Soluciones para Atacar la Obesidad

Por Katharine Bobel (*)


Desde hace años se viene combatiendo la gordura excesiva con diferentes acercamientos o soluciones. Uno de los más comunes es hacer dieta. Hoy en día se entiende que la mayoría de las dietas fracasan y por lo general la persona recupera las libras perdidas en poco tiempo. En estos casos, se termina engordando más. Para los niños hacer dieta puede ser contraproducente, ya que puede resultar en daños tales como disminución de crecimiento, depresión, fatiga o cansancio. Las soluciones más eficaces van dirigidas a cambiar los hábitos de alimentación dando énfasis a comidas más saludables. Estos cambios en la alimentación deben estar acompañados de aumento en la actividad física sobre todo en el caso de los niños.


¿Qué se está haciendo para combatir la obesidad?

En Connecticut hay varias agencias que están trabajando con diferentes estrategias para detener la epidemia de obesidad. Recientemente, en una conferencia ofrecida por el Centro Rudd de la Universidad de Yale se planteó que los programas establecidos en las escuelas son los más efectivos, ya que las escuelas tienen acceso a los niños durante muchas horas al día y pueden integrar programas de prevención al currículo escolar. En las escuelas también es factible practicar hábitos de comida saludable a un costo mínimo. Las escuelas tienen la obligación de promover la actividad física para que los niños se acostumbren a hacer ejercicios de forma regular.

También la Legislatura, en el último año, estableció que las comidas que los niños pueden comprar a través de máquinas (“vending machines”) tienen que ser comestibles saludables y no cargados de azúcar o grasas. Es decir, se eliminaron de estas máquinas dispensar refrescos de soda, los cuales contienen gran cantidad de azúcar.

La Vía Latina, una organización comunitaria en Torrington, ofrece una serie de programas educativos y de prevención que promueven la salud familiar. A través de estos programas se explican hábitos saludables de alimentación, ejercicios y otros acercamientos que ayudan a perder peso.

Otra medida importante que la investigación ha comprobado y ayuda a evitar la obesidad, es lactar a los recién nacidos. Los niños criados con leche materna son menos propensos a la gordura. El Concilio Hispano de la Salud ofrece un programa en el Hospital de Hartford para apoyar a las madres a dar el pecho a su bebé. Además de ser menos costosa, esta actividad asegura la salud del bebé y lo protege de enfrentarse a la gordura.

Los colmados o bodegas de los barrios también pueden contribuir a la salud de la comunidad si ofrecen frutas y vegetales entre las distintas alternativas de comidas.


Recomendaciones:

* Proveer tanto a las familias como a los niños programas educativos con enfoque preventivo sobre nutrición y hábitos alimenticios.

* Lactar a los recién nacidos por un tiempo mínimo de tres meses.

* Aumentar la actividad física de los niños en las escuelas a través del juego y deportes. En algunos Estados se requiere un tiempo específico dedicado a actividad física como parte del día escolar

* Mejorar la calidad de los alimentos que se ofrecen en las cafeterías de las escuelas asegurando que éstos sean saludables

* Promover que las bodegas y colmados, así como otras tiendas en los barrios tengas alimentos saludables

La obesidad no es un problema pasajero. Un niño que padece de sobrepeso se va a convertir en un adulto obeso. Esta condición aumentará los problemas de salud a los cuales se va a enfrentar y también su calidad de vida. La investigación más reciente comprueba que la forma más efectiva de detener la obesidad durante la infancia es a través de la educación y prevención, y, cuando existe la condición, a través de programas agresivos de intervención que incluyen actividad física y buena alimentación.


(*) Estudiante del Programa de Maestría en Trabajo Social de Uconn.

Katharine Bobel

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