OPINIÓN: “La Edad de Oro de la Reforma Educativa en Hartford ha terminado”

COLUMNISTA INVITADO

La Edad de Oro de la Reforma Educativa en Hartford ha terminado

 

Por David Medina  (dmedina01@comcast.net)

La Edad de Oro de la Reforma Educativa en las Escuelas Públicas de Hartford ha terminado. Se terminó la noche del Martes, 20 de Septiembre, cuando la Junta de Educación de Hartford aprobó una búsqueda rápida y sucia de un nuevo superintendente para reemplazar a Bet-Schiavino Narváez, cuyas credenciales y beca Fulbright-Harvard Graduate School of Education, impresionaron de tal forma que descalificaron a los demás contendientes para el cargo hace dos años. Ella renunció abruptamente en la segunda semana del inicio del año escolar.

Si hemos de creer en ella, se va para ejercer un trabajo de ensueño: ser Directora de liderazgo de Enseñanza para el Departamento de Defensa de los EE.UU. en medio del Pacífico Asiático. Pero es difícil dejar pasar el hecho de que ella -y quien le sustituy - tendría que hacer algunas cosas bastante feas a los escolares de la ciudad en los próximos años como condición para mantener su trabajo.

De hecho, la nueva descripción del puesto para superintendente de Hartford debería leer algo como esto: “Distrito Escolar de Hartford, Connecticut busca docente calificado para cerrar y emerger escuelas en los barrios pobres de la ciudad; quizá entregar algunos de esos edificios a las organizaciones de las escuelas Charter, y, si es necesario, devolver grandes cantidades de fondos para la educación a la ciudad, para ayudar a cerrar su enorme déficit presupuestario. Habilidades en el mejoramiento del aprendizaje es deseable pero no necesario, a menos que los padres se unan en su contra, en cuyo caso, usted está por su propia cuenta”.

La descripción del trabajo real, probablemente va a pintar un cuadro mucho más optimista de la situación. Después de todo, la Junta de Educación tiene que mantener las apariencias. Pero eso es esencialmente lo que se espera que el nuevo Superintendente haga.

Hartford está en quiebra. La ciudad ya ha recortado los servicios municipales a niveles extremos y carece de la base fiscal para apoyar siquiera eso. El déficit presupuestario para este año asciende a $22 millones y el déficit del próximo año se prevé que este entre los $30 a $40 millones. Por su parte, Standard & Poors ha rebajado la calificación de inversiones en Hartford por segunda vez en seis meses, por lo que el actual presupuesto fiscal 2017 se basa en el drenaje de las reservas de la ciudad y concesiones laborales artificiales. La nueva calificación de BBB, es sólo un nivel por encima de la baja categoría en inversiones. Incluso un gestor de fondos buitre pondría en duda el invertir en los bonos municipales Hartford, ya que la ciudad cuenta con pocos activos que vender en caso que no pueda pagar a sus inversores.

El alcalde Lucas Bronin dice que su prioridad es mantener a la ciudad antes de que caiga en quiebra, aunque algunos argumentan que solo está presentando un buen espectáculo para sentar las bases de la bancarrota. Últimamente ha estado dedicando gran parte de su tiempo a crear un caso ante la Legislatura Estatal para la creación de nuevas fuentes de ingresos y la reducción de los gastos en Hartford y otras ciudades. Estos incluyen regionalizar los servicios y las tasas de impuestos con ciudades vecinas, ideas que se han quemado muchas veces antes. Un juez tendría que estar convencido de que Bronin hizo todo esfuerzo posible por evitar la bancarrota, además de recortar empleos y servicios, y vender propiedades municipales, antes de concederla.

Estos esfuerzos incluyen la designación de un Superintendente sumiso que vaya más allá de los severos recortes de empleos y programas que implementó Schiavino-Narvaez, incluso si el rendimiento de los estudiantes se ve afectado. Las Escuelas Públicas de Hartford es el mayor gasto de la ciudad. Hartford aporta aproximadamente $ 95 millones, aproximadamente dos tercios del presupuesto general de la ciudad para apoyar al distrito. El sistema escolar recibe el resto de su dinero - alrededor de $ 327 millones, por medio de la ayuda estatal y a través de subvenciones especiales.

