¿Para qué sirve la ONU?

El 24 de Octubre se cumple 60 años de la Organización de Naciones Unidas

“Muchos se preguntan hoy para qué sirve la ONU (Organización de las Naciones Unidas), además de robustecer una bien nutrida burocracia y de ocupar un espacio considerable en el “skyline” de Nueva York”.




La ONU, con el tiempo, se ha convertido en escenario propicio para dejar escuchar al payaso de turno. Ya en la sesión de 1960, el primer ministro soviético, a la postre jefe del partido comunista, Nikita Kruschov, golpeó con su zapato el pupitre que le correspondió, para oponerse a cualquier tipo de concesión contraria a los dictados del Kremlin. Nikita, ucraniano, tenía la osadía de repetir “los enterraremos”, cuando se refería a los Estados Unidos; exhibía una manera exhuberante y teatral para el manejo de los asuntos políticos, y fue por ello que encontró reacciones en contra al seno de su partido y en la escena mundial. No sólo enemistó a la URSS con China, sino que animó el establecimiento de una base de misiles soviéticos en la isla de Cuba, lo que trajo consigo la ira de Washington, y el correspondiente ultimatum del entonces presidente Jhon Fizgerald Kennedy. La imagen de Kruschov fuera de sí en el foro de Nueva York, quedó para la historia más como un evento folclórico.

Ahí también, como invitado estelar, estuvo el guerrillero Ernesto Guevara de La Serna, el Ché, y el presidente colombiano Belisario Betancourt pronunció en 1983, lo que el New York Times denominó “un lírico discurso”. Betancourt aludió a su niñez pobre en Colombia y a las múltiples dificultades que enfrentan, sobre todo en el plano educativo, quienes desean salir de la pobreza.

El más reciente “show” de la ONU, lo protagonizó el presidente venezolano Hugo Chávez, quien no sólo acusó a Estados Unidos de concebir un plan demente para invadir a Venezuela -“bombardearán Caracas”- repetía, sino que a la manera del discurso que acusa a EE.UU. de buscar sólo petroleo en Irak, dijo que el gobierno de los Estados Unidos conspira para quedarse con el petróleo venezolano. Chávez no sólo actuó histriónicamente en la ONU, sino que pidió ir al Bronx, donde cantó Salsa, Merengue y Bachata, acompañado por un grupo improvisado. Chávez, a su manera, quiso repetir, duplicar en el tiempo los ecos de la visita de Fidel Castro a los Estados Unidos, cuando, desairado por Dwight Eisenhower, quien se hallaba jugando una partida de golf, fue a parar al hotel “Teresa” de Harlem, donde pronunció uno de sus primeros discursos incendiarios contra el gobierno de los Estados Unidos, y recibió la adhesión de los líderes afroamericanos de entonces.




60 años de inutilidad

El próximo 24 de octubre la ONU cumplirá 60 años de inutilidad. Desde su creación el 24 de ocubre de 1945, no se conocen sus buenos oficios para evitar una guerra, por ejemplo, y los efectivos de los que hace gala por el universo, los famososo “Cascos Azules”, llegan a la zonas de conflicto cuando están ya sembradas de muertos y corrupción. La ONU no ha podido, por ejemplo, intermediar de manera acertada en la solución del conflicto colombiano, una guerra civil que tiene casi la misma edad de la ONU. Sus apariciones en las zonas de combate se limitan a una tarea diplomática, en la cual están comprometidas elevadas sumas de viáticos, comisiones, delegaciones, vehículos, pero su tarea efectiva no aparece por ninguna parte. Como no aparece en las riberas del Golam, ni en Nigeria, ni en ninguno de los conflictos interraciales que desangran hoy al continente negro. La ONU expresa muy buena voluntad en el papel, desde su sede en Nueva York, pero sus acciones efectivas están lejos de aparecer en los lugares conflictivos del planeta.

La ONU también permaneció muda ante la decisión de guerra del presidente George Bush. Se suponía que el voto en contra a este conflicto, por parte de Koffi Annan, pararía el afán belicista de los Estados Unidos, pero no. Esta institución nació bajo el abrigo de los Estados Unidos, por inspiración de Franklin Delano Roosevelt, y faltaba más que se opusiera a sus designios, en cualquier época. Es por ello que la institución como tal, es blanco hoy de numerosas críticas, pues no sólo desaparece en el plano de la cooperación universal, sino que cierra la puerta, históricamente a las opiniones independientes, y al deseo de hacer en verdad, una gran familia planetaria, a través de este foro.

La entidad nació como el deseo de cerrar filas ante los enemigos de Estados Unidos, más hoy, después de tantos años de la desaparición de la llamada Guerra Fría, no tiene sentido su permanencia. De un lado, los Estados Unidos querían ampararse en el respaldo político de las repúblicas de América y demás lugares de la tierra, y de otro, ya por el camino de las armas, promovieron la creación del la OTAN, o Tratado del Atlántico Norte, del cual hacen parte las naciones más desarrolladas de Occidente, con sus respectivos ejércitos.

El 1º de enero de 1942, en plena guerra mundial, Roosevelt habló de “Naciones Unidas”, y 26 naciones aprobaron la llamada “Declaración de las Naciones Unidas”.

Al finalizar el siglo XIX fue creada la Unión Internacional de Telecomunicaciones, bajo el nombre de Unión Telegráfica Internacional. El telégrafo, la Internet de entonces, era la mayor invención de las comunicaciones en 1867, y de él se dio paso al Marconigrama, creado por Marconi y posteriormente al télex. Estas uniones en torno al bien común, no obstante, fueron anteriores a la ONU, pero hacen parte hoy de sus propósitos globales en lo que tiene que ver con la red universal de telecomunicaciones.

Si hubiera que buscar un precursor también de la que hoy se denomina ONU, podríamos hallarlo en la Sociedad de Naciones, creada al inicio del siglo XX, en 1919, de acuerdo al Tratado de Versalles, y en plena guerra mundial. Se observa pues, el propósito de las naciones del mundo de crear organismos de unión para combatir conflictos, como la Conferencia Internacional de la Paz, celebrada en 1899 en La Haya, la cual, así lo decían sus estatutos, tendría como fin “resolver pacíficamente los conflictos”.

Así las cosas, la ONU tiende hoy a desaparecer -los fines para los cuales fue creada no se han cumplido o han perdido vigencia en el tiempo- o, por el contrario, podría tender a robustecerse en esta época de tensiones y de acuerdo a sus postulados primeros, según los cuales, buscaría “promover la cooperación internacional, para conseguir paz y seguridad”.

En 1945, cincuenta países, reunidos en San Francisco en la denominada “Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Organización Internacional”, redactaron la carta fundacional de este organismo. Se presentaron ahí propuestas de la Unión Soviética, China, el Reino Unido y Estados Unidos, entre otras, las cuales fueron deliberadas en Dumbarton Oaks, entre agosto y octubre de 1944. Firmada finalmente el 26 de junio de 1945, tuvo a Polonia como nación ausente, aunque luego ésta pidió anexión, para quedar así inscrita en la lista de naciones fundadoras.

La ausencia de credibilidad en la ONU, sin embargo, ha creado, con los días, una falta de respeto a lo que se discute en este foro, donde no se evita una guerra, ni se trazan, con la debida anticipación, planes de socorrro para enfrentar un sunami, o un huracán, por ejemplo.

*Escritor colombiano

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