OPINION: Nuestra capacidad de asombro eliminada

En las últimas cinco décadas la humanidad ha experimentado un cambio extremadamente rápido en las ciencias, especialmente en la tecnología que nos ofrece un pronóstico reservado en sus efectos sobre la sociedad. Lo mismo pasó con la ética y la moral que habitualmente tienen transformaciones mucho más lentas a través de las épocas y de las civilizaciones. Cada individuo es capaz de tener su propia ética y moral, pero en la sociedad la tendencia a través de los tiempos es a estandarizar sus estructuras en bien de sí misma y de su supervivencia.
Podríamos argumentar mucho acerca de ética y moral, podríamos citar a George Orwell con sus obras 1984 y Rebelión en la granja o en el otro extremo del pensamiento a Mario Vargas Llosa con su Civilización del espectáculo. Entre el socialismo y la democracia, entre la utopía y la realidad y veríamos que los extremos políticos, pasando por el centro, justifican los medios, cualesquiera que estos sean, con tal de lograr su persistencia en el poder.
Expongo a continuación una serie de hechos que quizás vistos por separado causen asombro, pero juntos deberían causar horror y un completo rechazo. ¿Por qué no ocurre esto? Quizás la respuesta ya nos las dieron Orwell y Vargas Llosa, todas las opciones políticas, dictaduras o cualquier régimen, ya tienen un programa que elimina nuestra capacidad de asombro, incluso ante crímenes abominables.
Desde los albores de la civilización la familia era la célula básica de la sociedad y su protección por todo gobierno era tácita. Hoy en día es atacada sin misericordia, incluso con un aparato legal o político que la disuelve sin miramientos. Las familias: padre, madre e hijos son tildadas como una atadura prescindible, propiciándose todo tipo de probabilidades en nombre de la libertad de expresión o de la colectivización. El ataque no es reciente, comenzó paso a paso desde hace poco más de cien años, llegando a su clímax en este siglo que comienza. Si la unidad básica está fuertemente fracturada el efecto negativo repercute inevitablemente en la sociedad.
Hubiera sido un escándalo dar muerte a ancianos con o sin su consentimiento. Hoy con una calma que pasma los gobiernos buscan deshacerse de sus envejecientes. Hay estados en esta nación que lo hacen con consentimiento de los ancianos, muchos de los cuales no tienen enfermedades terminales y son eliminados con eutanasia por “médicos”. Ya se ha dado el paso adelante en Holanda, ya se corrió la milla extra como se dice por acá, donde los “médicos” ya  deciden quién va a vivir y quién va a morir, incluso sin el consentimiento del enfermo. Que esto llegue aquí es cosa de esperar un poco. No aprendemos, ya hubo regímenes como el Estalinista, el Nazi o el Klemer Rojo que terminaron asesinando a decenas de millones de seres humanos: de razas que ellos consideraban inferiores, por su inclinación sexual, con discapacidad física o mental, opositores políticos o intelectuales que con el más simple sentido común denunciaban sus falacias. Se nos hace pensar que estos hechos están lejanos en el tiempo y la distancia, se nos dan artificios en los medios de comunicación masiva que los diluyen, incluso se los niega y en el peor de los casos se los ignora.
Se ha afirmado que los millones de embriones o fetos humanos asesinados anualmente no son seres humanos, cuando el más simple sentido común nos dice que lo son, cada uno de nosotros es una prueba fehaciente. Lo mismo ocurrió en la  gran nación norteamericana, en el tiempo de la esclavitud, cuando las personas de origen africano fueron declaradas por el Congreso Estadounidense como que no eran seres humanos y más bien tratados como mercadería. Hoy en día, tras la Guerra Civil y tras décadas de lucha por los derechos civiles, nadie en su sano juicio diría que los ciudadanos afroamericanos no son seres humanos. Extrapole esto al presente en que el Congreso y la Corte Suprema afirman que los embriones o fetos que llevan las mujeres en sus úteros no son seres humanos. Como en el tiempo de la esclavitud las autoridades están equivocadas. ¿Cuántas décadas y cuantos millones más de seres humanos tendrán que ser exterminados para que reconozcan lo obvio? Stalin mandó asesinar 20 millones de sus propios compatriotas en los que no confiaba y Hitler hizo lo mismo con 20 millones (seis millones fueron judíos) de personas que no consideraba que deberían existir según su criterio. Desde 1973 y solo en los Estados Unidos de Norteamérica se han exterminado 53 millones de seres humanos en el vientre de sus madres ¿a alguien le asombra esto?
Una más, Bélgica, acaba de legislar que los niños con enfermedades terminales pueden ser “tratados” con eutanasia (asesinados) por “médicos”. Lo ponemos entre comillas, pues un verdadero médico busca curar a sus pacientes y evitar sus sufrimientos, no eliminarlos como perros o gatos enfermos y menos si son niños y para colmo con el consentimiento de los padres. Ya se saltó otra etapa, esta vez son niños nacidos y criados ¿que seguirá? No es difícil imaginarlo: cualquiera persona con enfermedad terminal, personas con discapacidad física o mental, las personas que se consideren prescindibles. El mundo occidental está siguiendo las huellas abominables del nazismo ¿alguien se asombra?
