OPINION: Navidad, La contribución al sexismo en los juguetes para niños. Escribe: Bessy Reyna

Las fiestas de Navidad siempre me hacen recordar mi niñez en Cuba, cuando se reunía la familia en casa de mis abuelos paternos a celebrar una deliciosa cena de Nochebuena. No había intercambio de regalos, ni arbolitos. El foco principal era el poder estar juntos un año más. Todo eso ocurrió antes de que mi familia, por razones políticas o económicas, se fueran dispersando a otros lugares de la isla y a otros países, en mi caso a Panamá.

Para los niños y niñas, la fecha más importante era el 6 de Enero, cuando venían “Los Tres Reyes Magos”. Esos seres invisibles que escondían pequeños regalos en los rincones de la casas; cada uno, brindándonos una gran sorpresa y alegría al ser descubiertos. Recuerdo que yo tendría como seis años cuando le pedí a Baltazar, mi rey favorito, que me trajera un columpio bien grande para que mis amiguitos pudieran estar en él junto conmigo. Esa noche, antes de acostarme, le puse agua y comida a los camellos y algo para los Reyes, quienes probablemente estarían muy cansados de un viaje tan largo. Casi no podía dormir deseando que la mañana llegara más rápido que de costumbre. Al despertarme y descubrir el columpio en el patio, fueron Los Reyes los que se ocuparon de que la inocencia de mi niñez durara por lo menos, un año mas.

Ahora en Connecticut, al abrir los catálogos de juguetes y los anuncios en las circulares que vienen dentro de los periódicos, recuerdo aquellos regalos de Los Reyes, con los que podíamos jugar todos, varones y hembras. Estamos en el 2017,  pero tal pareciera que hemos quedado estancados en los años 50, cuando la mujer era convencida por las limitaciones sociales, de que su futuro consistía solamente en ser ama de casa, madre, cocinera y lavandera de la familia y el de los hombres a que fueran científicos, deportistas y que salieran a buscar el “pan de cada día” en sus trabajos.

Cuando vine por primera vez a la Universidad de Connecticut, en Storrs para hacer una Maestría en el Departamento de “Desarrollo Infantil y Relaciones Familiares” (Child Development and Family Relations) en el 1970,  era también la época del principio del movimiento Feminista. Recuerdo que durante mis estudios, trabajé como asistente de profesor en la Guardería de la Escuela, en el programa de Pre-escolares. Los niños de solo 5 años ya tenían un concepto de lo que los varones y las hembras podían hacer, como comportarse y qué juguetes eran para un género o el otro.

Tratar de lograr un cambio de conducta y de los valores que esos niños tenían, solo podía realizarse con la ayuda y la participación de los padres. En ese pre-school creamos equipos, donde ambos géneros tenían que compartir los juguetes, la niñas podían hacer carpintería y los niños jugar con lo que quisieran. Poco a poco fuimos viendo cambios en las actitudes de esos niños, los que nos hicieron pensar que lograríamos un cambio de actitudes en la sociedad en el futuro.

!Qué equivocada estaba, y que gran decepción sufro cada vez que leo los catálogos y las circulares, instando a los padres que compren juguetes para sus niños. Tal vez porque tomé muy en serio mis estudios, he estado coleccionando algunos de los catálogos y circulares que he recibido desde hace varios días.

Veamos algunos de estos, de tiendas que son populares a nivel nacional:

            Target: 32 páginas. En la página 7, un niño maneja un carro mientras que bicicletas rosadas esperan por una niña. Los patines son azules o rosados para asegurarnos del género del niño que los recibirá. En la Pag. 9, nos enfrentamos con Disney, el rey del sexismo. Las muñecas de Frozen y el palacio de Elsa, sin duda llevarán a las niñas a ese mundo mágico, donde un príncipe encantador las rescatará, al igual que pasa en las historias de otras princesas pobres e indefensas, las que hasta el momento del rescate masculino no pueden valerse por si mismas. Siguiendo con este catálogo veo que la página 10 tiene a un niño con un “Air Jet Drone”, ($37.99); también un juego de destreza (Puck game $29.99). La página 11, vuelve a recordarle a las niñas que deben jugar con muñecas Barbie (baratas a solo $20.00), mientras que un robot de “Transformers” le enseñará algo de ingeniería y tecnología a los muchachos.

            ToysRUs: 36 páginas, en la encontramos castillos rosados para niñas y princesas de Disney. En la página 9, los juguetes tienen la foto de un varón con una colección de “Animal Planet” y el resto es de aparatos científicos para ellos. En la página 19, vemos las “figuras de acción” basadas en películas como “Transformers” y “Superman”, y !queégran sorpresa! tienen a una niña con un chaleco que tal vez trate de ser Wonder Woman. La página 25, es toda de muñecas con una niña sonriente rodeada de Elsa y su corte. Pero, Disney no es la única compañía que contribuye al sexismo. En la página. 29, tenemos a una niña rubia en la cocina y AL FIN! una muñeca de color negro, con una bandeja de comida en los brazos. Estas anuncian a las Wellie Wisher, que solo cuestan $59.99 cada una.

