Mayweather y Mosley empezaron con empujones la promoción de su pelea

Nueva York, (EFE).- No hubo ningún tipo de originalidad, una vez más la promoción de una gran pelea de boxeo, esta vez entre los estadounidenses Floyd Mayweather y Shane Mosley, comenzó a empujones y con la promesa que los dos iban a destruirse mutuamente.

Pero no será hasta el próximo 1 de mayo que no se conocerá quien destruye a quien y mientras tanto tendrán que seguir escenificando una rivalidad a “muerte” para promocionar al máximo la venta de su pelea.

La fase de la promoción comenzó, como era de esperar en Nueva York, y los promotores no escatimaron en efectos especiales y de otro tipo para que el inicio fuese todo un éxito, con el guión bien aprendido por parte de los protagonista, que llegaron a la rueda de prensa impecablemente vestidos.

La música hacía vibrar las bocinas, el escenario se llenó de humo y la cortina cayó para mostrar a Mayweather Jr. y a Mosley, mientras cientos de aficionados los vitoreaban en el Nokia Theater, de Nueva York.

El recibimiento no pudo ser más significativo del interés que podrán tener la pelea cuando ambos púgiles se enfrentarán en el cuadrilátero el próximo 1 de mayo en el MGM Grand en Las Vegas.

De momento, su primera escala de promoción en una veloz gira publicitaria por tres ciudades incluyó abundante pompa y emoción, pero sobre todo simulacro del “odio” deportivo que se profesan ambos púgiles.

Después de largas introducciones, el invicto Mayweather y Mosley, actual campeón de peso welter, versión Asociación Mundial de Boxeo (AMB) caminaron tranquilamente hasta la mitad del escenario y se pararon frente a frente.

Hasta ahí todo fue normalidad y acciones de dos personas educadas, luego como era de esperar surgieron las bravuconadas siguieron los señalamientos, y a estos los empujones, por lo que en poco tiempo los promotores de ambas partes ya los estaban separando.

Otra fase de la promoción cumplida, con un altercado claramente preparado de antemano para llamar la atención, aun un poco más exagerado de lo normal porque ambos púgiles tienen personalidades completamente opuestas fuera del cuadrilátero.

“Este es el punto: él podrá ser el campeón, pero todos sabemos que lo único que hacen los cinturones es acumular polvo”, comentó en tono ofensivo un sonriente Mayweather. “Nene, estoy en el negocio de cobrar cheques”.

Mayweather Jr. recordó a su rival que todo el mundo paga por verlo pelear y de ahí que siempre muestra sobre el cuadrilátero su valor con sus puños y estilo.

Ambos tienen garantizadas bolsas millonarias porque sin discusión será una de las peleas más atractivas fuera del entorno y la figura que ha generado el campeón filipino Manny Pacquiao, con quien en principio tenía previsto pelear Mayweather Jr. hasta que se vino abajo el duelo.

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