Papa Benedicto XVI en Brasil para recuperar católicos

Resulta significativa la visita del Papa Benedicto XVI al Brasil, el gigante sudamericano que ha concentrado durante años a la mayor feligresía católica en el mundo, pero que ahora enfrenta una masiva deserción. Sin embargo, su presencia no garantiza que la Iglesia Católica recupere a sus fieles desencantados por la
institución religiosa más poderosa en el orbe.

Ni siquiera la canonización de Frei Galvao, el primer brasileño elevado a los altares, es considerada por los analistas como un acto que permitirá al pontífice recuperar a miembros de su rebaño, que pierde adeptos con celeridad desde los años 80 ante el crecimiento de grupos evangélicos pentecostales y sobretodo de los que se declaran sin religión.

Incluso ha sido sintomático que durante su visita a la nación carioca, haya ocurrido un hecho que no ha pasado inadvertido para los observadores locales: el presidente Luiz Inácio Lula da Silva rechazó la petición que le hizo Benedicto XVI para que Brasil y el Vaticano firmen un acuerdo que establezca condiciones a favor de la Iglesia en el país.

La decisión de Lula de manifestar su opción por un Estado laico durante la reunión privada que tuvo con el Papa, fue el asunto más destacado por la prensa en lugar de resaltar la importancia de su viaje como pastor católico que viene en pos de su feligresía perdida. Y eso dice mucho sobre la situación del catolicismo en Brasil.

Además, el sexo, un tabú en la Iglesia Católica y una “religión” aparte en Brasil, un país que desborda sensualidad y erotismo, ha sido una constante preocupación del Papa durante sus primeros tres días en esta nación, donde se ha reunido con diversas autoridades regionales.

“Es preciso decir no a los medios que ridiculizan la santidad del matrimonio y la virginidad antes del casamiento”, sentenció el Papa durante la misa de canonización de Frei Galvao. Sin embargo, sus palabras no tuvieron el eco esperado. Ante esta situación, surgen varias preguntas sobre la presencia del pontífice en territorio brasileño: ¿es irreversible la disminución de católicos?, ¿el Papa ha perdido influencia como institución sobre los gobernantes del mundo?, ¿la Iglesia Católica debe empezar una auto reforma para identificar cuáles son los factores de esa deserción religiosa?


Un gigante que descree

cada vez más

En un amplio informe difundido por Inter Press Service, el secretario ejecutivo del Centro Ecuménico de Servicios a la Evangelización, José Oscar Beozzo, brinda importantes datos sobre es fenómeno que ocurre en Brasil, al afirmar que el país vive una “diversificación del cristianismo”, pero que el principal “fenómeno social a estudiar” es el crecimiento de los “sin religión” que por primera vez es masivo.

Como sacerdote, teólogo y ex presidente del Centro de Estudios de Historia de la Iglesia en América Latina, dijo que esa parte de la población que dejó de asistir a los templos o de seguir cualquier religión, aunque sin ser necesariamente atea, pasó de 0.8 por ciento de los brasileños en 1970 a 7.4 por ciento en el 2000.

Y esa proporción, según dijo, se multiplicó casi por 10 en poco más de 30 años, desarrollándose en forma muy desigual porque el fenómeno se limita a menos de uno por ciento en el nororiental y pobre estado de Piauí, y sube a 28 por ciento en el municipio de Queimados, en la periferia también muy pobre del área metropolitana de Río de Janeiro.

El Vaticano divulgó hace tres semanas que habían 155,6 millones de católicos en Brasil en el 2005, es decir 84,5 por ciento de la población nacional de 184 millones de personas. Pero sus datos se basan en los registros de bautismo de las diócesis católicas, y se conoce que es costumbre muy difundida en este país de bautizar a los recién nacidos, sin que eso signifique una adhesión futura al catolicismo.

La caída de la proporción de católicos en Brasil no se contuvo con las tres visitas realizadas por el papa Juan Pablo II desde 1980. Esa tendencia influyó en la decisión de Benedicto XVI de visitar este país entre el 9 y el 13 de mayo y de celebrar aquí la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe.


¿Cómo es el Brasil que visitó Benedicto XVI?

-Según los datos del informe del Pew Forum, el 40% de la población brasileña se considera carismática.

-Ese mismo informe revela que el 67% de los brasileños rezan cada día.

-También revela que el 38% escucha radios y canales cristianos de televisión al menos una vez a la semana.

-Pero quienes lo hacen en forma diaria, suman apenas el 17%.

-Del mismo modo, el 36% lee la Biblia al menos una vez a la semana, el principal libro de la fe católica.

-A su vez, el 38% dice haber sido testigo de una curación divina y el 35% ha recibido revelaciones directas de Dios.

Por su parte, el 28% de los brasileños comparten su fe con un no-creyente al menos una vez a la semana.

Julio Panduro
jpanduro@gmail.com

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