Maria Elena Quiñones: Premio a la constancia

María Elena Quiñones Londoño (35) es una joven médica colombiana que acaba de inaugurar su propia Clínica en West Hartford. Llegó en

el 2000 de Sarsal, un pueblito del Valle del Cauca y con el soporte de su hermana mayor, Gladys, quien también está ligada a la

medicina realizó las equivalencias necesarias e hizo su especialización en la Universidad de Connecticut. Está casada con Douglas González

y tienen una niña, María Paula, de 2 años y medio. María Elena representa el premio a la dedicación, a la constancia y

también muestra la otra cara de lo que es capaz la gente del país caribeño.

María, ¿Tu vocación por la medicina viene de familia?

-De mi hermana Gladys, ella ha estado relacionada con la medicina desde siempre. Estudié y me gradué de médico en la Universidad Libre de Cali en 1995. Luego hice un año rural para obtener la licencia en mi país. Trabajé por 5 años en un Hospital de pueblo.

-¿Qué te motivó venir a los Estados Unidos?

-Me vine en el 2000 influenciada por mi hermana y también por la situación económica y la violencia en mi país. Es muy feo, yo tuve muchos casos en el hospital que trabajaba, me mataron los pacientes ahí mismo, frente mío.

-¿Te ha sido difícil realizar tus objetivos aquí?

-Al principio si, por el idioma. Me ayudó el soporte de mi hermana, no necesitaba trabajar y pude estudiar el inglés. Luego hice las equivalencias y la valuación de mi grado como doctora. Cuando pase los examnees en 2 años, pude aplicar para la especialización. Todo ese proceso no sido fácil.

-¿Tuviste problema por ser colombiana?

-No realmente. Siempre te hacen alguna broma, pero no más.

-¿Cuál es tu especialidad dentro de la medicina?

-Me gradué en medicina interna en el 2005. Ahora puedo sentarme, la especialización te ocupa un 90% de tu vida. Es sacrificante, se trabaja sin horario.

-Hace poco inauguraste tu propia Clínica, ¿Cómo fue el proceso?

-Luego de graduarme me tomé un receso de 2 años y quería comenzar a trabajar y otra vez mi hermana Gladys me influenció diciéndome que podíamos hacer una clínica solas. Sentía miedo por la responsabilidad tan grande, pero desde Noviembre del año pasado nos pusimos en campaña y gracias a Dios la hicimos. La clínica se llama “Quiñones Medical Group” y la conformamos mi hermana y yo, somos independientes y lo que si, estamos afiliados al St. Francis. Esto permite que podamos derivar a los pacientes si es necesario y a su vez, recibir pacientes de ellos.

-¿Qué servicios ofrecen en la Clínica actualmente?

-En este momento tenemos medicina general, tratamos las enfermedades en general y si necesitan los referimos a otros doctores. También hacemos exámenes para la mujer de Papanicolao, citología vaginal, chequeo del azúcar para los diabéticos, control de presión, problemas con el riñón, obesidad, problemas del corazón, mamografías. Hacemos el examen clínico y damos educación de todas las enfermedades. También estamos afiliados a laboratorios y centros de radiografías. Atendemos casi todos los seguros.

-Un mensaje para los jóvenes que están saliendo de las escuelas.

-Lo principal es que se pongan metas y si se lo proponen lo pueden hacer. En este país hay programas de ayuda, hay que enfocarse en el estudio y no dejar pasar las oportunidades.


Gladys Quiñones y el cumplimiento de un sueño

Gladys Quiñones es la hermana de María y es como muchas inmigrantes que llegaron primero, abrieron el camino y prepararon el terreno para que sus familiares, en este caso su hermana, cumplan sus sueños. “Quiñones Medical Group” fue inaugurada el 25 de junio del 2007.

“Yo soy graduada en la Universidad del Valle de Cali y llegué a Nueva York en el ’90, siempre me ha gustado la medicina, es influencia de mi mamá también”

“El 20 de Julio es la fiesta de independencia de Colombia. Cuando vivía en Nueva York iva siempre a las festividades de nuestro país en Flushing Park en Queens”.

“Actualmente sigo trabajando con los nursing home, pero pronto me incorporaré por completo a la Clínica”.

“Cuando una tiene su propia clínica hay más autonomía. A veces no se puede hacer cosas porque una no es el jefe. En cambio siendo la que decide se puede ayudar mas a la gente en forma directa”.

Jorge Alatrista
news@identidadlatina.com

Avatar
Acerca del Autor