Este año trae una gran novedad, la legalización de las drogas, en especial la marihuana. Todo comenzó por calmar el dolor en enfermos terminales. Hoy ya hay Estados que la aceptan como droga recreacional y legalizan, cultivan y promueven su consumo. El presidente de la nación expresa que no es más dañina que el alcohol o el tabaco. La marihuana será cultivada por señores bien serios que al ser entrevistados demuestran una de dos cosas: una ignorancia total o un encubrimiento maquiavélico. La nocividad de la marihuana está probada: fuerte adicción, gran peligro para el público cuando el consumidor utiliza automóviles y máquinas bajo los efectos de la droga, enfermedades respiratorias crónicas, graves daños sicológicos, pérdida irrecuperable de la memoria, en especial si se la consume desde muy joven, atrofia de los espermatozoides que llevan a la esterilidad masculina, en mujeres embarazadas defectos en el feto en especial al sistema nervioso y respiratorio. En vez de asombrarnos negativamente las encuestas apoyan por mayoría el uso legal de las drogas, argumentando que hay que vencer el tráfico ilegal, ya no serán los Carteles los que destruyan las juventudes mundiales serán los propios gobiernos.
Otro hecho, la tecnología ha incrementado el acceso a la información de una manera adictiva en detrimento de la investigación y el estudio. En especial en la niñez y la juventud que ya no realizan profundas investigaciones para hacer sus asignaciones, perdiendo así la capacidad de ampliar sus conocimientos, todo viene ya digerido, directo al grano. Además de que se ha creado alrededor de los medios y juegos electrónicos un ambiente que deshumaniza. Los seres humanos están perdiendo la capacidad de interactuar entre si, persona a persona, siempre hay un aparato entre ellos: celular, ordenador u otro medio electrónico. La profecía de Bradbury de medidos del siglo pasado esta a solo unos años de lograrse.
Súmese la violencia diversa, desde la fomentada en la niñez con sanguinarios juegos de video hasta el auspicio y uso legal e indiscriminado de armas de fuego. Pasando por la degradación del ser humano a través de la explotación sexual a gran escala, incluso de niños. El tráfico de drogas, armas y personas son el pan diario. También la contaminación descarada del planeta, en nombre del progreso, fomentada por empresarios y políticos, que en su sed de petróleo y materias primas no dudan en arruinar naciones enteras, incluso negociando con dictadores. ¿Nos sorprende?, no creo, casi nadie hace nada ni dice nada, es fácil echar la culpa a los gobiernos… nosotros los elegimos.
Otro hecho, una época que ya se creía extinguida está regresando: el fundamentalismo religioso y étnico, donde se excluye toda posibilidad de convivencia, donde si no crees lo que nosotros entonces eres nuestro enemigo, generando desde un ataque ideológico o de palabras hasta masacres de poblaciones que se niegan a cambiar su fe o exiliarse por su origen étnico. Lo apreciamos en estos días entre judíos y palestinos en La franja de Gaza, donde es tan criminal el disparar sobre escuelas y hospitales, como el hecho de disparar desde esos lugares escudándose detrás de mujeres y niños atrayendo el fuego enemigo y la conmiseración mundial. Otra intolerancia está ocurriendo en la persecución religiosa de minorías cristianas por parte de musulmanes en Irak. A los perseguidos se les dan dos opciones: la conversión al Islam o la muerte. Aquí es obvio el anacronismo de la población árabe debido al absolutismo de siglos por parte de sus monarquías locales y al colonialismo occidental que han construido una Caja de Pandora en ese inmenso territorio. Allí se ha desarrollado una espiral de violencia donde la antigua Ley de Talión, ojo por ojo y diente por diente, ha sido sustituida por una más abominable: boca por diente, cara por ojo o lo que es lo mismo diez muertos para vengar uno o cien para vengar diez, y así hasta el exterminio si se pudiera hacer.
Una cultura mundial ha emergido. Una cultura que lleva a la muerte física y espiritual del ser humano. Que prospere y se apropie de toda la humanidad depende de cada uno de nosotros, no hay lugar a excusas.
Pablo D. Perleche
pablodperleche@aol.com

Acerca del Autor

Revocación de DACA: Es tiempo de presionar el Congreso

¿Mantendrá la Casa Blanca como rehenes a los Dreamers?

¿Mantendrá la Casa Blanca como rehenes a los Dreamers?

INMIGRACIÓN: un cubano se salva por ahora de la deportación

Trump respalda reducir a la mitad la inmigración legal en EE.UU

La agenda “transparente” del Presidente Trump

Kris Kobach, anti-inmigrante y todavía con poder en los EEUU

INMIGRACIÓN: Ley de Confianza de Illinois, modelo para política pro inmigrante en EEUU

El ‘delito’ de hablar Español en un país de inmigrantes

Tribunal de EE.UU. mantiene bloqueo al veto migratorio

Clima

septiembre 23, 2017, 9:11 pm
Despejado
Despejado
21°C
sensación térmica: 22°C
presión: 1020 mb
humedad: 70%
viento: 0 m/s N
Ráfagas: 0 m/s
UV-Index: 0
salida del sol: 6:39 am
puesta de sol: 6:46 pm