Miremos con fe el futuro

Difícil hablar de temas muy profundos a estas alturas del año. El ambiente festivo está en todo lugar y a toda hora, y es bueno que así sea. Se va el 2006, un año mas que baja del calendario y son inevitables los recuerdos, buenos y malos, que nos va dejando a su paso. En este Hartford, en este área del Estado de Connecticut, con todo el ritmo de una población hispana que sigue creciendo y aunque con un ritmo lento también aplaudimos la aparicion de nuevos dirigentes y autoridades, siendo mas notorio y alentador el nacimiento de nuevos negocios creados por latinos.

Los que nos deja el año que se va tampoco es para ser muy optimistas. La recientes redadas de indocumentados, en su mayoría hispanos, en varios estados y la no disimulada fobia de muchos americanos están ahí, ayudados por la indefinición de los Representantes en el Congreso que, practicamente han congelado el tema de la regularización migratoria. Los crímenes que han disminuido en Hartford y alrededores, pero no en la proporción que quisiéramos. La cierta incertidumbre que provoca el aumento de los impuestos a la propiedad, en razón de la mayor valorización de las casas. Los cambios en autoridades como el jefe de policía y el superintendente de las escuelas de Hartford, también son factores que han marcado el presente año.

En este panorama, si hay algo que aportar desde IDENTIDAD LATINA es que ese crecimiento evidente de nuestra comunidad hispana sea lo mas ordenado posible. El informarse es uno de los puntos básicos para tomar cualquier decisión. El analizar la situaciones en la que nos estamos moviendo es fundamental. Como medio de comunicación nuestra tarea es y seguirá siendo la de clasificar y ofrecer las noticias locales, nacionales e internacionales de una manera prudente y sin concesiones. Tenemos grandes expectativas de acompañar ese crecimiento y consolidación de la familias latinas en este área, ofreciendo un prodcuto en constante superación y actualizado a los tiempos que corren. Nuestras versiones impresa en el papel y en el internet están a disposición de todos. Nos espera un 2007 lleno de desafíos y hacia él apuntamos con toda nuestra capacidad.

Aprovechamos la ocasión, para saludar a todos lo que trabajan en la realización del periódico, redactores, encargados de publicidad, diseñadores y distribuidores También nuestro reconocimiento sincero a las personas y empresas que nos confían su publicidad, ellos junto a los fieles lectores nos permiten seguir creciendo.

IDENTIDAD LATINA entra en su 7mo. Año con la decisión de continuar siendo el periódico que une, a través de sus páginas, a los hispanos en esta gran nación americana.


¡Felices Fiestas de Navidad y Año Nuevo a todos!


Navidad o el Mejor Momento del Año

La Navidad es la mejor época del año, que duda cabe, todos volvemos a ser niños, es la ilusión del día mágico, pero se pasa rápido, son solo minutos o segundos, unos momentos breves, es como el sábado de la semana, el mejor día; todos esperamos la Navidad con ansiedad, es como la felicidad, que nunca la podemos agarrar y se nos pasa a veces entre los dedos, o que sin darnos cuenta ya la hemos saboreado.

Hay un sentimiento nuevo en Navidad, que aun no lo hemos descubierto; los días previos son de ansiedad, apuros y preocupación por los regalos, no hay Navidad sin regalos, es el día en que la felicidad se realiza, incluso algunas tiendas ofrecen y hacen las mejores ofertas de la felicidad, el 24 de diciembre tenemos la obligación de ser felices.

En Navidad deambulamos en las calles pensando encontrar algo, debe haber algo más que mistura, nacimientos, chocolate, panetones, cohetecillos, no se puede caminar en Navidad, las tiendas están llenas, mucha luz, mucha alegría y ansiedad, el síndrome de la noche buena, seguimos caminando por las calles, para aturdirnos como dice Luis Aguilé, desesperados porque ya se viene la hora y a las doce estallan nuestros sentidos, afuera puede llover, la lluvia con las luces aceleran mi corazón, puede ser que vea a Jesús a la vuelta de la esquina, veo caminar gente apurada, y mas juguetes, trenes, carros, pelotas, vendedores de lo inimaginable, igual que ofrecen niños jesús, sus coronas, su ropa dorada, los pastores, los magos, también champán, vino, galletas, pavos y mas panetón.

Ya son las 4 de la tarde y todavía faltan 8 para las 12, hay mucho por hacer, es igual a tener el océano en tu garganta, es la sed del desierto, es la nostalgia, me falta comprar algún regalo para mi sobrino, envolver los que ya compré, para quién falta regalo?, y el regalo para la persona especial, tengo que quedar bien con todo el mundo, ya son las 5, y voy calculando los tiempos para volver a casa, poner la música de villancicos y colocar los últimos adornos del nacimiento o del árbol, volver a salir de repente para entregar algún regalo por adelantado, pero salgo también para inundarme de un sentimiento desconocido.

Ya son las 5.45, y es la hora y el momento celestial, quiero caminar solo, va oscureciendo, como es verano en mi ciudad, el atardecer se hace lento, ese es el momento, ya van a ser la 6, después será diferente, quiero detener el tiempo, bajo por una calle, voy sin rumbo y veo el firmamento, esa es la Navidad, mi corazón se acelera otra vez, pienso en la noche mas grande del mundo que se viene, la alegría sin igual que ya se acerca, pero ese atardecer, esa caída del sol y ese anochecer precedido de tonos rojizos, dorados, plateados, deslumbrantes y nubes estilizadas me mantiene asombrado y agazapado ante tanta emoción.

Esas horas previas a la Navidad son lo mejor, porque mañana ya será diferente, sigo caminando y ahora sí es de noche, apurado, me mezclo con la gente, quisiéramos estar con todo el mundo y en todas partes, pero ya son las 8 y ahora sí se viene Navidad, ya es irreversible, el pavo, el chocolate y el panetón ya están esperando.

Se viene las 12, música de Navidad, infaltable Feliciano con su Feliz Navidad! o el adormecedor Ven a mi Casa esta Navidad del mismo Aguilé, los villancicos, el niño por nacer, ya no podemos salir de casa, la estrella llegará, ya hemos saboreado algo, nos alegramos y nos disgustamos por que todo debe ser perfecto, es la felicidad en pleno, la alegría en su máxima expresión, el milagro lo hizo el niño Jesús, llegó las doce y se fue el mejor momento del año, el mejor instante de la vida.

Identidad Latina
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