La transición, los retos y el cambio futuro

Es admirable como la madurez política se revela en la manera cómo se van desarrollando los acontecimientos en la vida social y política de los Estados Unidos y en especial durante el período de transición de poderes. El respeto por la opinión ajena, y por el derecho a expresar su voluntad por medio del voto, es un ejemplo del acatamiento a los derechos humanos. Si bien pudo haber violaciones durante la campaña y el día de las elecciones; ya consumadas las elecciones, registramos la decisión de los votantes de usar las urnas como medio y sistema de cambio como lo ha propuesto el ganador de las elecciones, el Senador Barack Obama y como lo ha puesto en práctica admirablemente el electorado americano.

Ya es hora de que el mundo entero, en el siglo XXI, aprenda a comprender que hemos dejado atrás las épocas en las cuales los gobiernos y los poderes del estado se ganaban por la fuerza

de las armas, por la violencia y el secuestro como lo practican las FARC en Colombia y como lo prefieren los movimientos comunistoides que aún infestan el ámbito político, social y económico

al tratar de emular a Fidel Castro, quien ha dejado a la isla en un caos, otrora ejemplo de progreso en el hemisferio.


Ideas decadentes de socialistas en el Sur

La proliferación de movimientos socialistas en la América Latina, como los de Chávez, Correa, Ortega, Morales y otros, cuya filosofía política en vez de orientarse hacia la estructuración de un paradigma que ofrezca garantías políticas, sociales y económicas, llevan a sus países por la vía de la decadencia, no sólo en el campo político, social y económico, sino también en la violación de los derechos humanos. Las alcaldadas, el abuso del poder y de la cosa pública, priva a los ciudadanos de los derechos civiles para el ejercicio de los derechos del ciudadano del siglo XXI. Si bien hay áreas positivas en Cuba, esta isla se ha quedado a la zaga en el desarrollo económico y en el respeto por las libertades y los derechos humanos.

Las condiciones económicas de estos países dejan mucho que desear, como también la crisis mundial que ha dejado al descubierto las debilidades de la filosofía capitalista, víctima de los

excesos de los gigantes de Wall Street y de una filosofía republicana que permitió en su

énfasis capitalista, abusar del poder y la acumulación ilícita de dinero que los conllevó a la crisis que hizo víctima a sus propias corporaciones precipitándolas a la bancarrota. Las recurrentes crisis cíclicas deben ser evitadas y para esto es menester inventar un nuevo paradigma social, económico y político.

Toda administración deja un legado a sus sucesores. El legado de la administración demócrata de Bill Clinton fue de un superávit de trillones de dólares, el que fue despilfarrado por la arrogante administración Bush/Cheney. Tal legado ha sido reemplazado por una deuda presupuestal de cerca de siete trillones que deja empeñadas a las nuevas generaciones. El legado que Bush y sus amigos corporativos han dejado a Obama, el nuevo presidente electo, es de magnas proporciones históricas. Tampoco podemos culpar al resto del mundo por reaccionar negativamente contra el presidente Bush, pues ha sido drásticamente afectado por las exageraciones de los plutócratas americanos.

En parte, la tarea de Obama, es reconstruir la economía, reparar los lazos de amistad y de comunicación en la esfera internacional, pues el señor Bush con su séquito de arrogantes como su Vice presidente, destruyeron de raíz la confianza, el respeto, y la deferencia de que hacían objeto a los Estados Unidos, especialmente en sus manifestaciones globales de afecto cuando el ataque a las Torres Gemelas.

En otros países en vía de desarrollo y en especial en la America Latina se presentan unos acontecimientos de gran bizarría en los cuales los caudillos o pseudo caudillos se creen que sus países son la finca de su propiedad al estilo medieval. Se creen dueños y señores del terruño y de sus habitantes. Infelizmente en muchos países el pueblo no ha logrado la sofisticación que el ejercicio de la democracia requiere para lograr el respeto a las libertades civiles. En las recientes campañas electorales, el presidente de Venezuela amenazó a sus oponentes con sacar los tanques a las calles para acallar la oposición.


Obama arma su equipo

Ahora, volvamos a este período de transición política en los Estados Unidos. En sus anuncios en las ruedas de prensa, Obama, el presidente electo, ha presentado los nombres de algunos de sus colaboradores en su nuevo gabinete. Es sorprendente cómo él ha logrado calmar los ánimos exaltados y ha llevado confianza a los mercados de Wall Street. El anuncio del nombre de su secretario del tesoro, Timothy Geithner, quien ha tenido un papel central en la formulación del paquete de rescate a la industria inversionista. Fue tan bien recibido que se tradujo en una reacción positiva en Wall Street. Le acompaña Lawrence Summers, quien se encargará de la dirección de Concejo Nacional de Economía. Estos personajes traen su experiencia e ideas nuevas que ayudarán a Obama a realizar la labor de rescate y reconstrucción de la economía y del país. El nombramiento de Hillary Clinton para Secretaria de Estado fue bien recibido. Su trayectoria política es bien conocida en los 80 países que visitara durante la administración de Bill Clinton, como primera dama.

Larry Summers sirvió como Secretario del tesoro durante la administración de Clinton. Un académico, también sirvió en la presidencia de la Universidad de Harvard, aunque no fue sin notorias explosiones de descontento por sus comentarios infortunadamente mal logrados, sobre las diferencias entre la inteligencia de los géneros. Para dirigir el departamento de la seguridad nacional, Obama ha nombrado a Janet Napolitano, gobernadora de Arizona. También hay otras mujeres en posiciones importantes, tales como Christina Romer, jefa del Comité de Asesores de economía, y Melody Barnes, es Directora del Concilio de Consejeros domésticos. Bill Richardson, hispano, gobernador de Nuevo México, quien fue embajador ante las Naciones Unidas durante la administración de Clinton, ha sido nombrado Secretario de Comercio.

El nuevo Director de la Oficina del Presupuesto Federal es Peter Orzag y Robert Nabors, es el subdirector. La tarea a seguir por la nueva administración enfrenta un reto colosal. ¿Cómo devolver al pueblo americano la confianza perdida durante 8 años de la administración Bush? El presupuesto disponible de los americanos bajó en el 9.2 % en los últimos tres meses, lo que representa el mayor declive desde 1947. El deficit federal se ha remontado a $455 billones de dólares para el año que ha terminado en Septiembre del 2008. La tarea es gigantesca y como lo dijo el mismo Barack Obama, requiere la cooperación de los partidos políticos y del pueblo americano sin distinción partidista.

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