La suerte de los “Dreamers” aún es incierta

El futuro de más de ochocientos mil jóvenes inmigrantes está en juego desde que 9 Estados exhortaron un ultimátum al gobierno de Trump para finalizar el programa DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals o Acción Diferida para los que Llegaron Jóvenes) en Septiembre del 2017. Pero veamos cómo comenzó el debate por esta situación. Desde el 15 de Agosto del 2012 por una orden presidencial de Barack Obama, todos los jóvenes indocumentados que llegaron a Estados Unidos antes de los 16 años, o que cumplieron 31 años antes del 15 de Junio del 2012, están amparados por una Ley que los protege de la deportación.

Miles de jóvenes que han crecido en este país, se han beneficiado por esta Ley, que les ha permitido estudiar, forjarse como profesionales, trabajar, tener una licencia de conducir, y seguro médico. Estos jóvenes, que llegaron desde muy pequeños traídos por sus padres que vinieron a cumplir el sueño americano, no sabían de leyes migratorias y crecieron viendo a este país como su país de origen. Ahora, estos jóvenes inocentes, con mucho potencial para ofrecer a los EEUU, están en peligro de ser deportados, y ver su esfuerzo truncado por la indiferencia de algunos políticos.

Desde Septiembre del 2017, la situación del programa DACA está en los tribunales, para determinar el futuro de esta Ley. John Bates, Juez del Distrito de Columbia, ha catalogado la demanda de culminar el DACA como un acto “arbitrario, caprichoso, inexplicable, e ilegal”, sorprendiendo a muchos Republicanos, ya que este Juez es miembro de este Partido.

El Fiscal del Tribunal Supremo, Jeff Sessions, en total apoyo al gobierno del presidente Trump y a los Republicanos, ha manifestado como vocero de los republicanos lo siguiente, “Estamos totalmente en desacuerdo con la decisión del Tribunal de Distrito. El Departamento de Justicia tomará todas las medidas legales para justificar la rescisión legal del Departamento de Seguridad Nacional de DACA”. El deseo por arrebatar a estos jóvenes su vida en los Estados Unidos, sigue firme, con la farsa de que los jóvenes inmigrantes afectan la economía de este país.

Por el contrario, según estudios del Centro para el Progreso Americano (CAP), conjuntamente con el Centro Nacional de Leyes de Inmigración (NILC) y United We Dream (UWD), han comprobado que los jóvenes inmigrantes donde incluyen también a los indocumentados, aportan grandemente a la economía de los Estados Unidos. Por ejemplo, hay Dreamers (Jóvenes que siguen sus sueños) que ya son adultos y han establecido empresas, dando empleo a la sociedad; también pagan impuestos con su número ITIN, aportando al crecimiento del país.

No obstante, jóvenes inmigrantes legales que sirvieron en las fuerzas militares para salvaguardar la soberanía de los Estados Unidos, han sido afectados por el intento de eliminar DACA, ya que sus familiares indocumentados están en peligro de ser deportados si el programa llega a un fin.

Cabe resaltar que no solo los jóvenes hispanos son blanco de represión, muchos Dreamers de Corea del Sur y de otros países, serían afectados si la Corte Suprema falla a favor de Trump. Por ahora, muchos “Soñadores” seguirán con la incertidumbre de su futuro, y solo queda esperar que los Tribunales hagan verdaderamente justicia.
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