Fabio y Amparo Caro, retomaron las riendas de “Casona”

Tradicional Restaurant Latino reabre sus puertas en Hartford

El Martes 15 de Noviembre fue muy especial para Hartford, en Connecticut, fue el día en que abrió sus puertas oficialmente “Casona Restaurant” en la 681 Wethersfield Avenue. Lo particular fue el retorno a la ciudad de los propietarios, quienes ya tuvieron este negocio del 2003 al 2009. Fabio y Amparo Caro, dos empresarios de origen Colombiano regresaron de Miami, donde se fueron “a tomarse un descanso”, para retomar uno de los restaurants latinos con más prestigio del área. La gran acogida que tuvo la reapertura de “Casona” se ha reflejado desde aquel día y a decir de Amparo, “Nos sentimos satisfechos de haber tomado esta decisión, la gente nos lo reclamaba hace tiempo”. IDENTIDAD LATINA conversó con Fabio y Amparo para saber más de esta nueva etapa que lo viven con gran entusiasmo.


-Fabio, ¿Cuéntenos cómo fue su incursión en el tema de restaurant?
-Llevo en el área de Connecticut 33 años, viví en 18 años en Glastonbury, donde la comunidad latina es muy pequeña, tuve oportunidad de relacionarme con gente de otras nacionalidades y socializar. Entre las charlas sobre el origen de cada uno, siempre surgieron preguntas sobre nuestra cultura, una de las explicaciones es acerca de la comida; entonces decíamos, dónde podemos llevarlos para que conozcan nuestra comida, pensando en un lugar confortable y que puedan degustar y conocer parte de nuestra cultura. Entonces siempre estuvo en mi mente, crear un lugar donde podamos mostrar nuestra comida, nuestra música y cultura, todo en un solo paquete.
-¿Entonces, así nació “La Casona Restaurant”?
-La Casona fue lo primero, en el 2003 se nos dio la oportunidad de adquirir este local y rediseñarlo, haciéndolo latino. Antes se llamaba Casa Loma, un restaurant italiano, donde venían mucho los políticos. La idea fue tener un lugar donde se pudiera combinar la comida de diferentes países, especialmente colombiana, peruana, puertorriqueña, española y argentina.
-¿Por qué el nombre de La Casona?
-Porque las ‘casonas’ eran las casas de los abuelos, donde se reunían las familias. La idea es casa grande para albergar a todos. Y la primera etapa duró hasta el 2009, cuando se llegó a posesionar muy bien en el área de Hartford y alrededores; pero el trabajo de restaurant es muy fuerte, vinieron otras prioridades en nuestra familia, nuestras hijas, pensamos tomar un descanso y nos mudamos para Miami, vendimos el negocio, pero continuamos siendo dueños de la propiedad.
-¿Y cómo les fue en Miami?
-En realidad hemos pasado viajando, nos fuimos a Miami pero pasamos un tiempo en Colombia, allá inicié otros negocios, y también aquí mantuve mi otro negocio que es de mantenimiento de oficinas, así que hemos estado viniendo cada cierto tiempo. La verdad, soy un poco inquieto.
-¿Qué fue lo que los motivó para volver?
-Desafortunadamente tal vez no se dio la administración y continuidad que un negocio necesitaba. Siempre mantuve contacto con el restaurant, y ahora se me dio retomarlo. Uno de mis hobbies y de mi familia es de visitar lugares en el exterior y aprender de ellos; siempre he tenido la chispita de criticar pero por el lado positivo. Si voy a un lugar siempre digo qué rico esto así, cómo quedaría lo otro. No soy chef pero me encanta cocinar, creo tener buena visión de combinar sabores, innovar. La Casona tuvo su etapa, como todo hay que evolucionar. Pensamos que Hartford está listo para hacer algo diferente y acá estamos.
-En realidad, hubo bastante cambio en la imagen exterior.
-Aunque renovamos el lugar no quisimos sacar todo, por ejemplo dejamos el nombre de Casona pero le sacamos “La”. Quisimos modernizarnos, traer un pedacito de Miami a Hartford también, la vibra es otra. Modernizar pero no americanizar la comida. La idea es la misma pero presentándola más moderna, con mas nivel.