El nombre más mencionado como un posible sucesor de Schiavino-Narvaez es el Dr. José Colón-Rivas, de 52 años, que se convirtió en el Director de Operaciones del distrito en Julio, después de haber servido 11 años como director del Departamento de Familias, Niños, Jóvenes y Recreación de la ciudad y como miembro de la Junta de Educación de Hartford, nombrado por el ex alcalde Pedro Segarra. El Dr. Colón-Rivas, de hecho, fue co-presidente del comité de búsqueda que nominó a Schiavino-Narvaez para Superintendente hace dos años. Un educador de toda la vida, comenzó su carrera como maestro en Puerto Rico durante la década de 1980, después vino a Hartford Public High School como profesor sustituto después de recibir su Ph.D. en Curriculum e Instrucción, con una especialidad en el desarrollo infantil y la psicología educativa de la Universidad Estatal de Pensilvania. Su ascenso a partir de ahí se extiende incluyendo su posición como profesor de matemáticas y director asistente en Bulkeley High School, director de Hartford Public High School y como un administrador de la oficina central. Muchos aún recuerdan al Dr. Colón-Rivas por la manera como él llevó a Hartford Public High School a través de un proceso muy difícil para recuperar su acreditación. Ha sobrevivido a tres administraciones separadas en el City Hall y varias renovaciones en la Junta de Educación. Sin embargo, por algún milagro de Dios, ha mantenido una relación positiva con todos aquellos con quien ha trabajado.

Si cualquier persona puede navegar las Escuelas Públicas de Hartford a través de las peligrosas aguas de la inminente quiebra, sin comprometer la integridad educativa del distrito, este podría ser el Dr. Colón-Rivas. Aunque tiene dos desventajas: En primer lugar, el Dr. Colon-Rivas es de Puerto Rico. Los votantes latinos de Hartford, la mayoría de los cuales también son de Puerto Rico, apoyaron abrumadoramente al oponente de Bronin, ex alcalde Pedro Segarra, en las primarias Demócratas para alcalde el año pasado. Bronin no le debe nada a los latinos. En segundo lugar, el Dr. Colón-Rivas tiene un interés personal en el éxito de las Escuelas Públicas de Hartford. El estableció su carrera allí. Bronin, por otra parte, no tiene ningún interés personal. Él envía a sus hijos a instituciones privadas en West Hartford y financió su campaña electoral con grandes contribuciones de organizaciones de escuelas Charter de fuera del Estado, quienes, si se les da la oportunidad, con mucho gusto reemplazarían a Escuelas Públicas de Hartford.

Eso deja otros dos candidatos potenciales, que podrían aceptar el alto riesgo de ser nombrado Superintendente: Dr. James Thompson, el Superintendente de las Escuelas Públicas de Bloomfield desde 2011, y Timothy Sullivan, Superintendente Asistente de Operaciones en "Capitol Region Education Council" (CREC). Al igual que el Dr. Colón-Rivas, ambos hombres son administradores veteranos, reconocidos por su trabajo en las Escuelas Públicas de Hartford, mucho antes de que ascendieran a sus puestos de trabajo actuales, y los tres viven en la ciudad. El Dr. Thompson es famoso por su trabajo en la transformación de escuelas de bajo rendimiento, incluyendo un sorprendente cambio en la Escuela Primaria de Hartford Simpson-Waverly, la cual en 2003 pasó de una de las escuelas más pobres del distrito a ganar un premio nacional “Blue Ribbon” del Departamento Federal de Educación. Recientemente firmó un contrato de extensión por tres años con Bloomfield, después de llevar a ese distrito a resultados aclamados en las puntuaciones de los estudiantes en exámenes y cifras de graduación, así como le fue alineando su plan de estudios con los Estándares Estatales Comunes.

Sullivan, quien trabajó en las Escuelas Públicas de Hartford durante 23 años antes de aceptar su asignación actual en CREC, nunca ha hecho un secreto su deseo de convertirse en el Superintendente Hartford algún día, incluso en dos ocasiones pasadas se ofreció a sí mismo como un candidato para el trabajo. Pasó más de la mitad de su tiempo en Hartford como profesor de Historia en la Escuela Secundaria Weaver y como el subdirector de Bulkeley High School. Pero su marca la dejó como el muy respetado y premiado director de Classical Magnet School, la cual creció desde un simple programa con 350 estudiantes en 2004 a una escuela 6-12, dentro del distrito, de 700 estudiantes siete años más tarde. Classical Magnet School sigue siendo una de las escuelas más deseables en Hartford, en gran parte debido a su influencia en la configuración de la temática de la escuela.

Hasta el momento, nadie ha declarado su candidatura. El pequeño Comité de Búsqueda que se espera que presente un candidato a superintendente antes que Schiavino-Narvaez se vaya en Diciembre, todavía tiene que ser seleccionado. La gente de toda la ciudad se reúne en secreto para especular sobre los factores que impulsarán la decisión. Pero lo único que se sabe con certeza es que las Escuelas Públicas de Hartford tendrán que subir la apuesta de recursos para facilitar o impedir el proceso bancarrota de la ciudad. Y educadores que construyeron su reputación en torno a la mejora del aprendizaje están luchando con su conciencia sobre, si vale la pena poner esas reputaciones en la línea de fuego por algo que tiene todos los ingredientes de una misión suicida.

Para usar un cliché muy gastado, “Ten cuidado con lo que deseas; porque podrías recibirlo”.

 

* Traducción: Milena Fonseca (milena@identidadlatina.com)

 

N.de R.- El presente artículo fue publicado en  CTLatinoNews.com, en su versión de Inglés.

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