POLITIK: Regionalismo como salvación para Hartford

Durante los últimos meses hemos escuchado, leído o asistido a alguna reunión informativa donde el Alcalde, Luke Bronin está hablando acerca de la importancia de la regionalización como la principal opción para salvar a la Ciudad Capital de una bancarrota segura. Las finanzas de Hartford, como bien sabemos todos, han sido afectadas históricamente por la inmensa cantidad de propiedades que no pagan impuestos y la mala administración municipal por Corporaciones municipales previas que incluyen mal manejo de fondos, concesiones políticas y politiqueras, pensiones exorbitantes y sueldos fuera de la realidad.

 

El Alcalde Bronin, cual profeta apocalíptico, nos ha anunciado desde su acenso al poder local, que la bancarrota está por venir, y que los déficits presupuestarios aumentan cada día sin importar qué se haga o qué se deje de hacer. Los servicios y las necesidades comunitarias no paran, y por supuesto el gasto necesario para que cumplir con las obligaciones, tampoco. De allí que el Alcalde se ha tomado el tiempo para mantener informada a la población a través de reuniones públicas donde explica la situación y acepta preguntas del público, tanto en Hartford como en ciudades aledañas, tratando de asustar a propios y a extraños con las sombrías proyecciones de los fríos números producidos en el mismo edificio donde él trabaja, bajo el mando de sus subalternos.

 

Ya estuvo en West Hartford y en Rocky Hill hablando con residentes y miembros de la corporación municipal de ambos pueblos, explicando por qué debemos de regionalizar servicios y, hasta cierto punto tiene razón. Por ejemplo, de los 169 pueblos y ciudades en Connecticut, mas del 90% tienen su propio centro de llamadas de emergencia 911. Los suburbios no necesitan de tal gasto ya que dichos centros tienen un mejor funcionamiento y equipo en aéreas urbanas debido al volumen de llamadas recibidas y a la experiencia que se tiene manejándolos. Bajo ninguna circunstancia creo que se puede comparar las llamadas de emergencia que recibe Hartford con las que recibe su vecina Wethersfield, tanto por el número de habitantes como por la cantidad de situaciones de emergencia que pasan día a día en ella, sobre todo cuando tomamos en cuenta que un buen número de sus habitantes pasan durante las horas de oficina trabajando en Hartford.

 

Así que utilizar solo un servicio de atención de emergencias por región o condado –en Connecticut existen 8 condados designados geográficamente pero ninguno administrativamente- tendría sentido para disminuir costos en ciertos lugares como Wethersfield y le podría permitir a Hartford cobrar por ese servicio, obteniendo así ingresos no tradicionales.

 

Obviamente hay servicios fáciles como los centros de llamadas de emergencia que pueden venderse como ideas fáciles de instalar, pero hay otros muy difíciles y que incurren en mayores gastos como la policía o los bomberos y que necesitan de un mayor diseño logístico y planeación detallada que requieren un proceso más largo y colaboración más estrecha, lo cual es difícil de obtener de los suburbios vecinos a Hartford.

 

La situación no es fácil y ya hay ejemplos de colaboración municipal que demuestran que la regionalización si puede funcionar, como el ejemplo del Distrito de salud de West Hartford-Bloomfield, el cual permite a nuestros vecinos mantener los servicios y a las municipalidades bajar los costos, sin descuidar la cobertura a sus residentes. Veremos qué nos depara el futuro. ¡Hasta la próxima!
Fernando Marroquín
fernando@identidadlatina.com
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