Los Medias Blancas de Chicago, Campeones 2005

De la mano del Venezolano Ozzie Guillén y varios jugadores hispanos

Tras el final de la campaña del 2004 y con un respetable récord final de 83 partidos ganados y 79 perdidos, el venezolano Ozzie Guillén, manager de los Medias Blancas (White Sox) de Chicago, podía estar satisfecho del desempeño que mostraron en su primera temporada como cabecilla del equipo. Pero la historia no terminó ahí, Guillén no conforme con lo que vio en esos 162 partidos, decidió tomar acción y en una reunión con los dirigentes del equipo hizo dos pedidos: “pitcheo y velocidad es lo que nos hace falta”, dijo él.

Con un equipo repleto de bateadores, los dirigentes aceptaron el pedido de Guillén, y para el comienzo de esta temporada le consiguieron el pitcheo que él pedia, al incorporar al venezolano Freddy García. Por su parte Scott Podsednik , quien vino al equipo por un intercambio de jugadores con Milwaukee, trajo la velocidad que le faltaba a este talentoso equipo de Chicago.

Abril 2005, con nuevas caras, y un nuevo dilema, empezó una temporada inolvidable para las Medias Blancas. El mensaje de Guillén a sus jugadores fue claro y directo, ya el jonrón dejaría de ser la primera opción de ellos, este año iban a usar las nuevas piezas para fabricar carreras y depender un poco mas de sus lanzadores.

Lo que nunca se pudiese haber imaginado Guillén es con la contudencia y seguridad con la que arrancaron el año todos sus pitchers. John Garland y Mark Buehrle estaban casi intocables, mientras que el trio hispano de José Contreras, Freddy Garcia y Orlando “el Duque” Hernandez, no se quedaban atrás.

Llegó el Juego de Estrellas a mitad del año, y Chicago continuaba ganando partidos, aunque seguía sin recibir el mérito de la incrédula prensa, la cual dudaba de la capacidad que el equipo poseía en ese momento.

Los Medias Blancas parecían ser imparables y con una ventaja de 15 partidos sobre Cleveland, era difícil no empezar a pensar en los playoffs, pero Chicago no se libraría de la adversidad tan fácilmente. El año mágico tomó un desvío repentino. Garland y Buehrle, empezaron a mostrar un poco de desgaste, los bateadores dejaron de producir carreras en los momentos claves, y las victorias se volvieron escasas. Los ánimos seguían altos, esto sería una corta mala racha? ...o no?, pensaban los jugadores de Chicago, pero con Los Indios de Cleveland ganando partido, tras partido, era difícil pensar en lo peor.

Es aquí donde surgió el menos pensado de los héroes, José Ariel Contreras. Un pitcher cubano del cual los Yankees ya habían perdido la esperanza. Contreras venía jugando ya un año con los Medias Blancas, pero las muestras de su talento aparecían con la misma rapidez con la que se iban. Con una gran parte del equipo pasando un mal momento, Contreras se reencontró con su pitcheo dominante y luego de una derrota el 15 de Agosto frente a Minnesota, no perdería otro partido mas en los últimos dos meses de esta increíble temporada del 2005.

En la última semana de la temporada regular, Cleveland llegaría a acercarse a un solo un partido y medio de Chicago, pero como durante todo el año, Ozzie Guillén mantuvo en alto las frentes de todo el plantel, y fue así como lograron avanzar a los playoffs, con un Cleveland pisándoles los talones.



De Boston a Houston:

Días gloriosos

Octuber 7, 2005, en una tarde lluviosa en la ciudad de Boston, ya con los playoffs en pleno vuelo, una decisión genial de Ozzie Guillén daría una síntesis prematura del desempeño que los Medias Blancas tuvieron en estos playoffs. Con la serie a favor de Chicago por 2 a 0, pero con un equipo de Boston que estaba listo para meterse nuevamente en las series, Guillén fríamente optó por traer a Orlando Hernández a lanzar en un partido sumamente importante. Con las bases llenas, “el Duque” retiró a 3 bateadores de Boston, y mantuvo la victoria de Chicago. No solo se vió ahí la confianza que Ozzie le tiene a todos sus jugadores, sino también sus ganas de nunca darse por perdido.

Los Medias Blancas no le dieron respiro a Boston, y continuaron su camino triunfoso arrazando en el camino al conjunto de Anaheim, con un juego impresionante de pitcheo. Ya en la Serie Mundial, y con toda la confianza del mundo, Chicago demostró una superioridad sobre el equipo de Houston que no tuvo respuestas para el ataque completo de los Medias Blancas, y fue barrido en cuatro partidos.

Este año 2005 quedará grabado en las memorias de todos los fanáticos de los Medias Blancas. Un equipo que durante todo el año mostró todas las cualidades de un campeón, guiados de la mano del carismático Ozzie Guillén. La tarea del manager venezolano fue admirable, logrando conseguir una unidad entre todo el plantel que los hizo superar todas las barreras con la cuales se toparon.

Los dirigentes serán los primeros en decir que toda esta campaña no hubiese sido posible, sino fuera por un simple pedido.
Bruno Alatrista

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