Periodico Identidad Latina

María Lozada y la historia de “Lozada Jewelry”

María Lozada nació en la ciudad de Palmira, Colombia y es hija de Abelardo Lozada, quien comenzó “Lozada Jewelry” (“Joyería Lozada”) en Hartford, una de las empresas mas tradicionales y respetadas en la comunidad. Llevan 27 años en la actividad en la que trabaja gran parte de su familia.

-María, ¿Cómo fue la decisión de tus padres para venir acá a los EEUU? 

-Mis padres vinieron aquí invitados por un tío porque en Colombia el negocio de comercio de ganado que tenía cambió completamente. Mi padre vino de 52 años, como todos los inmigrantes trabajó duro, en limpieza, en cocina. Luego aprendió inglés, él sabía que eso era fundamental para progresar, pero su mayor sueño era traer a todos sus hijos. Yo y una de mis hermanas ya estábamos en la Universidad en Colombia.

-¿Y cómo empezó el negocio de la joyería?                                                                                      

-Cuenta mi padre que la gente le decía, “Eres de Colombia, puedes traerme oro de Colombia?”. Mi papá es un hombre de acción, contactó a distribuidores de metales en Colombia que tenían joyerías acá, y empezó a traer las joyas que más le gusta a la gente de aquí, y en las tardes y noches las vendía, incluso a sus propios compañeros de trabajo. Sus ingresos crecieron hasta que decidió poner un local. No me olvido de mi madre que ella también trabajaba y a la vez lo apoyaba. Luego, sus tres hijas nos vinimos también.

-¿Fue difícil cambiar de país para ustedes?

-En mi caso, yo me había graduado en Ingeniería Industrial en Colombia y llegué a trabajar en Postobon, una empresa de bebidas que le hacía competencia a Coca Cola. Y luego en un importante molino en Pasto, donde fui a ser Jefe de Personal por 6 años hasta que decidimos mudarnos acá a Connecticut junto a mi esposo y mis dos hijos chiquitos. La familia de mi esposo quedó en shock cuando decidimos venirnos, pero mi padre y su entusiasmo me hizo decidir.

-¿Y cómo fue prosperando “Lozada Jewelry”?

-Al principio otro negocio que hizo mi papá fue la venta de ropa y accesorios, luego también el empeño de joyas. La gente en ese tiempo acostumbraba dejar sus joyas por un tiempo a cambio de una suma de dinero y luego del plazo lo devolvían sino se quedaba con el negocio, pese a ello mi papá muchas veces les esperaba largo tiempo. Ese fue el inicio del empeño en oro en Hartford, luego vino la compra y venta de oro que es lo que mas creció y se difundió.

-¿El tradicional edificio de la Park Street es de vuestra propiedad?

-Esa es otra historia! Cuando llegamos con mis hermanos el negocio estaba creciendo y efectivamente necesitaba mas manos. Una de mis hermananas ayudaba en la parte administrativa y el inglés y también yo me sumé al negocio porque había acumulado experiencia. En esa época era algo difícil comprar un edificio, especialmente en la Park Street que es famosa como calle latina y puertorriqueña, pero finalmente lo conseguimos y compramos el edifico de la 831 Park Street en Hartford, donde actualmente funciona la joyería.

-¿Qué aprendiste de tu padre?

-Tengo que reconocer que, pese a haber trabajado en grandes empresan en Colombia, aprendí más al lado de mi padre, por su profesionalismo, su entrega y su sensibilidad en los negocios. Con los años hemos aprendido a trabajar en familia, ya que algunas veces no es fácil porque se junta lo profesional con lo emocional, pero gracias a Dios, hemos podido trabajar esa parte. Ahora, mi hermano Carlos es el que está mas tiempo en el negocio, con mis hermanas trabajamos a medio tiempo y mi hermano Jorge es el único que quedó en Colombia, allá tiene un Hostal; pero los 5 somos accionistas de la joyería. También ya hay familia de la tercera generación trabajando en la joyería. Mis padres siempre se enfocaron en la unidad de la familia

-¿Algo mas que quieras decir?  

-Agradecer a la comunidad que siempre nos ha ayudado y a su vez nosotros servimos a todos de la mejor manera. Siempre tenemos la puerta abierta para colaborar con los que necesiten.

Adelia Santa Cruz y Marlyn Miranda