-¿Tuvieron que contratar nuevo personal?
-Fue muy importante y halagador volver a funcionar con casi todos los trabajadores que teníamos antes, casi el 80% del personal de la cocina y el bar ha regresado. La persona que se encarga de la cocina es Alberto Ortiz, él ha trabajado en restaurants de gran nivel.
-Vuestro restaurant se ha caracterizado porque concurren muchos políticos y dirigentes de organizaciones, ¿Piensa que seguirán con esa clientela?
-Tengo que reconocer que tuve mucho respaldo de esa gente cuando decidí retomar el negocio. En la época pasada muchos líderes, representantes y dirigentes frecuentaban este lugar, eran los clientes asiduos en los happy hours, y ahora que volvimos no creo que cambie demasiado; en realidad no hemos parado, desde que abrimos ha estado lleno y estamos muy contentos por eso.
-A propósito, se que tendrán una variada actividad especialmente los fines de semana.
-Así es, los happy hours son los jueves, viernes y sábados. Otra cosa que estamos haciendo, -y se que el descanso ayudó a tener ideas nuevas-, es que haya actividades todos los días, por ejemplo los martes empezamos con zumba, ejercicios rítmicos muy famosos; los miércoles tenemos clases de salsa; el jueves Open Mic, con un guitarrista acompañando de fondo y vienen grupos de oficina y cantan; los viernes Latin Jazz, claro que en Diciembre tenemos las Parrandas navideñas. El sábado pasado iniciamos las noches latinas con un grupo europeo que vinieron a la apertura y les gustó mucho, y así seguiremos con los Brasileños, y podrán venir gentes de otras nacionalidades y realizar eventos.
-¿La experiencia anterior qué le señala en cuanto al origen de su clientela?
-Cuando operamos del 2003 al 2009 entre un 30% a 35% eran blancos americanos que nos frecuentaban, y entre los Latinos mayoritarios son de Puerto Rico, después peruanos y colombianos.
-¿Nos puede comentar de las especialidades?
-Continuaremos con las propuestas de comida variada, los platos mas típicos de Puerto Rico, de Colombia de Perú, España y Argentina. Entonces no faltará el mofongo, el arroz con gandules, la bandeja paisa, el cebiche o un asadito de carne.
-¿Y en cuanto a bebidas?
-Una gran variedad de bebidas nacionales e importadas. No nos falta la cerveza Aguila, el pisco y los mojitos por nombrar algunos.
-¿Y cómo ven la competencia, ahora que en Hartford han abierto muchos restaurantes latinos?
-Realmente es agradable, que otros lugares abran en los alrededores, así la gente puede tener mas opciones, donde ir, elegir; y no lo vemos mal, es saludable; eso ayuda a todos a mejorar. Y no me quiero olvidar de mencionar, que nos sentimos muy bien de dar oportunidad a los artistas, por ejemplo ahora tenemos exhibiendo en nuestro local cuadros de un artista joven peruano, incluso pueden venderlos; estarán unos 2 meses y luego vendrán otros.
-¿Su saludo a la comunidad en esta época de Fiestas?
-Realmente nos sentimos demasiado contentos por la acogida que hemos tenido al regresar a Hartford, no pensábamos la magnitud que este lugar representa para mucha gente, quiero agradecer a todos y esperamos continuar aquí y seguir mejorando. Esta casa es para todos y que la disfruten.

Amparo Caro: “Es increíble cómo nos ha recibido la gente”
“Me siento muy satisfecha porque todo el mundo, desde nuestro retorno al restaurant, nos dicen que no tenían dónde ir, les hacía falta esta casa, y realmente ahora se sienten contentos. Hay mucha gente que me saluda y aunque no los conozco ellos me conocen por La Casona, ahora ‘Casona’. Gente muy especial y ese cariño nos hace sentir muy bien. Volver ha sido una buena decisión. Tenemos dos hijas que están en Miami, pero ellas vienen seguido”.

Jorge Alatrista
Jorge Alatrista
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