RESEÑA DE TEATRO: TheaterWorks presenta “Actually”. Escribe: Bessy Reyna

Foto cortesía de TheaterWorks

             “Actually” es la segunda producción que presenta TheaterWorks Hartford en el teatro del museo Wadsworth Atheneum, mientras su sala de teatro en Pearl St. está siendo renovada. Esta obra que cuenta con solo dos actores, tal vez resultaría más interesante en una sala más íntima y no en un teatro que mantiene mayor distancia entre los actores y el público asistente, ya que toda la trama es una sola conversación entre los personajes con algo de movimiento de vez en cuando.

“Actually” es una de esas palabras en Inglés que pueden traducirse de varias formas. “En Realidad” o “Realmente” son las dos que son más cercanas a la forma en la que se ha utilizado la palabra en Inglés. Escrita por Anna Ziegler, y dirigida por Taneisha Duggan en su primera dirección para este grupo teatral donde ella sirve de Productora Asociada. La obra ya ha sido presentada por otros grupos teatrales a nivel nacional.

La producción de TheaterWorks presenta a los dos actores Arielle Siegel en el papel de Amber y Ronald Emile en el papel de Tom. Ambos son estudiantes de primer año en la prestigiosa Universidad de Princeton. En lo que es una segunda cita entre estos jóvenes y lo que termina en una noche llena de fiestas y mucho licor, ambos tienen una relación sexual. La obra trata de presentar la idea de que, quién fue realmente la persona que inició ese acto. Fue Amber la que en realidad consintió o no? Fue Amber violada por Tom? Es Tom capaz de un acto semejante? Al final, la obra deja que el público decida lo que pasó, después de que conocemos cómo cada uno de ellos recuerda o justifica lo que pasó esa noche, al ser llevado ante un jurado formado por parte de miembros de la administración y profesores de la universidad, quienes investigan la querella impuesta por Amber contra Tom.

El personaje de Amber es presentado desde un principio como una joven charlatana, hablantina, al que Tom le pregunta si “ella en algún momento para de hablar”. Es ella la que inventa situaciones durante esa segunda cita, las cuales le dan por entendido a Tom, que ella en realidad quisiera tener una relación sexual con él. Tom, por su parte es de raza negra, tiene 18 años, es criado por una madre soltera donde el padre de Tom no existe; y es esa madre la que lo estimula a que logre ir a la universidad y superarse. La vida de Tom cambia fundamentalmente al encontrarse de repente en este ambiente con gente adinerada y con muchos estudiantes que no tienen la disciplina que él necesita para triunfar en sus estudios. Tom quiere ser pianista y se hace amigo de un estudiante de violín que “resulta” ser gay.

La joven Amber le cuenta a una amiga que se acostó con Tom, y es ésta la que empieza a contárselo a otras estudiantes. Es esa misma amiga la que obliga a Amber a que reporte ese encuentro como si fuera un “asalto sexual” y no un acto al que ella había consentido.

Y es aquí, donde la obra nos presenta un cuadro de la vida de los estudiantes universitarios que es para mí, curiosa y preocupante. En una escena Amber dice que solo estudian de “cuatro a siete de la noche” porque después de esa hora empieza la parranda. Me pregunto para qué gastar tanto dinero en asistir a una Universidad y en pretender querer tener una profesión si lo único que les interesa es tener fiestas y emborracharse a diario. Admito que esa es una experiencia muy distinta a la mía como estudiante, pero las cosas parecen haber cambiado demasiado desde que yo obtuve mis títulos. Pero, como sabemos por noticias recientes a nivel nacional, hay muchos padres con demasiado dinero quienes están tratando de comprar entrada en universidades de prestigio para que sus hijos, a los que ni les interesa estudiar, ni tienen talento deportivo o académico, sean aceptados. Ese escándalo ya ha llevado a varios padres millonarios a admitir que pagaron cientos de miles de dólares como soborno, para lograr que sus hijos asistieran a Yale y otras prestigiosas Universidades.

Algo también que incluye la dramaturga Ziegler, y que no tiene ningún sentido, es una escena donde Amber se presenta frente a unos profesores quienes sirven como jueces para decidir si ocurrió un asalto o no. Amber menciona a una profesora “feminista” parte del jurado, y además implica que por ser mujer esta profesora es la que está empujando a que diga que Tom la violó. Este ataque al “feminismo” es completamente innecesario; pero Ziegler parece necesitar el crear un personaje “gay” -otro estereotipo-, un amigo que será rechazado por Tom, a quien solo le interesan las mujeres. Confieso que el personaje de Amber es inaguantable. Malcriada, mentirosa y narcisista.

Algunas personas pensarán que esta obra es de gran profundidad política, debido al clima creado por el movimiento #MeToo y por las nuevas líneas de conducta que se están implementando en las Universidades y que se esperan sean respetadas por los estudiantes. Sin embargo, para mí la obra falla a varios niveles, particularmente porque el personaje de Amber es tan desagradable y es ella la que empieza a seducir a Tom apenas entablan conversación en esa cita. Es ella la que le dice “tienes que jugar este juego, si quieres acostarte conmigo”.

Es interesante cómo la dramaturga Ziegler crea al personaje de Tom como un joven de raza negra, tratando así de incluir la raza de los personajes como otro motivo para que Tom sea acusado. Además de la posibilidad de si ocurrió o no una violación sexual, la idea de que el comportamiento de Amber influenciada por su amiga es debido al racismo, nos indica que a ellas no les importa que Tom pierda su cupo y sea expulsado de la Universidad al ser encontrado culpable, algo que probablemente destruiría su futuro. La dramaturga utilizada la raza de Tom como otro punto donde tratar de crear una fundación para buscar un nivel emocional del público asistente, lo que resulta en una obvia manipulación. Me pregunto si la obra resultaría igual de insípida si Tom fuera blanco en lugar de negro.

La escenografía diseñada por Jean Kim, consiste de un escenario vacío con unos escalones donde ellos se sientan. Hay una proyección en azul con una pluma de ave flotando en el aire pero nada más. Al iniciarse la obra Tom y Amber están en silueta como si fueran esos títeres de papel de Bali.

La obra anterior “Girlfriends” tenía como protagonistas a dos adolescentes recién graduados de la escuela secundaria, “Actually” tiene a dos personajes que están en su primer año de la Universidad, a ver si para la próxima producción, los personajes han madurado y nos presentan una historia más interesante.

“Actually” se presenta hasta el 23 de Junio. Dura 90 minutos sin intermedio. Para boletos visiten http://www.theaterworkshartford.org o llamen al 860-527-7838.

* Bessy Reyna es miembro de CT Critics Circle, la Asociación de Críticos Teatrales de Connecticut.

 
bessy Reyna
bessy_reyna@hotmail.com
www.bessyreyna.com

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