            KMart: No se queda atrás con sus 39 páginas de juguetes, separados exclusivamente por el género del recipiente. Hay gran cantidad de princesas y Barbies, y muñecas Newsberry.  De este catálogo al llegar las páginas 12 y 13, la composicion de las fotos me llamó mucho la atención. A la izquierda está una niña en la cocina y otra niña a la derecha jugando en una “casa de muñecas”. En la página al frente de esta aparecen dos niños con herramientas Craftsman Deluxe ($59.99) y otra de madera ($89.99) para hacer trabajos. Esa página, solo para varones, muestra  también carros y un camión que se controla por remoto.

Esta división de género no se encuentra solamente en los juguetes. Esta también en las frazadas que animan a las niñas a que se conviertan en “sirenas” y a los niños en Batman, o en otros héroes que van a rescatar al mundo.

La creación y la venta de estos juguetes basados en estereotipos para “niños” o “niñas”, solo sirve para  propagar la idea de que las mujeres no deben estar interesadas en ser profesionales, por el contrario, en solamente tener niños y cocinar. Nada de esto se le inculca a los varones.

Hay que preguntarse, ¿de quién es la culpa de que este sexismo continúe? Los que fabrican los juguetes no lo harían si los padres, amigos, miembros de las familias no los compraran y se los dieran a sus amistades y familiares, o los entregaran como acto de caridad en colecciones de juguetes para niños pobres.

Pero si bien esta división de género debe importarnos, tomemos consciencia que el mundo de los juguetes que vemos en estos catálogos está orientado hacia niños blancos y de clase media. Rara vez vemos a un niño o niña de grupos minoritarios, en las fotografías disfrutando de los juguetes o representadas en las muñecas. Este hecho en si, fue algo que me llamó mucho la atención en días pasados cuando asistí a un programa para recaudar juguetes, que serían distribuidos en diferentes agencias, las que trabajan en su mayoría con niños minoritarios o refugiados. Al acercarme a una de las mesas llena de juguetes, allí estaban muchas muñecas “blancas” y solo vi dos de color. Los de niños, como era de esperarse eran camiones, carros y cosas por el estilo.

¿Con quién se van a identificar las niñas que reciben estas muñecas? Probablemente no con imágenes de niñas que no tengan el pelo rubio y largo.

Para mi la época de Navidad y la corredera por comprar y regalar cosas que, tal vez el que lo recibe ni siquiera necesita, siempre me ha parecido absurdo. Pero, el mensaje que le damos a los niños con los juguetes que le compramos, es algo que desafortunadamente muchos padres no toman en

cuenta, sobre todo si tienen hijas e hijos en la familia y no buscan objetos que puedan ser utilizados por ambos.

Sobre todo ahora que vivimos en un mundo donde reina la tecnologia, donde conseguir trabajos se va haciendo cada vez mas difícil por muchas circunstancias, es tiempo que los padres y guardianes, familiares en general, tomen responsabilidad en educar a los niños y niñas para que puedan resaltar en cualquier profesion que elijan: medicina, educación, electricidad o mecánicos de automóviles.

A las niñas no le hacemos ningún favor en darle muñecas para que aprendan a peinarlas y ponerle joyas. A los niños tampoco le hacemos ningun favor al darle “NERF N-Strike Elite Rapid Blastler” o “NERF Modulus”, sin indicarles también el camino a la cocina y dónde encontrar los utensilios de cocinar que Kenmore vende: diez piezas por $19.99. Mejor aún, cómprenles libros y así todos los niños, sin restricciones de género, pueden educarse y compartir los regalos.

* Bessy Reyna fue columnista de opinión del Hartford Courant, del 2000 al 2009 y es editora de Arte y Cultura de IDENTIDAD LATINA, desde sus inicios.

 

 
Bessy Reyna
bessy_reyna@hotmail.com
www.identidadlatina.com

Identidad Latina
Acerca del Autor

MIGRACIÓN: México y EEUU acuerdan acelerar trabajo con Centroamérica

EEUU: Un juez le ordena a Trump reactivar el DACA y aceptar nuevos "soñadores"

EEUU: Piden suspender veto migratorio de Trump

Agogada Milagros Cruz da Consejos de Inmigración

MILAGROS CRUZ: Consejos sobre Inmigración

EEUU: Trump apunta a la inmigración y el comercio como las claves de su discurso en el Congreso

INMIGRACIÓN: La justicia para los Dreamers sigue en espera

EEUU: Salvadoreños con TPS renueven permiso

EEUU: Trump arremete contra México

EEUU: Los soñadores "no son negociables"

Clima

mayo 20, 2018, 8:07 am
Niebla
Niebla
17°C
sensación térmica: 16°C
presión: 1010 mb
humedad: 100%
viento: 2 m/s S
Ráfagas: 2 m/s
UV-Index: 0
salida del sol: 5:26 am
puesta de sol: 8:08 pm