Organización de los Estados Americanos (OEA): Si o No

DALTO COMENTA

La Organización de los Estados Americanos (OEA) siempre ha estado en la polémica, desde su creación en 1948, en el que se dijo era el foro político para la toma de decisiones, el diálogo multilateral y la integración de América, para fortalecer la paz, seguridad y consolidar la democracia.
Este organismo ha sucumbido a diferentes períodos; ha sido duramente criticado por su ineficacia en momentos de conmoción, o su falta de autoridad cuando se trataba de poner mano fuerte, o imparcialidad en muchos de los casos en el continente americano; y ahora que hay un nuevo Secretario General (el uruguayo Luis Almagro, desde Marzo/2015) y las pasiones, revueltas y sobresaltos están a la orden del día, es bueno tomar en cuenta opiniones diferentes con respecto a su accionar.
Por ejemplo podríamos utilizar un tema de actualidad, como es el caso Venezolano, y vincularlo al accionar de la OEA, veremos entonces pareceres antagónicos, según la perspectiva con que se mire; para unos el actual secretario de la OEA ha llegado en el momento oportuno para poner orden en la región, y recuerdan que décadas atrás crecieron bajo la larga sombra de las dictaduras militares y tenían a la OEA como punto de referencia, un faro de luz durante aquella noche tan oscura y sabían que por ayuda había que acudir a la Comisión Interamericana y que se convirtió en una fuerza democratizadora, una vez que las transiciones de los ochenta estuvieron definidas por la agenda progresista de los Derechos Humanos.
Hasta que llegó Insulza, se olvidó y se desvirtuó lo básico, era la OEA de Insulza, con su falaz argumento en contra de la intervención venezolana; falaz y deliberadamente ambiguo, justificando su prescindencia porque “los tiempos de la intervención ya pasaron”. Hasta que se fue y se reconoce ahora y aplaude la llegada de Luis Almagro a la Secretaría General, quien comienza con la simple memoria del legado histórico de la organización, “más derechos para más personas”, esa fue su consigna de campaña.
Por otro lado sin embargo, para otros no se ve con buenos ojos la administración de Almagro como Secretario General de la OEA, quien fuera Ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno de José Mujica, y con quien se abría una remota esperanza de que la OEA dejara de ser el “Ministerio de Colonias de EEUU”, en el tiempo que la gran mayoría de los gobiernos de la región se sometían a las órdenes imperiales para atentar contra sus propios pueblos.
Esa esperanza fue evidenciada con el apoyo a su candidatura de todos los países de la región incluyendo a la propia República Bolivariana de Venezuela. Su representante en ese organismo, Roy Chaderton expresaba: “De resultar electo Luis Almagro a la secretaría de la OEA podrá ayudar a los representantes del organismo y ellos a él, en recuperar la respetabilidad que nosotros, los sedientos representantes de los Estados Americanos, merecemos todo el día y todos los días”.
Sin embargo, apenas pasado un corto tiempo desde la asunción a su cargo en el organismo regional, comenzó a sumarse a la campaña desestabilizadora contra Venezuela; los hechos más notables comenzaron en Septiembre pasado, con motivo de la crisis fronteriza entre Venezuela y Colombia; Almagro se entrometió en el asunto concurriendo a la zona “Atendiendo a la situación humanitaria que plantea el alcalde de Cúcuta, hemos decidido iniciar los procesos de asistencia humanitaria”, hecho que demostró una evidente toma de posición contra Venezuela, lo que provocó el justificado rechazo del gobierno de este país.
Y ahora último Almagro criticó el rechazo al ofrecimiento a una observación electoral de la OEA en las elecciones parlamentarias a llevarse a cabo el 6 de Diciembre de 2015, y que la transparencia electoral no está garantizada en Venezuela.
Como se ve, la OEA sigue en 2015 marcando algunas agendas de Latinoamérica, pero sea para un lado o para el otro, creo que es el momento en que este organismo debe definirse, marcar su territorio, y como fue uno de sus principios, apoyar el desarrollo social y económico favoreciendo el crecimiento sostenible en América, y construir relaciones más fuertes entre las naciones y los pueblos del continente.
Daniel Torreblanca
dalto1961@yahoo.es
Identidad Latina

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