TEATRO: Conflictos raciales y de clase en producción “Clybourne park” en Long Wharf

Cuando Bruce Norris, el autor de la obra “Clybourne Park” era un estudiante de sexto grado, una profesora en su clase proyectó la película “A Raisin in the Sun”, la cual trata sobre una familia de Afro-Americanos quienes compran una casa en un barrio que era predominantemente de blancos. El impacto de ese film, basado en la famosa obra teatral de Lorraine Hansberry, fue algo que nunca abandonó la imaginación de Norris. Como adulto, al convertirse en dramaturgo, Norris decidió inspirarse en esa obra y desarrolló un drama con el título “Clybourne Park” que es el nombre del vecindario donde se mudó la familia.

Norris ha escrito una obra en dos actos. El primero tiene lugar en el 1959, donde él explora la reacción de los vecinos ante la idea de que una familia Afro-Americana se va a mudar allí y hasta tratan de comprar la casa para que eso no ocurra. En el segundo acto, en el 2009, el barrio ya ha sido integrado étnicamente y una familia blanca y afluente quiere renovar la misma casa que había pertenecido a la familia Afro-Americana. Esta renovación es lo que esconde el conflicto de clases, ya que los nuevos dueños quieren que su casa sea mucho mas grande que el resto de las viviendas en ese lugar. El racismo que encontraron los primeros habitantes que eran de raza negra en el 59, se convierte en el 2009 en una polémica de clases, un conflicto donde los que tienen mas dinero piensan que pueden cambiar lo que hasta entonces había sido la identidad de ese barrio.

La obra fue estrenada por primera vez en el 2010, y ganó el prestigioso premio Pulitzer en el 2011. En la producción de Long Wharf, dirigida por Eric Ting, siete actores tienen los papeles de los personajes en las dos épocas. Un elenco compuesto por Jimmy Davis, Daniel Jenkins, Leroy McClain, Alex Moggdridge, Lucy Owen, Melle Powers y Alice Ripley, es de tal versatilidad que casi no los reconocemos cuando se transforman en otros vecinos en el 2009. Cada uno de ellos con su propia razón para evitar la construcción de la nueva fachada, cada uno de ellos con críticas que son similares a las que presentaron los vecinos en el 59 para tratar de evitar que se mudaran los Afro-Americanos.

Si bien el elenco es de primera, también lo es el equipo técnico que trabajó con Ting en la escenografía creada por Frank J. Alberino, el vestuario diseñado por Linda Cho, iluminación de Tyler Micoleau y sonido de Elizabeth Rhodes.

Esta es una obra que vale la pena verse porque nos hace conscientes de lo frágil que son las relaciones entre vecinos, y de cómo el miedo de que sus casas pierdan su valor dependiendo de quién vive en el barrio o cómo son renovadas o mantenidas, es algo que puede afectarnos a todos. La otra termina con una escena sumamente emotiva, en la que el joven soldado que regresando de la guerra en Corea, se suicida en casa de sus padres, y es la razón por la que ellos venden su hogar, está sentado escribiéndoles una carta, explicando la razón de su suicidio.

Con razón que el jurado del premio Pulitzer la seleccionó como la mejor obra en el 2011 y la producción en Long Wharf le hace honor a ese premio.

* Bessy Reyna es miembro de la Asociación de Críticos de Teatro de Connecticut y escritora independiente. Visiten su página en internet: www.bessyreyna.com

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