Se estrenó “Tolton” en Connecticut y causó impacto

Entre el 7 y 14 de Setiembre con gran éxito se presentó en Hartford, West Hartford y Hamden otra obra teatral de Saint Luke Production, esta vez fue Tolton. Como ya apreciamos hace unos meses con la puesta en escena de Maximilian el santo de Auschwizt, esta obra también estuvo bien representada, esta vez por el actor Jim Coleman actuando en solo y auxiliado por una pantalla donde interactuaba con su madre, amigos y enemigos.

Augustine Tolton, nació en 1854 en una familia católica de esclavos afroamericanos. Escapó de niño con su madre y hermanos de Ralls County, Missouri hacia Quincy, Illinois atravesando el Rio Misisipi.

Su padre había muerto recientemente cuando intentó enlistarse en el ejército de la Unión que combatía contra la Confederación para abolir la esclavitud.

Augustine y su familia usaron también la ruta de escape de esclavos del sur hacia el norte. La ruta llamada Underground Railway, sistema por el cual huían miles de esclavos de los estados sureños hacia territorio de la Unión donde no había esclavitud y eran auxiliados por personas blancas y negras que los ayudaban.

Eran ayudados discretamente, pues si bien era cierto que no había esclavitud en los estados norteños, los sureños podían perseguirlos ya que en todos los estados de la nación las personas afroamericanas no eran consideradas humanas sino una posesión personal, cuestión que era aprobada por la Corte Suprema, al igual que hoy en día lo hace con los niños no nacidos al legislar que estos no son seres humanos.

Para terminar con la esclavitud y devolver la condición de humanos a la población afroamericana se libró una cruenta Guerra Civil entre los estados del sur y del norte de 1861 a 1865, con el costo de 600,000 vidas humanas.

Los que ayudaran al escape de esclavos podían ser acusados de robo y en los estados sureños ajusticiados in situ. Los esclavos fugitivos capturados podían esperar la muerte en el sitio, ser torturados o sufrir la mutilación de un pie.

Todo esto cambio en los años en que los Tolton se asentaban en Quincy años en los que se desarrolló la Guerra Civil que termino con la esclavitud de los afroamericanos, pero no con los prejuicios que siguieron a Augustin Tolton doquiera que iba.

Durante su niñez y juventud no pudo desarrollar una educación formal, aunque fue auxiliado ´por sacerdotes y monjas que lo educaron. Al querer matricularse miembros blancos amenazaron salirse de la Iglesia Católica si él estudiaba con sus hijos. Salvo unos contados sacerdotes y amigos todos se oponían a que estudiara.

Augustin Tolton que también trabajaba en una plantación de tabaco desde los nueve años encontraba siempre momentos y maestros caritativos que forjaron su educación, en especial el sacerdote irlandés Peter McGirr.

McGirr notó sus cualidades de amor incondicional a Dios y al prójimo y lo animó a que entrara al seminario, pero al igual que en su época escolar todos le negaban ayuda, incluso los mismos obispos católicos de todos los estados lo rechazaban en sus aulas aduciendo que no estaban preparados para un sacerdote negro.

McGirr y sus amigos vieron que sería imposible que Tolton ingresara al seminario en los Estados Unidos y lograron tras mucho esfuerzo que viajara Roma a estudiar como sacerdote misionero por seis años.

Tolton, como todo el mundo esperaba que al ser ordenado lo enviarían a África, pero para su sorpresa el obispo italiano a su cargo lo remitió de vuelta a los Estados Unidos donde ofició la primera misa realizada por un sacerdote de raza negra en los Estados Unidos, “… la iglesia de Saint Benedict the Morr estaba llena con público local y del exterior…”, New York World edición del 12 de julio de 1886.

Comenzó bien su ministerio en Quincy por tres años en que con gran esfuerzo dirigió la iglesia de San José hasta la llegada de un sacerdote alemán que alejó a la población blanca de su iglesia y saboteo los intentos de Tolton por mantener a flote su parroquia por lo que tuvo que inmigrar a Chicago.

En la Ciudad de los Vientos recibió limitado apoyo monetario y personal para levantar la iglesia de Santa Mónica en la que trata de agrupar a la población negra de Chicago.

Se desvive por su grey, la más pauperizada de la población. La visita en moradas insalubres donde el alcohol y los roedores son prevalentes, lucha por ellos se enferma por ellos, sufre por ellos a tal extremo que parece mucho mayor de lo que es.

Un día de verano en que la temperatura llegaba a los 105 grados Fahrenheit y buscando formas de ayudar a los suyos colapsa y muere a los 43 años de un derrame cerebral y uremia incubados por extremo trabajo, dejando un legado santidad y amor a Dios, la Iglesia y las personas.

La herencia del padre Tolton es de que en tiempos difíciles se forjan hombres nobles que luchan contra la adversidad, aún a costo de sus vidas.

Luchó contra la esclavitud, los prejuicios raciales incluso el de la iglesia católica de su país y contra la pobreza extrema que se abatía sobre su raza.

A ojos humanos su misión no tuvo éxito, a los ojos de Dios triunfó con su fe. Y hoy en día, aún con prejuicios pese a que estamos ya avanzadas las dos primeras décadas del siglo XXI, la Iglesia católica afroamericana de los Estados Unidos prevalece pese a las adversidades basada en los esfuerzos pioneros de Tolton y desde Chicago el obispo afroamericano Joseph N.

Perry ha iniciado la causa para la santificación del Padre Augustin Tolton.

Jim Coleman en su presentación nos resume toda esta hermosa historia de amor y entrega de un gran ser humano que es fuente de inspiración para muchos que luchan por los derechos elementales de los seres humano: la vida, la libertad, la educación y el amor.

Saint Luke Production viene a Connecticut dos veces al año gracias a los esfuerzos del padre Edmund Nadolny (83) www. fathernadolnygoodnews.com.
Pablo D. Perleche
pablodperleche@aol.com
Identidad Latina Newspaper

Identidad Latina
Acerca del Autor