Marzo, Mes de Homenaje a la Mujer

Marzo es el Mes de la Mujer y, por lo tanto voy a continuar compartiendo con ustedes los trabajos de tres de mis estudiantes de la clase de Español IV UConn 3178, de Torrington High School. Ellos son Abigail Whalen, Ben Thompson y Benson Thai.

Historia del desarrollo cultural de la mujer, por Abigail Whalen
Según la sociedad, las mujeres no son iguales a los hombres, y en mi opinión, es posible que las mujeres nunca se puedan considerar iguales a los hombres, pero las mujeres seguirán luchando por la igualdad. ¿Por qué las mujeres se pueden considerar menos que los hombres sólo por el género? Eso es como decir que las personas que son de color son menos que los que no lo son, solo por el color de piel diferente. No tiene sentido, no es correcto, y no es justo. Sin embargo, es como algunas personas en nuestra sociedad todavía piensan. Yo creo que la única forma de cambiar nuestra sociedad es demostrarle que su posición no es correcta. Las mujeres no son menos que los hombres.
Las mujeres han recorrido un largo camino junto con la humanidad en este planeta. Y, tenemos muchas mujeres a quienes tenemos que agradecer por ello. Gente como la Malinche, Sojuurner Truth y Susan B. Anthony; el trabajo de estas mujeres ha tenido influencia en los derechos de las mujeres. Pero aunque hemos luchado por muchos años, las mujeres no somos totalmente iguales a los hombres. Yo tengo la suerte de vivir en los Estado Unidos, donde las mujeres están muy cerca de la igualdad. En muchas partes del mundo las mujeres no son tratadas como debiera ser.
Pero, yo creo que las cosas pueden cambiar. Yo creo que el mundo necesita de mas mujeres que se levanten y luchen; mujeres que sigan enfrentando las desigualdades. Ha ocurrido antes y podría ocurrir otra vez, las mujeres no han tenido derechos, no podían recibir educación, no podía votar, no podía hacer nada sin el permiso de sus maridos. Eran casi una propiedad, como un premio que se gana, pero no más. Es tiempo que el machismo termine. Los hombres no tienen derecho a tratarnos mal. Las mujeres han hecho los cambios que se tienen que hacer para demostrar que no somos su propiedad. Somos seres humanos, somos iguales.
Es tiempo que los hombres, en todo el mundo, acepten que las mujeres tienen todo el derecho a ser iguales. Hasta que exista una prueba científica que demuestre que los sombres son mejores que las mujeres, estas deben luchar por su igualdad. Creo en los derechos femeninos y que todas las mujeres del mundo deberíamos luchar por eso.

El progreso de la mujer, por Ben Thompson
En los comienzos de los 1900, la mujer no tenía muchos derechos pero hoy la mujer es casi igual al hombre. Hay muchos estereotipos que todavía existen en contra de la mujer y necesitamos deshacernos de ellos.
En los primeros años del siglo pasado, la mujer era considerada menos que el hombre. Este controlaba a la mujer. La mujer no tenía derechos, siempre estaba en su casa para limpiar, cuidar a los niños y cocinar para sus familias. No podían tener propiedades y no podían votar. Muchas mujeres no podían ir a la escuela y no estaban educadas. No podían tener los mismos empleos de los hombres. A pesar de todo esto, la mujer siempre fue inteligente y valiente.
Elizabeth Cady Stanton luchó por los derechos de la mujer, participó en la Primera Convención de los Derechos de la Mujer en Seneca Falls, Nueva York. Ella usó elementos de la Declaración de la Independencia para promover sus puntos de vista. Decía que los derechos de la mujer eran similares a los de los patriotas que lucharon por la independencia. Hubo doce resoluciones que los asistentes votaron en la Convención de Seneca Falls. Once de estás resoluciones pasaron y solo no se aprobó la que hablaba del derecho del voto de la mujer. La mayoría de asistentes pensaba que la mujer no podía manejar la responsabilidad de votar. Solo cuando en 1920 se aprobó la enmienda 19 de la Constitución, la mujer tuvo derecho al voto.
La mujer ha recorrido un largo camino para estar donde está hoy. Ahora puede tener un empleo fuera de casa, que puede ser igual al de los hombres, pero muchas veces no recibe el mismo pago. Esto muestra claramente que la mujer todavía no es reconocida igual al hombre.
Es claro que la mujer ha dado pasos grandes en la lucha por sus derechos. Las mujeres han demostrado que son iguales o mejores que los hombres y merecen tener los mismos derechos.

La Mujer, por Benson Thai
A lo largo de los siglos y milenios, las mujeres han recorrido un largo camino en términos de sus derechos y papel en la sociedad. Sin embargo, algunos pueden decir que con todos estos avances, todavía necesitan más tiempo e influencia para lograr absoluta igualdad en la sociedad.
En el siglo XIX y también en el pasado, las mujeres estaban subordinadas a los hombres. De hecho, en el libro del Génesis, la primera mujer Eva fue presentada como la costilla de Adán y la única culpable de cometer el primer pecado que resultó en el destierro del Edén. Las mujeres fueron tratadas a menudo como objetos y bienes que se podía dar como regalo, independientemente de la opinión de la propia mujer. Por ejemplo, la figura histórica de la Malinche, era una mujer a quien se le atribuye haber ayudado a los españoles a conquistar México; sin embargo, algunos autores y estudiosos del problema de la mujer, le atribuyen haber dado a luz al pueblo mexicano y su cultura. La Malinche fue entregada como un regalo a Hernán Cortés, quien la utilizó como sirvienta, amante y luego cuando se regresó a España, la regaló a otro.
Uno de los pasos más importantes de la campaña por la igualdad entre los hombres y mujeres fue la ratificación de la Enmienda 19 de la Constitución de los Estados Unidos, que dio a las mujeres el derecho al voto. Hoy en día las mujeres son básicamente iguales a los hombres en términos de derechos, oportunidades y roles de género. En el pasado, las mujeres eran vistas solo como amas de casa y para cuidar a los niños. Ahora tiene las mismas oportunidades de trabajo de empleo.
Sin embargo, todavía no hay igualdad total en el ambiente social y laboral. Los hombres son juzgados solo por sus habilidades en el trabajo, mientras que las mujeres, no solo deben tener talento, sino “ser atractivas”. Esto es una valla invisible machista que impide avanzar a las mujeres, especialmente en el mundo de los negocios, porque a pesar de ser bien calificadas creen que no son “suficientemente bonitas”.
Armando Zarazú
azarazu@aol.com

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