Nuestras tradiciones y sus herederos

Es indudable que una de las características de los pueblos latinoamericanos es la gran variedad de ritmos musicales y bailes autóctonos, los cuales expresan sus tradiciones, costumbres y valores culturales heredados de sus ancestros. Por medio de estas expresiones culturales, traducidas en música y baile, los pueblos del sur del continente evocan sus orígenes y su propia identificación étnica. Mucha de ellas pueden parecer extrañas para aquellos que las oyen o ven por primera vez, pero una cosa es segura, quedarán atraídos por su belleza y versatilidad.

Todo grupo inmigrante es portador de sus tradiciones culturales, esto sucedió con los primeros europeos que llegaron a establecerse en la parte del continente que ahora conocemos como Latinoamérica. Trajeron sus instrumentos, su música y sus bailes, como lo cuentan los cronistas de la época, los cuales se fueron adaptando y mezclando con las ya existentes, surgiendo, de esa forma la diversa gama de música y baile de la cual se enorgullecen nuestros pueblos. Muchas de estas expresiones mantienen casi incólumes su origen precolombino, mientras que otras encuentran sus raíces en el proceso de transculturización que se realizó en nuestras tierras. Estás danzas son representadas en toda fiesta o actividad importante que se realice. De allí que no sea nada extraño que, los latinoamericanos que emigran en busca de mejores oportunidades de vida, lleven consigo esa parte de su vida cultural.

En nuestro estado se pueden ver diferentes grupos de danzas de nuestros pueblos, interpretadas por jóvenes que aman la cultura de sus padres. Quienes han sido los pioneros en mostrar su rico acervo cultural son los puertorriqueños, sus grupos de plena y bomba, muchos de ellos formados por niños y jóvenes nacidos en los Estados Unidos, hablan por sí solos de la cultura y tradiciones musicales borinqueñas. Algo similar se puede decir de la comunidad peruana, la cual es la segunda, después de la puertorriqueña, en cuanto a población hispana en el estado. Agrupaciones artísticas como Danzas Peruanas, quienes presentan, con ritmo y elegancia, bailes de las diferentes regiones del Perú, país que dicho sea de paso, se caracteriza por la rica y variada gama de su música y bailes. Últimamente ha hecho su aparición un grupo, bastante juvenil por cierto, que actúa bajo el nombre de Todas las Sangres, inspirado en uno de los libros del escritor indigenista peruano José María Arguedas, ejecuta uno de los bailes más populares, tanto en el Perú como en Bolivia, Saya. Esta danza requiere de excelente estado físico, por la elasticidad de sus movimientos y variados pasos, además que, su colorida vestimenta la da espectacularidad a su coreografía. Los colombianos, para no quedarse atrás, ponen de vuelta y media a los espectadores con el ritmo suave y melodioso de la cumbia, mientras que la colonia ecuatoriana se regocija cuando ve a sus jóvenes bailar los sanjuanitos como solo ellos saben hacerlo, con alegría y sabor a su tierra.

Un denominador común en todos los grupos mencionados es la juventud de sus integrantes, muchos de ellos vinieron demasiado pequeños para haber apreciado esas danzas, que ahora ejecutan casi a la perfección, otros nacieron aquí. Sin embargo, su amor por lo suyo, felizmente inculcado por sus padres, los hace apreciar y valorar una cultura, geográficamente distante pero cercana a sus corazones, con la cual se identifican por ser ellos herederos de los valores culturales de sus padres. Por otro lado, es necesario puntualizar que los niños y jóvenes necesitan conocer y practicar expresiones artísticas, algunos lo hacen en la escuela y otros en centros culturales y artísticos. Es necesario que así sea para su mejor crecimiento y madurez intelectual, si lo puede hacer utilizando elementos de la cultura de sus ancestros, mucho mejor. Lo ayudará a valorar y apreciar con mayor cariño sus raíces culturales, a la vez de sentirse orgulloso de lo que es capaz de hacer, o mejor, bailar.

Es innegable que, en el mundo moderno en el cual vivimos, con toda la tecnología moderna al alcance de la mano, es difícil para un padre o educador, lograr unos minutos de concentración para el desarrollo artístico del educando. Es necesario, por lo tanto, hacer lo posible para exponer a nuestros hijos a las diversas manifestaciones artísticas que se pueda. Si se utiliza los valores artísticos que nuestra cultura nos ofrece, cuanto mejor. Hacerlo, motivarlos y apoyarlos en sus inquietudes artísticas no solo será favorable para su formación sino que también les dará mayor seguridad y confianza en sí mismos, además que nuestras hermosas tradiciones musicales y de danzas tradicionales continuarán haciendo las delicias de todos los amantes del arte latinoamericano.

Armando Zarazú
azarazu@aol.com

Acerca del Autor