Estrategia: Jeb se aferra a George W. Bush



North Charleston (EEUU), 16 Febrero (EFE).- Jeb Bush, poco dado hasta ahora a exhibir su apellido, ha recurrido finalmente a su hermano, el expresidente George W. Bush, con la esperanza de que le ayude a revivir una campaña que no acaba de despegar.
El tercer miembro de la dinastía Bush en aspirar a la Presidencia de EEUU lanzó su campaña con un logo que añadía un signo de exclamación a su nombre y obviaba su apellido, y al principio de la contienda atravesó verdaderas dificultades al tratar de posicionarse sobre la decisión de su hermano de invadir Irak en 2003.
Pero este lunes, el que hace un año se perfilaba como el favorito para lograr la candidatura republicana para las elecciones de noviembre se vio obligado a sacar a su hermano a la palestra, confiado en lograr un empujón a su infructuoso intento de convertirse en la alternativa razonable a Donald Trump.
"He visto en mi hermano una tranquilidad y una convicción indestructibles, y espero que los votantes también lo vean", dijo George W. Bush en su primer acto de campaña por Jeb en North Charleston, en el estado de Carolina del Sur, que este sábado será el tercero en votar en el proceso de primarias.
Fue el primer acto político en más de siete años del que fuera presidente de EEUU entre 2001 y 2009, y que ha mantenido un perfil muy bajo desde que abandonó el poder con un índice de aprobación del 34 %.
Aunque su legado es aún incómodo para el Partido Republicano, dividido sobre su intervencionismo en política exterior y la recesión económica en la que acabó su mandato, George W. Bush es muy popular en Carolina del Sur, estado que impulsó su campaña presidencial en 2000 y que también respaldó a su padre, George H. W. Bush, en 1988.
"Este es territorio Bush", aseguró Lindsey Graham, el senador republicano por Carolina del Sur que se encargó de presentar al expresidente el lunes.
La decisión de recurrir al hermano mayor no fue fácil, y no sólo por la polémica sobre su gestión, sino también, según el diario The New York Times, por el temor de que George W. Bush, un político carismático y campechano, eclipsara al tercer aspirante de la dinastía, que no ha logrado el entusiasmo que esperaba.
Algo de eso hubo el lunes en North Charleston, donde muchos votantes indecisos acudieron sólo para ver al exmandatario y algunos incluso abandonaron el mitin en cuanto él terminó su discurso y dio paso al actual aspirante.
"Yo voté dos veces por (George W.) Bush, pero ahora Jeb es mi segunda opción", explicó a Efe Ron Rash, un hombre de unos 65 años que exhibía orgulloso una gorra con la letra W en honor al expresidente.
"Al principio apoyaba a Jeb, pero no parece que tenga mucha energía. Ahora parece que empieza a conseguirla", añadió Rash, quien de momento prefiere a Marco Rubio y no ve un gran futuro para el menor de los hermanos Bush si no logra un buen puesto en Carolina del Sur.
A George W. Bush no le faltaron las ovaciones a lo largo de su discurso, interrumpido incluso por un "te echamos de menos" desde el público cuando el expresidente bromeó sobre su poca nostalgia del estrés diario de Washington.
El contraste era marcado con su hermano, que ocupa el quinto lugar en las encuestas sobre intención de voto en Carolina del Sur y necesita desesperadamente un impulso después de un cuarto lugar en Nuevo Hampshire y un quinto en Iowa.
"Si no consigue un buen puesto (en Carolina del Sur), me temo que podría rendirse, y eso me asusta porque sólo dejaría a Rubio y (Ted) Cruz como alternativas viables (a Trump)", afirmó a Efe Pamela Hamilton, una simpatizante de Jeb Bush que confía en que su hermano reanime la campaña.
En un partido republicano cada vez más harto de la vieja política, la idea de enviar a un tercer Bush a la Casa Blanca no seduce demasiado, pero Hamilton no comparte esa corriente.
"Yo creo que sería interesante tener otra campaña de Clinton contra Bush. Me parece entretenido", subrayó.
A Heidi Rodríguez, que aprovechó un viaje de Tennessee a Carolina del Sur para ver al expresidente en acción, le convence más Cruz que Jeb Bush, pero cree que el exgobernador de Florida ha hecho bien al abrazar más directamente sus raíces y defender la gestión de su hermano ante los ataques de Trump.
"Tu familia es tu familia y, si no lo aceptas, la gente especulará y las cosas pueden acabar mal. Tienes que decirlo claro: ese es mi hermano, y esta es mi familia", opinó Rodríguez para Efe.
Con George en la campaña, la pregunta ahora parece ser si la familia será suficiente para Jeb.
Lucía Leal





Temática: Política ; Elecciones ; Candidaturas políticas

Identidad Latina
news@identidadlatina.com
EFE

Identidad Latina
Acerca del Autor