La UFC, un deporte que llegó para quedarse

Una reunión en 1992 entre 3 individuos (Art Davie, Rorion Gracie y Robert Meyrowitz) en los Estados Unidos, culminó con la creación de lo que hoy día es conocido como el Ultimate Fighting Championship o UFC. La idea en si era crear un torneo donde se pudiese determinar cuál de las artes marciales era la más efectiva en una pelea. Aparte de Artes Marciales, se sumarían boxeadores, peleadores de sumo, entre otros.

A fines de 1993, efectivamente ocurrió el inicio de esta franquicia con el evento titulado UFC 1. La gente rápidamente se prendió en el espectáculo, con peleas cada 4 y 5 meses, UFC empezó a ganar más fans. Aun su seguimiento era mínimo comparado con otros deportes en los Estados Unidos, pero las transmisiones por PPV, permitían que al menos la gente esté enterado de su existencia, aunque lo vieran o no.

Aunque su slogan era “peleas sin reglas”, para el año 1996 se tuvieron que hacer cambios, las peleas eran bastantes brutales, en muchas ocasiones terminando con peleadores totalmente sangrientos y con caras casi irreconocibles. Poco a poco empezaron a someter a los peleadores a reglas para su propia protección. Pese a estos cambios, en 1997 el senador McCain empezó una campaña rígida para prohibir que estos eventos ocurrieran, y con su peso político logró que 36 Estados lo declaracen ilegal.

Este golpe fue muy duro para UFC. A causa de esto, su contrato con la televisión de cable vía PPV fue cancelado, dejando a solo una pequeña porción del país con acceso a las peleas. Por unos cuantos años UFC pasó a ser un deporte casi fantasma, con aficionados leales que igualmente ivan a los eventos, pero con poca exposición.

Recién en el 2001, los organizadores lograron llegar a un acuerdo con la Federación Deportiva de New Jersey, con nuevos reglamentos, que permitieron que UFC nuevamente sea reconocido como deporte, y ya con el apoyo de varias personas y grupos consiguieron la apertura de las puertas de varios Estados. Fue ahí cuando un par de ejecutivos de un Casino (Los hermanos Fertitta) en conjunto con un promotor de Boxeo (Dana White), hicieron la mejor compra de sus vidas, al adquirir este moribundo producto por el precio de 2 millones de dólares.

Gracias a los contactos de los Fertitta y la experiencia de White como promotor, rápidamente lograron revivir a la franquicia, logrando un gran éxito al cerrar un contrato con Spike TV, cadena de cable, la cual comenzó a pasar peleas viejas y eventos previos a los grandes que eran televisados por Pay Per View. La aparición de estrellas como Tito Ortiz, Randy Couture y Chuck Liddell, le dieron a UFC, peleadores a los cuales la gente empezó a seguir.

La cantidad de gente comprando las peleas fue creciendo de 100,000 a 300,000, luego para UFC 57 la figura ya había superado 600 mil compras de la pelea en PPV. A fines del 2006, UFC tocó el cielo, superando más de 1 millón de compras de la pelea por PPV, ya figuraban que estaban a la par, sino superando al boxeo. Las artes marciales del UFC ya considerado todo un deporte, y los periódicos, radios y programas televisivos de deporte empezaron a darle cobertura a un “show” que para muchos hasta ese momento era desconocido o simplemente ignorado.

En el 2007 UFC se juntó a uno de sus competidores más cercanos, el PRIDE Fighting Championship, de esta manera consiguieron unir a más de los mejores peleadores en el mundo, y a la vez se establecieron como el rey del deporte.

Desde el 2008 hasta el presente el fenómeno del Ultimate Fighting Championship (UFC) ha seguido creciendo. Budweiser y Harley Davidson se han sumado como grandes auspiciadores, invertiendo millones de dólares en el deporte, mientras que la gente continúa engolosinándose con los productos, peleas y comentarios del UFC que rondan por todos lados.

Un gran ejemplo de su llegada como gran deporte en los Estados Unidos detrás del Futbol Americano, Baloncesto, Beisbol, Hockey y Soccer, es la gran cobertura que está recibiendo de medios de comunicación como Yahoo Sports, que ya tiene un staff especializado en cubrir los eventos del UFC. Y qué se puede decir de los ingresos que está generando, son simplemente increíbles. Para dejarles un solo uno ejemplo, los hermanos Fertitta compraron en el 2001 los derechos por $2 millones, ahora al último ganador de los pesos pesados (Brock Lesnar) del evento UFC 100, le dieron un premio de $3 millones por ganar una pelea, así que ni imaginar el dinero que deben estar entrando a los bolsillos de sus dueños.

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