno en Broadway en el 2003, y ha sido vista por millones de personas a nivel nacional. La obra es apta para menores y se presenta en Bushnell Center for the Performing Arts, Capitol Avenue, Hartford hasta el 23 de Noviembre. Para mayor información visiten www.bushnell.org.

* Bessy Reyna es miembro de la Asociación de Críticos Teatrales de Connecticut (“Connecticut Critics Circle”).
Bessy Reyna
LatinArte News
www.bessyreyna.com

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