PETRO CARIBE, el nuevo hijo de Hugo Chávez

Hugo Chávez, presidente de Venezuela, mira a su país como un área demasiado pequeña para el papel al que cree estar destinado. Todo indica que su plan es convertirse en el líder de América Latina y su nueva estrategia es la conformación de “Petro Caribe”, una alianza regional que buscaría comprar influencia entre los vecinos

centroamericanos y del Caribe, vendiéndoles petróleo

con grandes descuentos.




El mundo necesita cada vez más energía. Ello lo sabe el controvertido mandatario venezolano y está consciente que la producción de 2.81 millones de barriles diarios de petróleo y su calidad de miembro de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP), colocan a Venezuela en una situación expectante como nación productora de hidrocarburos.

Claudia Luna-Palencia, experta mexicana en temas energéticos, evaluó la reciente creación de Petrocaribe el 6 de setiembre pasado y determinó que el presidente de Venezuela tiene otro tipo de intenciones al vender petróleo con grandes facilidades a 13 naciones del Caribe y de América Central.

Todos conocen el Aafán bolivariano@ de Chávez de unificar el continente americano, y con ese objetivo, logró que firmaran la alianza regional PetroCaribe los mandatarios de República Dominicana, Granada, Jamaica, Surinam, Antigua y Barbuda, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, Belice, Bahamas, San Vicente y las Granadinas, Guyana, Dominica, Cuba y Venezuela.

En la reunión celebrada en Montego Bay, Jamaica, los únicas naciones que se abstuvieron de firmar el acuerdo fueron Barbados y Trinidad y Tobago.

Resulta claro que Hugo Chávez buscaba esa alianza regional desde hace mucho, porque ya antes propuso Petro Sur, que se confundía al mismo tiempo con Petro América, ambas con intenciones de una unificación energética en América del Sur con precios preferenciales y ductos y oleoductos intraregionales.

Pero a muchos analistas, como Luna-Palencia, les quedó la duda de si Petro Sur era una iniciativa para tratar de contrarrestar a Petro América, o bien si ésta era precisamente el primer paso para llegar a Petro América. La idea del presidente Chávez nunca fructificó, pero esto no implicó que dejara de insistir en una comunidad energética, que finalmente logró eco entre las pequeñas economías del Caribe.

PetroCaribe se entiende, entonces, como la suscripción de un acuerdo regional para adquirir petróleo venezolano en condiciones especiales, es decir, que Venezuela suministrará crudo con precios preferenciales a los socios de PetroCaribe y además asumirá los costos de transporte y del desarrollo de la infraestructura energética.

Estados Unidos vigila

Ante la nueva movida política-económica de Chávez, Estados Unidos no quedará estático, sino que desplegará una permanente vigilancia sobre las acciones que adopte el mandatario venezolano. El gobierno de George W. Bush no olvida que Estados Unidos produce el 12 por ciento del total mundial, nueve millones de barriles diarios; pero consume el 25 por ciento del crudo, unos 20 millones de los 75 millones de barriles diarios que se producen en el globo terráqueo.

Por ello, para satisfacer las necesidades de su economía debe recurrir a la importación de 11 millones de barriles diarios. México le vende un millón 600 mil barriles y Venezuela dos millones de barriles diarios de crudo. El resto proviene de los países árabes.esde esta perspectiva se entiende el por qué de la decisión de la Casa Blanca de invadir a Irak (más por razones energéticas que terroristas), país que de acuerdo con Global Trends y la OPEP tiene reservas probadas por 112 mil 500 millones de barriles, las segundas más importantes a nivel mundial, después de Arabia Saudita.

Es por eso que debido al petróleo hay una guerra de intereses, jugadas bien calculadas, invasiones, especulaciones y la creación de varios frentes amplios entre las poderosas multinacionales petroleras francesas, rusas, estadounidenses, británicas y españolas.
Julio Panduro
Jpanduro@gmail.com

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