Sunken Garden: Jardines donde crece Poesía (Julio 1 – 14)

Por: Bessy Reyna (bessy_reyna@hotmail.com)

Connecticut es un estado con abundancia de poetas y recitales. Casi no pasa una semana donde exista un grupo recitando en un café, biblioteca o centro cultural. Dentro de este auge poético, existe un lugar muy especial. Me refiero al Sunken Garden Poetry Festival, auspiciado y celebrado en el Museo Hill-Stead en el pueblo de Farmington. Este y otros festivales han servido, no solo para educar al público sobre poesía, sino también para desarrollar el talento poético entre los jóvenes de Connecticut.

Sunken Garden Poetry Festival-Hill Stead
Fundado en el 1992, gracias a la tenacidad y entusiasmo de Rennie McQuilkin y Lary Bloom, el Festival de Poesía Sunken Garden, ha presentado a los poetas mas importantes y reconocidos del país, incluyendo a varios Latinos como Martín Espada, Gary Soto y Jack Agüeros. El festival auspicia una competencia para estudiantes de escuela secundaria. Los ganadores recitan durante el Festival.
Es importante hacer notar que antes de que Hill-Stead se diera a conocer en el mundo literario por el Festival de Poesía, el Museo se había convertido en un lugar visitado con frecuencia por los interesados en la pintura Impresionista Francesa y los grabados Japoneses que se exhiben allí. Además de la mansión, el Museo tiene caminos donde se puede apreciar la belleza del terreno y la gran variedad de flores que forman el área del “Sunken Garden” o Jardín Sumergido.
La historia de la propiedad que ahora es el Museo Hill-Stead, es sumamente interesante y acaba de ser publicada en un hermoso libro titulado Hill-Stead: The Country Place of Theodate Pope Riddle. Editado por James O’Gorman, con ilustraciones del diseño original de la mansión, fotos de la familia Pope, y reproducciones de las famosas pinturas que ellos coleccionaron y ensayos.
Theodate Pope, única hija del matrimonio, fue una mujer de temperamento independiente que no quiso ceder a las limitaciones impuestas por su clase social y su género. Theodate, con el apoyo de su padre, prefirió estudiar arquitectura a casarse. Fue ella la que diseñó esta elegante mansión para su familia. De adolescente ella estudió en la escuela privada Miss Porter en Farmington, y fue allí donde desarrolló su amor por esta área de Connecticut. De adulta decidió que Farmington sería donde iba construir su casa. La hermosa mansión Hill-Stead no es su única obra arquitectónica, ella diseñó también la escuela Avon Old Farms y otras propiedades. Durante la época en que los Pope visitaban Farmington, entre sus invitados venían escritores y compositores que presentaban programas culturales en un edificio llamado “Makeshift Theater” al lado de la casa. Theodate se casó cuando tenía 46 años y nunca tuvo hijos. En su testamento ella le regala la propiedad al pueblo de Farmington en el 1946, para que sirva de Museo y Parque.
En el libro sobre Hill-Stead, recién publicado por el Museo, podemos ver fotos de lo que era la vida, los vestuarios y las decoraciones que adornaban la mansión construida en el 1901. La familia Pope usaba los 152 acres de terreno que rodea la mansión, para entretener a personajes famosos durante el verano, y también invitaban a sus trabajadores y sus familias para que disfrutaran del hermoso paisaje. Cientos de personas han disfrutado de la belleza del lugar y visitado el Museo durante las giras diarias que se ofrecen.

Mi participación en el Festival de Poesía
Confieso que, a pesar de estar en un lugar tan cerca, yo visité por primera vez este Museo en el 1992. Lo que me llevó allí fue el primer año del Festival de Poesía.
Al año siguiente, fui invitada a leer en el Festival en la que fue una noche inolvidable para mi, recitando mis poemas ante cientos de personas. Desde entonces, cada verano espero con anticipación el inicio de este Festival que me da la oportunidad de reunirme con amistades y escuchar poemas de Junio a Agosto. En el 2003, dejé de ser una simple observadora para convertirme en miembro del equipo técnico, cuando Alison Meyers, que era directora del Festival, me contrató para que haga artículos sobre los poetas que asistirían y para que realizara entrevistas radiales con ellos. Esos programas grabados y editados por el talentoso David Budries, profesor de sonido de Yale University, fueron transmitidos en estaciones de universidades y colegios en todo el Estado de Connecticut y me dieron la oportunidad de conocer a grandes figuras literarias, como Maxine Kumin y Grace Paley y otros mas jóvenes, como Major Jackson y Kate Rushin.
Nunca pensé que tendría la oportunidad de ser invitada a leer mis poemas por segunda vez, pero el 23 de Junio pasado, fui yo quien resultó estar en el escenario frente a un público que se estimaba en cerca de 500 personas. Yo no estaba programada a leer este verano, pero por esas circunstancias que cambian nuestros planes, Cindy Cormier, la nueva directora del Festival, me mandó un SOS pidiéndome que si yo estaría dispuesta a reemplazar a la admirada escritora Marie Ponsot, de 88 años, la que se vió obligada a cancelar debido a un problema cardíaco que la llevó al hospital. Esa noche la joven poeta Gaby Calvocoressi, ganadora del primer premio por su poemario The Last Time I Saw Amelia Earhart, seleccionado por un jurado en el que yo participé, también formó parte del Festival.
Mientras escribo estas líneas, pienso en lo que significó para mi, poder volver a presentar mi trabajo en un lugar tan hermoso y de tanto prestigio, oportunidad que utilicé también para leer algunos de los poemas de Ponsot.
El Festival Sunken Garden continúa el 7 de Julio con la escritora Jean Valentine, y con Ginny Lowe Connors, residente de CT, y Kate Lebo, de Seattle (Washington), quienes resultaron ganadoras del concurso nacional de poesía organizado por el Festival. El 21 de Julio los jóvenes estudiantes de literatura de varios planteles universitarios leerán sus trabajos y el 4 de Agosto, Taylor Mali, conocido por su trabajo en poesía tipo “slam” servirá como anfitrión a los estudiantes de escuela secundaria, elegidos como ganadores de la competencia estudiantil este verano. La entrada al Festival cuesta $10.00 por carro, no importa cuántas personas estén dentro.
El programa se inicia a las 6:30 pm. con música y las personas pueden traer comida, sillas plegables o frazadas. No se permiten bebidas alcohólicas.
En 1991, Hill-Stead fue declarado Monumento Histórico Nacional. Espero que esta nota sirva para despertarle la curiosidad a mis lectores y para que se animen a visitar este hermoso lugar, en el que pueden disfrutar un día lleno de tranquilidad y de admiración por la naturaleza.
Hill-Stead está ubicado en el 35 Mountain Road en Farmington. El libro está a la venta en la tienda del Museo, donde también hay tarjetas y reproducciones de las obras de la colección, así como libros de artes para niños y adultos. El museo ofrece programa de artes en el verano, venta de productos agrícolas y numerosos programas. Para mayor información sobre estos y las horas de operación y precios de entrada pueden llamar al 860-677-4767 o visiten www.hillstead.org
Hill-Stead es un tesoro de Connecticut que vale la pena visitar.

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