SITUACION EN VENEZUELA: La salud de Chávez entre el misterio y los chamanes cubanos. ESCRIBE: Medardo Arias

Ritos mágicos, ofrendas santeras, liturgias de grupos indígenas, son apoyos que se ofrecen por la permanencia de Chávez en el poder, y les atribuyen responsabilidad a sus recuperaciones “milagrosas” después de graves recaídas. Lo cierto es que Venezuela vive hoy en incertidumbre, en un vacío de poder.
El retorno del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías se anticipa en Venezuela y ya se está considerando en el subcontinente americano, como “un milagro”, de acuerdo a los últimos reportes de prensa que aseguran, estaría en franca recuperación.
De otro lado, los menos optimistas, creen que “Chávez hace rato murió” y por el contrario, de acuerdo al estilo tradicional de los regímenes comunistas, el anuncio de su deceso es guardado de manera hermética, tregua necesaria para reacomodar los cuadros de poder.
Lo claro es que el gobierno de Cuba ha mantenido el asunto de la salud de Chávez en el más completo secreto. Ni siquiera la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, pudo traer de ahí noticia alguna.
Chávez ha recaído en al menos tres ocasiones, y de ellas ha salido ileso. El chamanismo latinoamericano atribuye estas mejorías a los rezos, ceremonias y ofrendas que por su buena salud hacen comunidades indígenas y grupos consagrados en Cuba a los Orishas.
Para nadie es un secreto que la isla caribeña encierra lo que se denomina la “masonería africana”, el culto de los Yorubas o Nagós de la cuenca del Níger, los mismos que tienen en Changó al Dios del trueno y de la guerra, y a Yemayá, como reina de las aguas. Los santeros consagrados son denominados “babalaos”, una jerarquía que equivale en la organización de la iglesia católica, a los “obispos”.
Al inicio de la revolución cubana, Castro y sus barbudos quisieron acabar con estas expresiones religiosas, con la premisa marxista que asegura, “la religión es el opio del pueblo”. Sin embargo, los babalaos habaneros no pudieron ser extirpados, y permanecen con sus cultos y su música, la misma que tiene toques precisos para cada santo. La religión yoruba asentada en Cuba, contempla una música que es interpretada con tambores consagrados, denominados “batás”. El Iyá, o Madre de los Tambores, es el más grande; tienen luego un tambor mediano, denominado “Itótele”, y finalmente, el más pequeño, “Okónkolo”.
A diferencia de los ritos del vudú haitiano que aseguran el retorno de los muertos, los denominados “muertos vivientes”, la santería afrocubana hace ofrendas en especie, da alimento y oración a sus santos y pide, al igual que el catolicismo, por la salud de sus deudos.
No se conoce que Chávez pertenezca a alguna secta Abakuá, pero sí es reconocido su acendrado catolicismo. Sin duda un fenómeno político en Suramérica, pues Chávez nunca renunció al Padrenuestro, al tiempo que elevó, desde su discurso, una ideología socialista acomodada a su pensamiento, reconocida como el “Socialismo del Siglo XXI”, una especie de cóctel político en el que caben Jesucristo, Marx, Lenin, Fidel, Mao, Malcom X, María Lionza, Changó, Evita Perón, el Che Guevara y la Madre Teresa de Calcuta.
El diario El País de Madrid, en reciente edición, anotaba: “Como si fuera el regreso de Napoleón a París desde la isla de Elba, las últimas informaciones sobre la salud del presidente Hugo Chávez, recluido por enfermedad en Cuba, hablan de una vuelta triunfal anticipada”.
El domingo 20 de Enero, el actual vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, elegido por el propio Chávez como su heredero político, señaló en una entrevista televisada que Chávez “va saliendo del posoperatorio para entrar en una nueva fase de tratamiento que está en proceso de evaluación”. El lunes, el recién nombrado ministro de Exteriores, Elías Jaua, de visita en La Habana, contó en su cuenta de Twitter que había compartido “bromas y risas” con el presidente convaleciente.
El hermano del comandante y presidente de la empresa estatal de energía eléctrica, Argenis Chávez, dijo el mismo día a la agencia Associated Press que se esperaba que el retorno de Chávez al país se produzca “en los próximos días”. Apenas horas después el funcionario debió retractarse mediante un comunicado.
La información agregaba que “además, se supo que el yerno de Chávez y ministro de Ciencia y Tecnología, Jorge Arreaza, regresó a Caracas”. Arreaza se integró en la comitiva del presidente venezolano desde que el pasado 11 de diciembre se sometió a una operación, la cuarta por el cáncer que se le diagnosticó en junio de 2011. Superadas las complicaciones -una sepsis y dificultades respiratorias- que se produjeron tras la intervención quirúrgica, los médicos en La Habana estarían en condiciones de estabilizar al paciente para un viaje hasta Caracas.
Se rumorea acerca de los preparativos para recibir a Chávez en el Hospital Militar y en el llamado hospitalito de Fuerte Tiuna, el principal cuartel del Ejército, ambos en Caracas. El presidente debe permanecer hospitalizado no solo por su rehabilitación posoperatoria, sino para seguir el tratamiento del cáncer.
A todo esto y para ponerle mas pimienta al asunto, el músico puertorriqueño Willie Colón, acaba de enfrentarse a su compatriota, “El Residente” de Calle 13, al decir en su cuenta de Twitter: “Venezuela tiene dos presidentes: uno maduro y otro podrido…”. El Residente ripostó con un jab de izquierda y le dijo: “No es posible burlarse de un enfermo de cáncer”; trató a Colón como “un viejo”, y le dedicó la melodía “Camaleón” de Rubén Blades: “Qué es lo que pasa camaleón/ la envidia que me tienes/ yo sé por dónde vienes…”.
Lo que aparece claro es que un retorno de Chávez a Venezuela haría temblar a sus opositores políticos y reafirmaría su poder, en una nación donde -es menester admitirlo- obtuvo el voto popular para un nuevo mandato del cual no ha sido posible contar con su envestidura, lo que mantiene a Venezuela en un limbo de poder que, aseguran los politólogos, es la ocasión propicia, servida en bandeja, para un golpe militar.
Los militares venezolanos, no obstante, no parecen estar interesados en revivir las dictaduras en Suramérica y, por el contrario, mientras Chávez está presente en Venezuela, le profesan respeto. Quizá por pertenecer a su idéntica formación castrense.

*Escritor colombiano
Medardo Arias Satizabal
medardoarias@yahoo.com

Acerca del Autor