Obama, debe demostrar que no es un “tigre de papel”

A un año de la asunción del Presidente de la Esperanza

Cuando la popularidad del presidente Barack Obama amenaza con descender mas allá del 50%, después de un agitado año de gobierno, su primer discurso ante el Congreso y la Nación, permite pensar que una de sus mayores prioridades, antes que la creación de empleo, los frenos a Wall Street, las regulaciones a la banca, y el retorno de los soldados de Iraq, es el de recuperar la confianza de los estadounidenses.

Una confianza que en los últimos meses se ha visto sensiblemente agrietada, por los bajos resultados obtenidos, principalmente en la creación de empleo. Uno de cada diez estadounidenses no tiene empleo, y son miles los que hoy, continúan abocados a la pérdida de sus viviendas. Barack Obama dice que va a crear un fondo de 30 mil millones de dólares para convertirse en una especie de banco gubernamental, con licencia para realizar préstamos a pequeños y medianos inversionistas, los que se han visto visiblemente separados del “main stream” bancario del país, ante las innumerables regulaciones de hoy para obtener préstamos.

Es menester anotar, que una de las comunidades mas perjudicadas ha sido la hispana, sector que ha soportado la parte mas difícil de esta crisis. Obama tocó de manera tangencial el asunto de la reforma migratoria, una prioridad en su agenda que, por lo visto, no se llevará a cabo en este año.

Mientras tanto, son miles las familias que esperan anhelantes la posibilidad de regularizar su status en los Estados Unidos, mediante la obtención de un Social Security, un permiso de trabajo y, ulteriormente una ciudadanía, que les permita vincularse activamente al río productivo de la nación, sin tener que esconderse de las autoridades de inmigración.

El presidente también anunció que los soldados de Iraq están cumpliendo ya con un retorno, de manera gradual, con el fin de no tener a uno solo de ellos en ese territorio, para este verano; de otro lado espera, aun con la incertidumbre de muchos estadounidenses, éxitos en Afganistán.

Obama dice que será inflexible con Wall Street, y que el dinero para el fondo de 30 mil millones, vendrá precisamente de los dineros devueltos a la nación por el sector bancario. Todo esto, mientras continúan los abusos por parte de los bancos, y Wall Street parece haber regresado a las prácticas del pasado.

La norma de imponer multas a las empresas que recorten empleados, y de reconocer con dinero a las que amplíen su oferta de empleo, parece, por ahora un poco utópica.


Incertidumbre en salud y vivienda

Resulta evidente que uno de los mayores descalabros del presidente, tuvo que ver con la pérdida del escaño demócrata en Massachussetts, un poder que se ejerció durante 47 años, y del cual hizo parte el Senador Edward Kennedy.

Todo podía esperarse, menos un voto de castigo en este estado donde Obama nadaba como pez en el agua. Esta derrota vino a golpear sensiblemente su posibilidad de tener ya de manera clara y bajo la ley, su proyecto de salud para cada estadounidense. Una de las banderas de su campaña fue esta, la de la salud, un servicio tan costoso en los Estados Unidos, del cual carece el 80% de la población hispana inmigrante. Por ahora, la reforma a la salud ha entrado en un verdadero limbo.

Los apoyos de 8 mil dólares a los nuevos compradores de vivienda por parte del Estado, no han tenido los resultados que se esperaban y este sector ha empezado a mostrar leves incrementos. Muchas de las casas que están hoy en el mercado, se han convertido en “elefantes blancos” que, ni se compran, ni se venden.

La última reunión de la banca internacional en Davos, dejó en claro que ellos, los banqueros, no permitirán mayor vigilancia estatal, y que por el contrario desean dictar las reglas de juego. Si a ello agregamos los resultados tibios de las dos últimas cumbres para el cuidado del medio ambiente, tenemos que decir que el capitalismo salvaje no es aun consciente del precio infinitamente menor que puede pagar el planeta, por tener programas reales de inversión social y de cuidados de la naturaleza.

Una especie de ceguera ante la catástrofe, es el común denominador hoy, cuando se estima que la Tierra no puede esperar mas de cincuenta años para hacer los cambios requeridos, no solo en la preservación de los bosques, sino en la mitigación del hambre en vastas regiones.

Obama tendrá un año crucial. Este es el año del tigre, en el ciclo lunar chino y, como tal, deberá demostrar su garra unida al pensamiento, para que no se crea, como lo pensaba Mao Tse Tung, que todo su carisma, su discurso, su capacidad de cambiar a los Estados Unidos, la esperanza que representa, su liderazgo, todo el apoyo universal que recibió al momento de llegar a la casa Blanca, se trataba solo de la puesta en escena de un “tigre de papel”.

*Escritor colombiano

Medardo Arias Satizabal
medardoarias@yahoo.com

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