La camisa que Lula le regaló a Obama es de una selección brasileña muy antigua

Río de Janeiro, 10 jul (EFE).- La camisa de la selección brasileña que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, le regaló ayer a su homólogo estadounidense, Barack Obama, es de un antiguo modelo y lleva la firma de jugadores que hace más de dos años que no son convocados, reveló hoy la prensa brasileña.

La fotografía en la que Obama exhibe orgulloso y al lado de Lula una camisa de la selección cinco veces campeona del mundo con el número 5 permite detallar que, por su cuello y sus mangas, se trata de un modelo que el equipo ya no usa.

Los autógrafos estampados en el uniforme canarinho, además, son de jugadores como Edmilson, Daniel Carvalho, Dudú Cearense, Cicinho y Fred, que fueron convocados para algunos partidos amistosos disputados por la selección brasileña a finales de 2006 y comienzos de 2007.

Eran los jugadores con los que el entonces recién nombrado seleccionador brasileño, Dunga, quería renovar el equipo que había fracasado en la Copa del Mundo de Alemania en 2006.

Las entonces promesas de renovación fueron olvidadas por Dunga hace más de dos años y sustituidas nuevamente por los jugadores experimentados con los que Brasil conquistó recientemente la Copa de las Confederaciones en Sudáfrica.

Según el diario O Día, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) admitió que las diez camisas que Lula llevó a la Cumbre del G8 en L'Aquila (Italia) para entregarle a otros jefes de Estado estaban guardadas en la institución desde hacía varios meses.

El gobernante brasileño ya le había dado camisas semejantes el miércoles a los gobernantes de México, Sudáfrica, China e India.

La fotografía en que Obama exhibe la que recibió fue destacada hoy en todos los diarios brasileños.

"Mirad esto, precioso. Maravilloso. Me encanta", afirmó Obama mientras mostraba la camiseta a los fotógrafos y al agradecer el regalo.

Según el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, en la reunión que tuvieron ayer, Obama bromeó con Lula sobre la final de la Copa de Confederaciones, en la que Brasil se acabó imponiendo por 3-2 a EEUU tras remontar un 0-2 en contra.

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