La “joya” de la Marina peruana atraca en Francia

El buque escuela Unión, auténtica "joya" de la Marina peruana, atracó hoy en el puerto francés de Le Havre, donde permanecerá cinco días antes de zarpar rumbo a España como parte de un viaje de formación de seis meses que le llevará a visitar once países.
El barco sirve de centro educativo para 83 cadetes de la escuela naval, jóvenes de entre 19 y 22 años que se encuentran en el cuarto año de instrucción de la Marina, y también de verdadera "embajada itinerante" que busca fortalecer la imagen de Perú en el exterior.
"Cuando se hizo el itinerario del velero, se pensó en los destinos más importantes para las relaciones internacionales", aseguró su comandante, Franz Bittrich, en una rueda de prensa a bordo durante la cual destacó que, mientras permanece atracado, el público puede visitarlo y conocer los productos y artesanías típicos del país latinoamericano.
Es también una pequeña ciudad en sí misma, en la que sus 249 tripulantes disponen de todos los servicios necesarios para la vida en alta mar, como una cocina capaz de hornear 1.000 panes al día, una sala de operaciones médicas o un sistema de televisión con el que distraerse finalizada la jornada.
La tripulación incluye a 24 mujeres, entre oficiales y cadetes, además de varios miembros de otros países como el Reino Unido o Nigeria que, siguiendo la tradición náutica, acostumbran a pasar unos días a bordo para crear vínculos.
El buque "puede parecer antiguo por fuera" por sus cuatro grandes mástiles de vela, explicó el teniente Víctor Linares, pero "cuenta con la última tecnología" y fue construido en los astilleros de los Servicios Industriales de la Marina de Guerra del Perú (SIMA) en 2012, lo que le convierte en el barco escuela de más reciente construcción del mundo.
La mayor parte del trabajo se realiza de forma "tradicional" -para alzar una de las cuatro velas se necesitan 40 personas-, un método "ideal" para enseñar valores como "el compañerismo y el temple, así como para fortalecer el carácter", aseguró Linares.
Unas características, además de la mera condición física, que son "necesarias para subir a la verga más alta por la noche, a pesar del frío y de la lluvia, una operación que requiere de un temple especial que no podría enseñarse en un buque más moderno", insistió.
Con sus 54 metros de altura -similar a un edificio de 18 pisos-, 115,7 metros de largo (eslora) y 13,5 metros de ancho (manga), es el navío dedicado a la educación de cadetes más grande de América Latina y el segundo del mundo, por detrás del ruso Kruzenshtern.
Fue bautizado como Unión en honor a la corbeta homónima que participó en la primera etapa de la Guerra del Pacífico, de fines del siglo XIX, y cuyo mástil principal adorna la entrada de la Escuela Naval de la Armada peruana.
En su mascarón de proa tiene una escultura de bronce del Inca navegante Túpac Yupanqui (1441-1493), conocido como "el resplandeciente y al que se le atribuye haber conducido una flota de balsas a través del océano Pacífico.
El Unión zarpó de Perú el pasado 11 de mayo para realizar, durante seis meses, su segundo viaje de instrucción desde que entró en servicio en 2016.
En el camino atracó en puertos como el de la ciudad estadounidense Boston o la canadiense Charlottetown antes de llegar a Europa, y a su regreso el 7 de noviembre habrá visitado una veintena de urbes de Panamá, EEUU, Canadá, Reino Unido, Alemania, Holanda, Francia, España, Portugal, República Dominicana y Ecuador.
Identidad Latina
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EFE

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