“Estamos bien en el refugio los 33”

COLUMNISTA INVITADO
Por Tonny Velasco
Las imágenes desde Chile le dan la vuelta al mundo, uno tras otro los mineros reaparecen, en un lento y angustioso proceso para sus allegados y una experiencia imposible de describir para estos mineros sencillos y de buen corazón, que todo lo que buscaban hacer era mantener a sus familias de la única manera disponible a su alcance.
La minería tiene una larga y sangrienta historia en el cono sur, ha sido fuente de riqueza para muy pocos y la tumba de miles de víctimas de todas las edades que dejaron su vida y si no, su juventud y salud en los socavones obscuros y húmedos de las minas sudamericanas.
Sin duda alguna el rescate de estos 33 sobrevivientes nos devuelve la fe y el optimismo, un esfuerzo colectivo de sus semejantes los ha regresado a la vida, gobierno, científicos, expertos, pueblo y humanidad, pendientes del destino de quienes aguantaron por instinto y poco a poco fueron “paridos” por la tierra como dijo un periodista traicionado por sus emociones.
Se evitó la tragedia, pero tragedias similares, se ha vivido por siglos enteros. La explotación se perfeccionó desde muy temprano, debido a la riqueza de las vetas. En Bolivia los Barones del Estaño, Patiño, Hoschild y Aramayo, desangraron a todo un país en el siglo 20, dominando la escena política y diseñando el destino de la nación, mientras vaciaban los cerros ricos del altiplano.
Historias similares existen en Chile, donde la minería fue y sigue siendo una fuente primaria de su patrimonio nacional. Esclavos, indígenas y los mas pobres han sido carne de cañón a lo largo de la vida republicana de los países sudamericanos, siguiendo la tradición establecida desde la colonia, quien puede olvidar el cerro rico de Potosí, aun se dice que con el mineral extraído por los Españoles, se podía haber construido un puente de plata, hasta Europa.
Pero el minero se ha sobrepuesto a su entorno, protagonizando movimientos sindicales y siendo agente de cambio en varias instancias y aun así, continúan siendo ciudadanos de segunda, marginados en los desiertos Chilenos y planicies Bolivianas.
“Espero que esto nunca vuelva a suceder” declaró el último en salir y líder de los mineros, al Presidente Piñera, quien al igual que la mayoría de la prensa y gobierno han evadido las preguntas acerca de las causas de la tragedia y si se pudo haber evitado.
Accidentes similares en Perú y Venezuela, tan solo en el último año tuvieron finales trágicos y no despertaron el interés mediático que experimentaron los 33. Falta saber si esta cobertura internacional tendrá un efecto constructivo en la vida diaria de Copiapó y similares comunidades mineras de la región, donde la vida es muy dura y los mineros continúan poniendo sus vidas en riesgo a cambio de bajos salarios y ningún prospecto de mejora para el futuro, no es inusual encontrar a padre e hijo trabajando en la misma veta, perpetuando su miseria.
Savia Andina, un grupo de música Boliviano publicó esta canción a los mineros hace mas de tres décadas y no parece que las expectativas han cambiado:
“Sombríos días de socavón / noches de tragedia / desesperanza y desilusión / se sienten en mi alma / Así mi vida pasando voy / porque minero soy / minero que por mi patria doy / toda mi existencia…”
Chile nos ha dado un ejemplo de solidaridad y cooperación que resultaron en un milagro en el campamento Esperanza, ojalá no olvidemos que la mina San José es una de muchas donde los mineros y sus familias se juegan la vida día tras día.

* Tonny Velasco es un productor de televisión y escritor que reside en West Hartford CT.
Tonny Velasco

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